Los numerosos problemas de Amuay

Luego de la explosión, apagones y problemas técnicos afectaron la productividad en Amuay

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) Los trabajadores de Amuay se exponen a gases tóxicos mientras que Pdvsa ha tardado años en reemplazar las bombas oxidadas y las tuberías corroídas en el lugar, reporta el Wall Street Journal.

Según la nota, firmada por Kejal Vyas, los 4.000 trabajadores de la empresa subsisten con un salario que equivale a un poco mas de un dólar diario, mientras Pdvsa lidia con graves problemas de liquidez, escasez crónica de repuestos y contratiempos frecuentes que a menudo mantienen la producción en cerca de 50% de su capacidad.

A esto se une el riesgo que corren los trabajadores y, aunque las cifras sobre accidentes en la refinería no se han hechos públicos, el informe de 2014 del Ministerio de Petróleo muestra que Venezuela registró 5,32 lesiones por cada millón de horas de trabajo, en comparación con un promedio de la industria de 0,45 registrado por la Asociación Internacional de Productores de Petróleo y Gas, con sede en Londres.

A pesar de que el contrato colectivo garantiza la sustitución de los equipos de seguridad cada tres meses, esto no se ha cumplido, según los dirigentes sindicales. Tampoco han renovado el contrato desde octubre de 2013. “Lo que está pasando es que muchos profesionales con experiencia se están yendo o buscando jubilación temprano y la empresa está reemplazándolos con personas con muy poca experiencia”, relata Iván Freites, uno de los líderes sindicales.

LA HISTORIA EN PRIMERA PERSONA

José Rodríguez, de 52 años, cumplió su última tarea como contratista de mantenimiento hace dos años, lo que se comprueba en sus quemaduras en manos y brazos. Luego de esto decidió conducir un taxi, multiplicando sus ingresos: “El riesgo que tomaba en la refinería no valía la pena”.

Sin embargo, entre la inflación y la escasez, se vio mermado el proyecto de Rodríguez quien ahora pesca en un barco que le prestó un amigo: “Es lo que tengo que hacer para que podamos comer, para sobrevivir”.

En su nueva tarea, Rodríguez aún no olvida Amuay: la explosión ocurrida a finales de octubre afectó 30 kilómetros de costas. El derrame fue limpiado rápidamente, pero los habitantes quedaron indignados.

“Yo diría que PDVSA ha sido más una maldición que una bendición para esta comunidad”, dijo Esteban Sánchez, un activista ambiental de 69 años. “Aquí estamos tratando de sobrevivir haciendo algo que no tiene relación con el negocio petrolero y PDVSA lo arruina”.

Luego de la explosión, apagones y problemas técnicos afectaron la productividad en Amuay, ocasionando que Venezuela comprara casi 1,3 millones de barriles de gasolina a Estados Unidos.

Categoría: Venezuela