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Los españoles se merecen la misma atención sanitaria vivan donde vivan

El Estado debe armonizar las políticas sanitarias en todo el territorio para que se respete la igualdad entre los españoles.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo)- Las diferencias de calidad de los servicios sanitarios entre autonomías denunciadas por la Federación de Asociaciones para la Defensa de la Sanidad Pública son un alarmante síntoma de que la cohesión territorial no está plenamente conseguida en nuestro país. Un hecho cuya consecuencia más inmediata es la vulneración del derecho de todos los ciudadanos a disponer de la misma atención médica independientemente de su lugar de residencia.

Estas desigualdades revelan, además, que la gestión de la Sanidad por las CCAA, una de las prestaciones más descentralizadas, provoca una serie de disfunciones que el Estado debería subsanar.

Lo más urgente sería la evaluación de la eficiencia de los distintos modelos de gestión (pública, privada o concertada) para que los responsables autonómicos dispusieran de información contrastada sobre la viabilidad y eficacia de cada uno de ellos. Es imprescindible, para garantizar la igualdad de acceso a los servicios sanitarios, evitar políticas cortoplacistas e improvisaciones de urgencia, como las que se aplicaron en algunas comunidades con el copago farmacéutico. Una actitud política responsable pasaría por recoger la experiencia de los profesionales que aplican los diferentes modelos y extender sus resultados a las CCAA.

Desde 2009 se han perdido entre 15.000 y 21.000 millones de euros destinados a la Sanidad, que se ha traducido en la eliminación de más de 40.000 puestos de trabajo.

Porque aunque es cierto que cada cuatro años los ciudadanos tienen la potestad de castigar con su voto a los políticos que realicen una gestión deficiente, tratándose de la salud de todos sería una garantía de normalidad democrática que la eficiencia de estos servicios quedase al margen de los vaivenes electorales. Las diferencias, que van aumentando año tras año, demuestran que no existe voluntad en los responsables autonómicos para intentar erradicarlas, aunque muchos de ellos achaquen la bajada de la calidad a los recortes sufridos por la crisis.

No se trata sólo, sin embargo, de una cuestión económica. En su conjunto, desde 2009 se han perdido entre 15.000 y 21.000 millones de euros destinados a la Sanidad, que se ha traducido en la eliminación de más de 40.000 puestos de trabajo. Pero cada autonomía ha aplicado las políticas de austeridad de una forma diferente. Por eso, sin necesidad de revertir el proceso descentralizador, el Estado debe armonizar las políticas sanitarias en todo el territorio para que se respete la igualdad entre los españoles.

Categoría: Opinión