Mal de San Vito: La enfermedad que se extiende en Zulia

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- La comunidad de San Luis, ubicada en el municipio San Francisco, en Maracaibo, estado Zulia, tiene una característica atípica: Muchos de sus pobladores han heredado la enfermedad de Huntington o Mal de San Vito, como comúnmente se le conoce.

De acuerdo a la Asociación Venezolana de Huntington (AVHUN), esta es una enfermedad hereditaria, neurológica, degenerativa, crónica y sin cura, produciendo trastornos motores, cognitivos y psiquiátricos. Se presenta generalmente entre los 30 y 55 años con un pronóstico de vida de entre 15 y 20 años luego de ser detectada.

Tal es el caso de Darwin Soto, un joven de 37 años de edad, que lleva seis años con esta enfermerdad que invadió su cuerpo cuando se encontraba en plenitud y con deseos de comerse el mundo. “Era una persona normal, tuve esposas y tres hijos. Desde hace seis años que inició la enfermedad, todo cambió. Cuando salgo lejos, alguien me debe acompañar, esto es agotador. Poco a poco fui sintiendo los movimientos”, contó para el diario La Verdad.

EL HAMBRE Y LA MISERIA

La situación económica y la escasez de alimentos también se apodera de la familia Soto. “Lo máximo que podemos comer son dos veces al día, pero hay días que no comemos nada. Pesaba 76 kilos y ya voy por 62“, dijo.

Darwin quien fue pescador durante 10 años, dice que él, junto a su hermana Otilia, de 40 años, llevan a cuesta este calvario. “Ahora lloro por mi estado, el de mi hermana y el futuro de mis hijos que también pueden heredar la enfermedad”, indicó.

A Darwin, le da temor caer en una cama y morir en medio de la miseria. “Me siento mal y nadie nos atiende. Tengo depresiones. La vida de quienes sufren el mal de San Vito transcurre entre el hambre y la tristeza”, se lamentó.

Isnelda Soto, madre de Darwin y Otilia, cuenta que le ha tocado duro. “Hemos sufrido mucho. Estoy resignada, pero no puedo parar de llorar. Siempre pienso en lo que vamos a comer porque en los mejores días tenemos 10 mil bolívares para la comida y somos 10. Lo que podemos comprar es arroz o pan porque queso y carne casi nunca”.

“Debo tener esperanza de que algo puede cambiar, pero cómo hago si tengo que ayudar a mi hija a hacer sus necesidades porque no puede y no le puedo comprar pañales. El hambre la pone agresiva y se descontrola. Ella se siente triste y extraña su vida anterior. Siempre le pido a Dios, pero estamos muy mal”, expresó.

LOS SÍNTOMAS

Las personas que tienen Huntington se sienten tristes, deprimidos, con dificultad para hablar. Pueden tener alucinaciones, ideas obsesivas, trastornos de conductas, cambios, problemas de memoria y su pensamiento es lento.




Categoría: Venezuela | Claves: Mal de San Vito