Marina Silva señala a Roussef por “responsabilidad política” en caso Petrobras

"Ella (Rousseff) fue ministra de Minas y Energía, jefa de la Casa Civil (Ministerio de Presidencia) y presidenta del Consejo de Petrobras", recordó Silva en una entrevista al diario Folha de Sao Paulo.

Marina Silva señala a Roussef por “responsabilidad política” en caso PetrobrasA pesar de las acusaciones, Silva descartó un pedido de destitución de Rousseff. Crédito: AP
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(Sao Paulo, Brasil. EFE).- La excandidata Marina Silva, tercera fuerza en las dos últimas elecciones brasileñas con un 20 % de los votos, afirmó que la presidenta, Dilma Rousseff, tiene “responsabilidad política y administrativa” en el gigantesco escándalo de corrupción en Petrobras, informó hoy la prensa.

“Ella (Rousseff) fue ministra de Minas y Energía, jefa de la Casa Civil (Ministerio de Presidencia) y presidenta del Consejo de Petrobras”, recordó Silva en una entrevista al diario Folha de Sao Paulo en la que se refirió al caso de corrupción en la petrolera estatal.

La mayor empresa del país es investigada por sobrevalorar contratos con más de una veintena de constructoras y desviar los sobornos para beneficias exdirectivos de la compañía y políticos, la mayoría de la base aliada al Gobierno de Rousseff.

“Yo, sin pruebas, no diría que ella (la mandataria) tiene responsabilidad directa y, sinceramente, hago fuerza para que no sea así. Pero ella tiene responsabilidades políticas y administrativas. No hay como ella ser exenta políticamente”, subrayó Silva.

Sin embargo, la exministra de Medio Ambiente durante el Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva, descartó un pedido de destitución de Rousseff, como vienen promoviendo en el país movimientos opositores.

“La legislación brasileña dice que es necesario tener un vínculo directo para la destitución y no podemos tener una actitud frívola ante eso”, indicó la ambientalista, quien militó en el gobernante Partido de los Trabajadores (PT), formación que dejó por diferencias ideológicas con sus correligionarios.

Yo, sin pruebas, no diría que ella (la mandataria) tiene responsabilidad directa y, sinceramente, hago fuerza para que no sea así. Pero ella tiene responsabilidades políticas y administrativas. No hay como ella ser exenta políticamente

Para la exsenadora, “la sociedad tiene todo el derecho de manifestarse, porque fue engañada cuando negaron los problemas y no hicieron lo necesario para resolverlos, pero una protesta no puede anticipar lo que la Justicia no concluyó”.

“Algunos políticos están intentando instrumentalizar la crisis, en vez de resolverla. En la democracia no se resuelve la crisis pasando por encima del proceso constitucional”, añadió la política, quien admitió que paga “cierto precio” por no defender la destitución de Rousseff.

En ese sentido, puso como ejemplo al expresidente Fernando Henrique Cardoso, que a diferencia de sus correligionarios del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB) se opone a la destitución de Rousseff.

En una entrevista concedida esta semana a la revista alemana Capital, Cardoso reiteró su posición contraria a la destitución y manifestó que Rousseff era una “persona honrada”, que heredó la práctica de corruptelas en el Gobierno de su antecesor y antecesor político Lula.

No obstante, Cardoso señaló que Lula no debería ser encarcelado, aunque después aclaró a medios locales que es la Justicia quien debe determinar o no el grado de participación del exgobernante en el escándalo.

A pesar de estar “con la leche ya derramada”, Silva se mostró abierta para participar de la unión de fuerzas del oficialismo y la oposición para un “pacto de agenda común” y enfrentar cuestiones “estructurales” del país, porque el “camino del diálogo será siempre bienvenido desde que se sepa en que dirección será”.

Sobre las dificultades de la economía brasileña, la activista de la Amazonía advirtió que la “contracción” -que según cálculos oficiales será este año del 1,4 %– “va a extenderse por un período que no sabemos cuánto durara y si el país pierde el grado de inversión las cosas se van a agravar”.

Admitió que si hubiera ganado en 2014 la Presidencia aplicaría un ajuste fiscal como lo intenta hacer Rousseff, pero no como una “morfina” y si con una “dosis menor” para evitar efectos colaterales.

La exministra no descarta volver a participar de los comicios en 2018, pero esta vez al frente de su partido, la Red Sustentabilidad, que no consiguió el aval de la Justicia electoral en 2014 y ahora pretende formalizarse como movimiento político.