Los dos grandes problemas de la oposición, según FP

La oposición enfrenta dos principales problemas de cara a las parlamentarias: a las personas no les gusta su liderazgo, y no están hablando de los problemas que la gente quiere discutir.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Dentro de poco más de tres meses los venezolanos iran a las urnas para elegir a la nueva Asamblea Nacional. Con una economía en caída libre, una inflación que alcanza los tres dígitos y unos índices de criminalidad desbordados, no es sorpresa que la oposición al gobierno del presidente Nicolás Maduro esté 20 ó 30 puntos por encima en las encuestas.

De acuerdo con Foreing Policy (FP), aun cuando varias encuestas le dan ventaja a la oposición, hay factores que generan “ansiedad” entre sus fila. Los expertos apuntan a tendencias preocupantes en números de las encuestas recientes, que sugieren que el apoyo a la oposición está lejos de sólido.

Partidarios de la oposición se preocupan de que los líderes del movimiento sean acosados por el sistema judicial. Casi todo el mundo asume que el gobierno hará todo lo que esté en su mano para exprimir sus opositores. Sin embargo, independientemente de lo que pueda hacer el gobierno, el mayor temor es que la oposición pierda las elecciones… por su cuenta.

Recientemente, Bloomberg publicó un texto advirtiendo que la oposición podría “arrebatar la derrota de las garras de la victoria”.

Según la publicación de Foreing Policy, la oposición tiene dos principales problemas: a las personas no les gusta su liderazgo, y no están hablando de los problemas que la gente quiere discutir.

Los principales líderes de la oposición venezolana son Henrique Capriles, dos veces candidato a la presidencia y actual gobernador del estado Miranda, y Leopoldo López, líder de un movimiento de protestas en todo el país, encarcelado durante 18 meses en la Cárcel Militar de Ramo Verde.

Cuando la firma Datanálisis preguntó a los venezolanos lo que pensaban de los dos líderes, cerca del 50% de los encuestados los calificó desfavorablemente.

Para muchos de sus partidarios, esto puede parecer tremendamente injusto. El encarcelado López es víctima del gobierno del país, y Capriles ha sido la voz moderada dentro de la oposición. Sin embargo, estos rasgos no han sido del todo aplaudidos por el público. Capriles incluso ha hecho un intento persistente en cortejar a los votantes leales a los ideales del difunto predecesor de Maduro, Hugo Chávez, pero su índice de aprobación en ese segmento es de apenas 3,9%.

Estos números, de algún modo sugieren que la mayoría de los venezolanos simplemente no está interesada en lo que los líderes de la oposición están vendiendo. Que todavía estén dispuestos a votar por los líderes de la oposición podría ser más una reacción en contra del gobierno profundamente impopular de Maduro, que una creencia en la oposición.

LOS PROBLEMAS QUE LA GENTE QUIERE DISCUTIR

Los candidatos de la oposición a la Asamblea Nacional se han comprometido a utilizar su mayoría para cosas tales como la investigación de la corrupción o la aprobación de leyes para hacer que el mercado de trabajo sea más flexible.

Aunque temas son importantes, la gente sabe en el fondo que el problema es Maduro, pero que aunque se vaya, nada va a mejorar. Sin embargo, señala FP, a pesar de esto, no hay consenso sobre cómo los poderes constitucionales deben ser utilizados para poner fin a la tenencia desastrosa de Maduro.


La oposición es la favorita para ganar en este punto, pero la situación presenta una oportunidad perfecta para el nacimiento de un advenedizo independiente. El treinta por ciento de los venezolanos no se identifica como oficialista ni pro-oposición, y 11 por ciento de los venezolanos dicen que votarían por los candidatos independientes.

El liderazgo de la MUD probablemente viva para ver otro día. Pero su mensajería y sus mensajeros tienen que cambiar. A menos que la oposición empiece a responder a las preocupaciones de los votantes, y a menos que hagan algo acerca de la evaluación negativa que recae sobre sus líderes, la victoria de este diciembre -en caso de que efectivamente se produzca- vendrá con una fecha de caducidad.