El Caribe, ante la Cumbre del Cambio Climático de París

Los países que participarán en la COP21 negocian en el marco de la Caricom.

El Caribe, ante la Cumbre del Cambio Climático de ParísLa Cumbre se celebrará del 30 de noviembre al 11 de diciembre en la capital francesa. Crédito: Etienne Laurent / EFE.
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(Kingston. IPS) – Negociadores de los 15 países de la Comunidad del Caribe (Caricom) trabajan para lograr un acuerdo que permita contener el aumento de la temperatura global por debajo de 1,5 grados centígrados, pero temen que el acuerdo de 10 años para comprar petróleo barato a Venezuela ponga en riesgo sus gestiones.

Los países de la región llevan adelante la campaña “1,5 para seguir vivos” con el fin de crear conciencia sobre los efectos negativos del cambio climático, mientras promueven la posición de la región para la 21 Conferencia de las Partes (COP21) de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (Cmnucc).

La COP21, que comenzará en París este 30 de noviembre y se extenderá hasta el 11 de diciembre, procurará acordar un tratado universal y vinculante, que establece medidas para que el incremento de la temperatura no sobrepase el tope de los dos grados centígrados, respecto a la era preindustrial.

Algunos analistas temen que el acuerdo petrolero cause fricciones entre los estados miembro por los nuevos incentivos, que incluyen la asistencia a la salud y a la agricultura a través de la Zona de Desarrollo Económico del Caribe.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se comprometió a mantener el acuerdo, un legado de su antecesor, el fallecido Hugo Chávez, quien gobernó de 1999 a 2013, durante la celebración del 10 aniversario de PetroCaribe, en Jamaica, el 9 de septiembre.

ALIANZA

PetroCaribe es una alianza entre 12 miembros de la Caricom y Venezuela para la compra de crudo a precio de mercado pero en condiciones preferenciales, que incluye el pago de contado de solo entre cinco y 50 por ciento de la factura.

Hay un período de gracia de uno a dos años para abonar el resto y una financiación de entre 17 y 25 años con un interés de uno por ciento, si el precio del barril (de 159 litros) supera los 40 dólares.

Versiones de prensa señalan que Maduro negocia con países no pertenecientes a la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) mantener los precios estables para favorecer el pacto.

El director de clima y energía del Instituto WorldWatch, Alexander Ochs, opinó que si bien PetroCaribe puede desincentivar las inversiones en energías renovables, “los gobiernos del Caribe tienen cada vez más conciencia de los enromes costos económicos, ambientales y sociales relacionados con la continua dependencia de los combustibles fósiles”.

El aporte de los pequeños estados insulares del Caribe al recalentamiento global es despreciable, pero son los que están destinados a soportar la carga de sus consecuencias como la inundación de la franja costera, los huracanes más intensos, las sequías prolongadas, la muerte de los arrecifes de coral y una reducción de más de 50 por ciento de valiosas especies marinas.

En el marco de la campaña “1,5 para seguir vivos”, se alerta de que la falta de medidas podrá tener un costo de unos 10.700 millones de dólares en 2025 o cinco por ciento del producto interno bruto y de unos 22.000 millones de dólares para 2050 o 10 por ciento del PIB.

La mayoría de los países de la Caricom ya sufren las consecuencias del cambio climático con daños estimados de 136.000 millones de dólares entre 1990 y 2008.

El director de la unidad de energía de la Caricom, Devon Gardner, dijo a IPS: “La región todavía aboga por (un aumento inferior a) 1,5 grados a sabiendas de que otros negociadores, incluida la Unión Europea (UE), buscan un aumento inferior a los dos grados”.

Un acuerdo que contemple un aumento promedio de la temperatura inferior a 1,5 grados puede significar la inundación de muchas naciones y la pérdida de infraestructura fundamental para otras.

