Rafael Correa y su hermano aparecen en los Papeles de Panamá

En realidad, Ecuador aparece muchísimas veces en los documentos.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Tras varias semanas de publicarse los llamados Papeles de Panamá, que son quizás los documentos de corrupción más famosos o relevantes de los últimos tiempos, se han hecho públicas nuevas figuras con acciones en paraísos fiscales.

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien denunció desde su cuenta de Twitter a varios periodistas de su país por inmiscuirse en las investigaciones de los documentos, aparece en los datos de Mossack Fonseca. Desde el 2012 el mandatario ecuatoriano y su hermano Fabricio Correa, aparecen en un correo que prueba que pueden tener cuentas fuera de su país.

Según el diario estadounidense El Nuevo Herald, unos periodistas ecuatorianos también publicaron los nombres de tres funcionarios vinculados con gobierno de Correa que aparecieron en los documentos filtrados del bufete Mossack Fonseca.

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En las semanas que siguieron a la filtración de los documentos que se conocen ahora como los Papeles de Panamá, el presidente ecuatoriano Rafael Correa hizo un llamado a los periodistas de su país y se jactó de que, a diferencia de otros países, él y su gobierno no figuraban en los documentos filtrados.

No obstante, los documentos secretos muestran que él y su hermano Fabricio llamaron la atención de las autoridades anticorrupción de Panamá en el 2012.

La fiscalía panameña confirmó a McClatchy Newspapers que investigadores indagaron sobre una compañía de paraíso fiscal en Panamá debido a preocupaciones sobre posible malversación. Y un correo electrónico secreto en los Papeles de Panamá muestra que Correa y su hermano mayor Fabricio eran el foco de la pesquisa.

“El presidente es una persona muy honesta”, dijo Omar Simón, principal asesor del presidente. “Todo eso es absolutamente falso. Él no está involucrado en ninguna compañía de paraíso fiscal directa ni indirectamente”.

Después que los primeros reportes de los Papeles de Panamá se publicaron el 3 de abril, Correa se jactó de que los periodistas “no han encontrado nada” sobre su gobierno. El asesor legal de Correa, Alexis Mera, fue más lejos.

“Estamos contentos con los Papeles de Panamá”, dijo Mera al diario ecuatoriano El Universo en las ediciones del 13 de abril. “Ellos han mostrado que el gobierno ecuatoriano es uno de los más honestos del mundo. No hay funcionario alguno del gobierno que esté ocultando algo”.

Pero resulta que no es así. Periodistas ecuatorianos publicaron los nombres de tres funcionarios vinculados con gobierno de Correa que aparecieron en los documentos filtrados del bufete Mossack Fonseca . La semana pasada fue que McClatchy encontró el correo electrónico que menciona al presidente Correa.

El presidente criticó a los periodistas que colaboraron para sacar a la luz los Papeles de Panamá, una filtración de 11.5 millones de documentos secretos del bufete Mossack Fonseca. El mandatario ha exigido repetidas veces que se publiquen los enormes archivos en su totalidad.

Primero criticó en Twitter al Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), la organización que organizó a más de 300 periodistas a nivel global, entre ellos varios de McClatchy, el único aliado periodístico estadounidense de la ICIJ que participó en la investigación.

Luego, el 11 de abril, criticó las conclusiones, que han conducido a investigaciones y renuncias en todo el mundo.

“Se pasaron casi un año buscando algo en contra del gobierno ecuatoriano, y no han encontrado nada”, escribió Correa en Twitter con su identificación presidencial en esa red, @MashiRafael.

Un día después, tuiteó los nombres e identificaciones en Twitter de periodistas ecuatorianos que participaron en la investigación, y pidió a los ciudadanos que “les exijan que revelen TODA la verdad”.

En realidad, Ecuador aparece muchísimas veces en los documentos. Si se hace una búsqueda con “Ecuador”, se identifican más de 160,000 documentos secretos. Guayaquil, la rica ciudad costera ecuatoriana, aparece en 109,000 documentos.

