Los consejos de Pedro Pablo Fernández para superar la crisis

"De alguna manera oposición y gobierno están compartiendo el poder y por consiguiente la responsabilidad", agregó.

Los consejos de Pedro Pablo Fernández para superar la crisisCrédito: Alex Urbina / Sumarium
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El diputado a la Asamblea Nacional (AN), Pedro Pablo Fernández, señaló en un artículo de opinión que “después de 17 años de hegemonía, el gobierno perdió el control de una de las ramas del poder público“.

Asimismo, sostuvo que el gobierno “ya no es mayoría, pero está lejos de ser una fuerza insignificante. Solo tendrá alrededor de 30% de los diputados, pero sacó más de 40% de la votación”.

“De alguna manera oposición y gobierno están compartiendo el poder y por consiguiente la responsabilidad“, agregó al tiempo que recalcó que los venezolanos les están dando “un mandato claro al gobierno: rectifiquen”.

Manifestó que a los nuevos diputados de la oposición les tocan “una labor compleja” y aseguró que tienen tres tareas claras: “Rescatar la independencia del poder legislativo; controlar la gestión de la administración pública y legislar”.

Además, expresó que para superar la crisis, tanto el gobierno como la oposición deberán resolver los enormes desequilibrios macroeconómicos; recuperar el aparato productivo para aumentar la oferta de bienes y servicios producidos en el país e incentivar inversiones en materia petrolera.

Recuerda que puedes recibir las noticias más importantes al momento en tu teléfono, solo sigue estas instrucciones.

A CONTINUACIÓN EL ARTÍCULO ÍNTEGRO DE PEDRO PABLO FERNÁNDEZ:

El pasado 6 de diciembre se celebraron unas elecciones de gran trascendencia. Después de 17 años de hegemonía, el gobierno perdió el control de una de las ramas del poder público. Y no cualquier cosa, nada más y nada menos que la institución donde descansa la soberanía popular, responsable de legislar y controlar la Administración Pública.

El gobierno ya no es mayoría, pero está lejos de ser una fuerza insignificante. Solo tendrá alrededor de 30% de los diputados, pero sacó más de 40% de la votación. Esta vez el sistema de votación que crearon para que la mayoría tuviera una representación desproporcionada se volvió en su contra.

Esto nos coloca en un nuevo escenario. De alguna manera oposición y gobierno están compartiendo el poder y por consiguiente la responsabilidad.

El pueblo venezolano con esta derrota le está dando un mandato claro al gobierno: rectifiquen.

El gobierno se llevó esta derrota por el inmenso descontento de la gente por las consecuencias que ha traído la crisis económica.

A los diputados de la oposición les toca una labor compleja. Tienen tres tareas muy claras: 1) Rescatar la independencia del poder legislativo, 2)Controlar la gestión de la administración pública y 3)Legislar.

Pero por aquello de la corresponsabilidad tienen la obligación de impulsar y eventualmente hasta respaldar, en beneficio de los venezolanos, un programa de rectificación de la política económica.

El problema radica en que en el corto y mediano plazo el proceso de rectificación no va a aliviar el padecimiento de la gente.

Durante el proceso electoral la oposición generó unas expectativas difíciles de alcanzar. Hubo candidatos que ofrecieron desde acabar con las colas hasta dolarizar el salario. Ahora toca intentar satisfacer esas expectativas en un país que se ha hecho patológicamente dependiente de una renta petrolera que cada vez es más pequeña.

El petróleo cada vez es más abundante en el mundo y la sobreoferta producida por los avances tecnológicos ha generado una lucha por conquistar y mantener mercados que presionan a una baja en los precios. Además, fuentes menos contaminantes de energía vienen sustituyendo al petróleo “a paso de vencedores”. El gas, la energía hídrica, solar y eólica vienen expandiéndose, cambiando la matriz energética de forma profunda.

Este modelo de control sobre la economía y de hegemonía política solo era viable con la inmensa renta que financiaba el gasto público. Con los actuales precios del petróleo empeñarse en mantenerlo es inútil.

El gobierno solo no tiene la fuerza para llevar adelante un programa de rectificación. La oposición, que arranca con más de 40% en contra, me temo que tampoco podría sola. A todos nos conviene que se inicie un proceso de rectificación ya, al gobierno, a la oposición y a los 30 millones de venezolanos.

Para superar la crisis

1. Resolver los enormes desequilibrios macroeconómicos

2. Recuperar el aparato productivo para aumentar la oferta de bienes y servicios producidos en el país.

3. Incentivar inversiones en materia petrolera.

Desde la Asamblea Nacional es mucho lo que se puede hacer, pero ninguna de las tres se puede lograr hoy sin el concurso del otro.

Cumplir el primero requiere que la AN reforme la Ley del BCV para devolverle la autonomía y así se pueda disciplinar la política fiscal y monetaria. Esa es una medida urgente que protege más a los venezolanos de la inflación que una Ley de Precios Justos que solo contribuye a desestimular la inversión. Pero eso no nos va a llevar a ninguna parte si no se establece un programa coherente y políticas concertadas con el Ministerio de Finanzas y Pdvsa.

Para cumplir el dos y el tres se requiere generar confianza. Son muchas las leyes que la AN debe reformar para incentivar inversiones pero nadie va a invertir en un país metido en un clima de confrontación.

Si con este triunfo se radicaliza la confrontación y se inicia un conflicto de poderes, la situación económica se hará insostenible y se podría generar una crisis de gobernabilidad que amenazaría a este gobierno y a cualquier otro que pueda sucederlo.

Pedro Pablo Fernández
Diputado AN
@PedropabolFR