PAÍSES MIEMBROS

Varios países miembros de la Caricom están por debajo del nivel del mar y la mayoría son estados insulares con un territorio limitado, y en muchos de ellos, la infraestructura se ubica principalmente en áreas costeras, que ya sufren inundaciones.

En 2013, la comunidad adoptó una política energética regional para que la energía renovable sea responsable de 48 por ciento de la generación de electricidad para 2027 y se acordó una hoja de ruta para guiar el proceso.

“Aun si no existiera el problema del recalentamiento global y la quema de combustibles fósiles no resultara en una extensa contaminación del aire y el agua, la Caricom igual tendría que realizar una transición para alejarse de los combustibles fósiles lo más lenta posible por una cuestión de oportunidad social, competitividad económica y seguridad nacional”, observó el director de clima y energía del Instituto WorldWatch.

Ochs es uno de los autores de la nueva Evaluación e Informe de Referencia de la Estrategia y Hoja de Ruta para la Energía Sostenible del Caribe (C-Serms, en inglés), divulgada el 28 de octubre.

“C-Serms es fundamental para lograr los objetivos de desarrollo y energía sostenibles de la Caricom”, sostuvo Gardner en el comunicado de prensa que anunciaba el lanzamiento del informe.

“La Caricom apuesta a impulsar, mediante la implementación de la ‘Evaluación e Informe de Referencia de C-Serms’, los objetivos regionales, a la vez que respalda a los estados miembro”, prosiguió Gardner, también gerente de programa de energía y supervisor de la hoja de ruta.

La mayoría de los países de la Caricom gastan la mitad de sus ingresos en productos petroleros, pero obtienen menos energía de la que necesitan. Datos de WorldWatch de 2013 muestran que la región genera unos 18.369 gigavatios por hora de electricidad y consume unos 20.776 gigavatios.

Las inversiones ayudan a la región a reducir su dependencia en los combustibles fósiles, reducir las emisiones contaminantes y disminuir los costos de electricidad.

E 3 de este mes, Barbados suscribió un acuerdo por unos cuatro millones de dólares con la UE para, entre otras cosas, aumentar la participación de la energía renovable económicamente viable en la isla.

En junio, la UE anunció un paquete de 23 millones de dólares para proyectos de energía sostenible en el Caribe oriental.

Y en enero, el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden, prometió 10 millones de dólares para ayudar a Jamaica a cumplir sus objetivos en materia de energía renovable del Plan de Desarrollo Nacional.

En ese país, donde la electricidad cuesta cuatro veces más que en Estados Unidos, se invirtieron más de 200 millones de dólares para agregar 115 megavatios de fuentes alternativas a la matriz, con el fin de reducir la electricidad generada a partir de combustibles fósiles en 30 por ciento para 2020.

El 19 de septiembre, la estatal Jamacia Public Service Company suscribió un “acuerdo de compra de energía” para agregar 78 megavatios de energía renovable a la matriz.

Aun con las inversiones adicionales en energías renovables, Estados Unidos considera a PetroCaribe como una contradicción con los esfuerzos regionales para reducir las emisiones de dióxido de carbono para evitar el aumento de la temperatura global.

EN FORO

“No hay motivos para que los países de la región sigan dependiendo de un combustible sucio suministrado en gran parte por un solo país cuando tiene abundante sol, viento y capacidades geotérmicas y de gas natural”, opinó el enviado especial del Buró de Energía de Estados Unidos, Amos Hochstein, en un foro de Energía Renovable de Caribe, realizado en octubre en el estado de Florida.

“La caída del costo de las tecnologías de energía renovable, así como las políticas gubernamentales harán que las fuentes alternativas sean atractivas para los inversores y la gente de a pie”, opinó Julian Robinson, ministro de Energía de Jamaica.

Los países que participarán en la COP21 negocian en el marco de la Caricom y como parte de la Alianza de Pequeños Estados Insulares.
Categoría: Mundo | Claves: Cambio Climático