Cuando ocupó la presidencia en el 2007, Correa prometió una “revolución contra la corrupción”, pero sigue siendo un problema. El año pasado, la organización Transparencia Internacional hizo una calificación de 168 países y territorios sobre la base de su índice de corrupción en el gobierno. Había 106 países en mejor posición que Ecuador.

Ecuador implantó el dólar estadounidense como divisa en el 2000. Correa, quien tiene un doctorado de la Universidad de Illinois en Urbana, ha adoptado un estilo populista, ha fortalecido las relaciones de su país con China y criticado con fuerza al gobierno estadounidense.

Un drama familiar entre Correa y su hermano Fabricio ha tenido una fuerte presencia en las páginas de los periódicos y la televisión de Ecuador. Acusado de beneficiarse del cargo de su hermano a través de contratos con el gobierno, Fabricio lanzó una infructuosa postulación presidencial en el 2012 sobre una plataforma anticorrupción.
Los dos hermanos aparecen juntos en los Papeles de Panamá, en un correo electrónico de una abogada de Mossack Fonseca, en Panamá, a un bufete de abogados en Guayaquil.

“Mi nombre es Sara Montenegro, soy abogada de Mossack Fonseca & Co. y le escribo para notificarle de una investigación que desarrolla la Fiscalía Anticorrupción de Panamá, en referencia a los señores FABRICIO CORREA y RAFAEL CORREA DELGADO por el delito de malversación contra el Estado ecuatoriano, una pesquisa que involucra a a una corporación panameña que se le vendió a usted en 2006 , llamada ORLION GROUP S.A.”, expresaba el correo electrónico del 4 de mayo del 2012 a un abogado del bufete Legalsa & Asociados, que abrió una cuenta en el paraíso fiscal a nombre de un cliente no identificado.

Los fiscales pidieron a Mossack Fonseca información del accionista, “que no entregamos porque no la tenemos”, agregó Montenegro, quien pidió a Legalsa & Asociados información sobre los verdaderos dueños de Orlion Group S.A. porque una acusación oficial era probable.

En un correo electrónico interno del 10 de mayo del 2012, la jefa de Cumplimiento de Mossack Fonseca, Sandra de Cornejo, recomienda que su firma no preste más servicios a Orlion Group S.A.

“Aunque no hemos encontrado nada que vincule a los Correa con esa entidad”, advierte, “sugiero retirarnos… debido a la escasa cooperación que hemos recibido del cliente”.
De Cornejo señala que Mossack Fonseca estaba solicitando a Legalsa & Asociados desde abril del 2010 los documentos sobre Orion que exigen las leyes de cumplimiento. Más de dos años después, y solo después de una visita del equipo anticorrupción panameño, Mossack Fonseca decidió no prestar más servicios a Orlion Group.

McClatchy envió un correo electrónico al abogado de Legalsa que intercambió correspondencia con Mossack Fonseca, pero el correo rebotó. Tampoco respondieron a solicitudes de comentarios a través de su página de Internet, y el número telefónico que aparece en esa página timbra pero nadie responde.

Empleados de Mossack Fonseca dijeron en los correos que no habían encontrado ninguna relación con los Correa, pero reconocieron que no tenían información específica sobre el propietario real o los directores de la empresa.

Mossack Fonseca renunció como agente de registro de Orlion Group el 10 de julio del 2012. No hay ninguna otra correspondencia interna sobre el Orlion Group S.A. hasta el 27 de junio del 2014, cuando la oficina de Mossack Fonseca en Guayaquil envía un correo electrónico a su oficina central en que dice que Legalsa —a nombre de su cliente no identificado— desea reactivar la corporación pantalla.

“No aceptaremos a esta entidad de nuevo. Informe a Guayaquil que hemos renunciado como agentes y que no queremos tener relaciones con esa entidad”, respondió De Cornejo.

Los Papeles de Panamá incluyen documentos que van desde mediados de los años 1980 hasta diciembre del 2015.
McClatchy y sus aliados noticiosos no sabe si todos los archivos de Mossack Fonseca están en la filtración.

En una entrevista telefónica, el hermano del presidente, Fabricio Correa, dijo que no sabía nada de Orlion Group S.A. o sus directores, y que las autoridades panameñas nunca lo habían contactado al respecto.

