Los “negocios” para financiar la compra de armas desde las cárceles

Drogas, extorsiones, secuestros... las opciones desde los penales parecen ilimitadas cundo de conseguir un arma se trata.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El ingreso de armas de guerra a los penales comenzó después de 1999 porque anteriormente los presos mantenían riñas en las que se usaban chuzos, y luego chopos de fabricación carcelaria, según Humberto Prado, director general del Observatorio Venezolano de Prisiones.

A su juicio, no ha habido voluntad política para resolver el problema de las cárceles “porque hay intereses de por medio”.

“Cuando las autoridades se olvidaron de los presos, estos empezaron a formar su gobierno, cerraron la puerta del área de reclusión y comenzaron su gestión. (Entonces) surgió la figura del pran. Hasta los directores de las cárceles tienen que pedirle permiso al pran para entrar”, expuso a El Nacional.

Los pranes se encargan de buscar financiamiento para la compra de armas de fuego. El cobro de la “causa” es semanal y oscila entre los 500 y 3.000 bolívares. Esta última tarifa la cobran a los reclusos que dentro del penal tienen negocios como la venta de comida. Otra forma de financiarse es mediante el expendio de drogas y las extorsiones, pero también secuestros que dirigen desde el mismo recinto.

De acuerdo con Prado, para introducir armas de fuego y granadas a los penales, los delincuentes establecen contacto con aquellos que las poseen para que estos las entreguen a funcionarios de la Guardia Nacional o a custodios.

Además, negocian con personas que están dispuestas a arriesgarse y a lanzar las armas dentro de bolsos al interior del penal. También se las dan militares o policías que se las han robado.

Ante este escenario, Prado recomienda hacer requisas selectivas, organizadas y de sorpresa. Propuso que la Guardia Nacional salga de los recintos penitenciarios y se cree un organismo civil para la custodia interna y externa.

Por su parte, Carlos Nieto Palma, coordinador general de Una Ventana a la Liberad, no tiene dudas de que en todos los penales hay armas de fuego “que introducen la GNB y los custodios”.

Para Palma decir que las cárceles están pacificadas y no tienen armas de fuego es una fantasía (refiriéndose a las declaraciones de la ministra Iris Varela). Tildó de disparate aseverar que el armamento que hay en la cárcel de San Antonio, en Margarita, data de la cuarta república. “Es un disparate decir que esas armas estuvieron ahí por 17 años”.

Afirmó que el armamento debe ser retirado de los penales, pero más importante es impedir que regrese.

Categoría: Venezuela | Claves: Cárceles