Maduro delega facultades más amplias “de lo que el Estado de Excepción permite”

"La subordinación de los ministros a la orden del titular de Defensa altera el funcionamiento de la administración, sancionado en la Ley Orgánica de la Administración Pública".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Redacción Sumarium) – En el decreto de creación de la Gran Misión Abastecimiento Soberano el presidente Nicolás Maduro ha delegado facultades que incluso en un estado de excepción no puede hacer, asegura el abogado y profesor de la Ucab y del Iesa, Juan Manuel Raffalli.

“Esa delegación es más amplia de lo que el estado de excepción permite en lo material, el tiempo y por las facultades que otorga. La única razón para que este decreto pueda justificarse es política”, explica, según el diario El Nacional.

Considera, además, que esa extralimitación de las facultades lo hace claramente inconstitucional. Indica que al no haber restricciones, la amplitud y discrecionalidad es muy grande para la actuación del llamado Comando para el Abastecimiento Soberano, en general, y para el ministro de la Defensa, Vladimir Padrino López, en particular.

A su juicio, el Gobierno se orienta a una economía de guerra, lo que lo llevó a militarizar el sistema. “Cuando se trata de una ley habilitante se tiene que poner un marco de referencia. En este decreto no se dice cuál es la limitación de la potestad”, advierte el experto.

“La subordinación de los ministros a la orden del titular de Defensa altera el funcionamiento de la administración, sancionado en la Ley Orgánica de la Administración Pública”, agrega.

El abogado y profesor de Derecho Administrativo de la UCV, Gustavo Linares Benzo, coincide en que el decreto profundiza las inconstitucionalidades de otras leyes porque da facultades para hacer lo que sea. Alerta que el comando sustituye a la Superintendencia de Precios Justos.

En este sentido, señala que en el decreto no se nombra a la Sundde y tampoco aparece el Ministerio de Salud, “lo que no deja de sorprender porque es el ente encargado de velar por la distribución de alimentos y medicinas”.

Por su parte, el economista y profesor del Centro de Políticas Públicas del Iesa, Richard Obuchi, cree que lo más grave del decreto es que parte de una premisa errónea y de una evaluación inadecuada de la realidad. En su opinión, nada en el decreto va ayudar a que mejore el desabastecimiento en el país. Considera que las medidas que se han tomado son totalmente inconvenientes.

Obuchi plantea que para salir de la crisis se debe reconocer que el problema, con políticas inadecuadas, está vinculado a una centralización excesiva, al control de los medios de producción que ejerce el Estado, a la destrucción del aparato productivo, a la intervención directa, al conflicto continuo y a la escasa cooperación.

Para el economista Carlos Miguel Álvarez, coordinador del Departamento de Investigación de Ecoanalítica, con el decreto se legaliza la intervención del estamento militar en el tema del abastecimiento.