Cualquier investigación, dijo, “siempre termina de la misma manera: Fabricio Correa es una persona decente. Todos saben dónde yo vivo. Le agradezco la llamada y puede contar con mi colaboración”.

Correa dijo que todas las alegaciones pasadas de corrupción probaron ser falsas, incluido el caso de tráfico de influencias en el estado de Colorado. Las relaciones con su hermano menor se mantienen distantes.

“No nos peleamos, pero hay una distancia entre nosotros”, dijo Fabricio Correa. “Yo entiendo la droga que es el poder, pero él siempre será mi hermano”.
Los documentos de Mossack Fonseca muestran que Orlion Group S.A. era una compañía pantalla, que ya estaba activa, esperando por un dueño. Cuando alguien necesita una compañía rápido, es más caro comprar una ya registrada, pero la rapidez importa. Los clientes pueden comprar compañías que llevan muchos años registradas, y eso cuesta más. Este tipo de corporación, también llamado compañía gaveta, es legal.

Al verdadero dueño, o dueños, de la empresa en paraíso fiscal en Panamá le ofrecieron que escogiera entre dos compañías registradas, y seleccionaron Orlion Group S.A., que se inscribió originalmente en la primavera del 2006 con un capital autorizado de $10,000, distribuido en 100 acciones de $100 cada una.

Orlion Group S.A. usaba cuatro acciones al portador, que son una de las formas más secretas de propiedad de una empresa en paraíso fiscal, y que ahora están prohibidas en la mayor parte del mundo. Esas acciones al comprador dan derecho a la propiedad de una empresa a tenedores anónimos de un certificado accionario. No se asienta ningún nombre. Se considera que el portador de las acciones es el dueño.

Los Papeles de Panamá no han arrojado luz sobre cómo se usó la empresa pantalla.

Todo esto sucedió en el 2006, un año antes que Correa comenzara el primero de los tres períodos que lleva en el poder.

En algunos documentos de Orlion Group S.A., Luisa Patricia Rojas Zambrano aparece como la presidenta de la junta directiva. Ella y su esposo, Yovanny Villavicencio, son ejecutivos de la firma de construcción Avanticonstru, en Guayaquil.

Al contactarla por teléfono, Rojas confirmó que Orlion Group S.A. se estableció en Panamá en el 2006. Al igual que muchos directores o accionistas de compañías contactados por McClatchy y sus aliados noticiosos, Rojas insistió en que nunca tuvo una cuenta bancaria ni actividad alguna vinculada con la compañía.

“Está ahí para cualquier eventualidad, pero gracias a Dios no ha habido necesidad de usarla”, dijo.

Al preguntársele si conoce a Fabricio Correa, demoró 10 segundos en contestar.

El número era para dárselo a Norman Granda Castillo, a quien en algunos documentos —fechados después de la investigación de los fiscales panameños en el 2012— describen como el beneficiario real de Orlion Group S.A.

“Toda esta información es confidencial, pero se la doy porque no tengo absolutamente nada que ocultar”, dijo Granda por teléfono, aclarando que la empresa en paraíso fiscal era la tenedora de las tierras que él y sus tres hermanos tienen desde 1978. “Esta compañía no tiene cuenta [bancaria], ni un sólo dólar, ninguna inversión, solo una propiedad donde la familia trabaja”.

Granda dice que es un ecuatoriano de clase media, pero sus abogados los describen en los correos electrónicos como agroempresario “bien conocido”.

Granda ofreció pocos detalles sobre Rojas, limitándose a decir que era una amiga de un hermano.

Al preguntársele sobre las acciones al portador y otros preguntas sobre los hermanos Correa, Granda se molestó.

“No tengo ninguna relación, económica ni personal, con los Correa”, dijo. “¡Ni siquiera los conozco!”

Sandra Sotillo, portavoz de la unidad anticorrupción panameña, confirmó que el gobierno anterior panameño investigó a Orlion Group S.A. y que la pesquisa se centró en la malversación. Sotillo dijo que, por ley, Panamá no puede hablar de las personas objeto de la investigación y dijo que no estaba claro por qué el gobierno anterior investigaba a Orlion Group S.A.