Más harinas y cereales baratos… así se llena el plato del venezolano

La harina, el arroz, el pan y las pastas son los primeros tres alimentos que se compran con más frecuencia cada semana

De acuerdo al estudio, en 2014, 48% de los hogares estaban en la pobreza, frente al 45% que existía en 1998

Más harinas y cereales baratos… así se llena el plato del venezolanoCrédito: Reuters
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) El panorama económico es complicado por los motivos que una y otra vez se enumeran: inflación, desabastecimiento, distorsiones del control de precios y de cambio, reducción del poder adquisitivo, etc. Pero un detalle importante a analizar, más allá de la coyuntura que vivimos en este momento, son los efectos que veremos a futuro los venezolanos.

En un amplio reportaje publicado en La Razón y firmado por Andreína García Reina, se explora el estado actual de la alimentación de la población, desprendiéndose varios detalles interesantes.

MÁS CARBOHIDRATOS, PROTEÍNAS MÁS BARATAS

La situación económica ha hecho que en muchos hogares se dejen de comprar alimentos más saludables como proteínas de alta calidad, vegetales y frutas y se sustituyan por harina, panes y cereales que son más económicos y dan mayor sensación de saciedad. “Hay una sustitución del patrón de alimentación saludable por uno mas calórico que es más barato”, especifica la médico especializada en nutrición Marianela Herrera Cuenca.

Una de las principales conclusiones de la Encuesta de Condiciones de Vida en el ámbito de la alimentación habla de una doble carga de desnutrición y obesidad. Es decir, que observan al mismo tiempo sobrepeso y bajo peso. La doctora Mercedes López, miembro del Consejo directivo de la Fundación Bengoa, explica en una nota de prensa de la fundación que esta “doble carga” es una epidemia nutricional que se presenta mayormente en países en desarrollo, porque se encuentran en un proceso de transición alimentaria.

La situación económica ha hecho que en muchos hogares se dejen de comprar alimentos más saludables como proteínas de alta calidad, vegetales y frutas y se sustituyan por harina, panes y cereales que son más económicos y dan mayor sensación de saciedad

La harina, el arroz, el pan y las pastas son los primeros tres alimentos que se compran con más frecuencia cada semana en el hogar en todos los estratos socioeconómicos, de acuerdo a la Encovi. El pollo aparece como el quinto alimento comprado con más frecuencia. Lo que podría indicar una tendencia al mayor consumo de carbohidratos.

El consumo de proteínas varía de acuerdo al estrato socioeconómico. En el caso de los estratos más bajos prevalecen la mortadela, el pollo y las sardinas, mientras que en los más altos las carnes rojas, el pollo y los pescados. La leche, los lácteos y leguminosas están disminuido en todos los estratos y el huevo desapareció de la mesa de los más pobres. Mientras que los vegetales y las frutas sólo aparecen en la lista de los estratos altos.

La escasez y la dificultad para conseguir ciertos productos también comienzan a afectar a la población. Herrera, investigadora del Centro de Estudios del Desarrollo de la Universidad Central de Venezuela que participó en el proyecto de la Encovi, asegura que “puedes tener los medios y no conseguir leche. Por eso se ve cada vez más la sustitución de leche por agua de pasta y agua de arroz en la alimentación de los lactantes”.

 11,3% de los encuestados están en situación de hambre, 39% de los que realizan menos de tres comidas al día pertenecen a los sectores más pobres y 8,4% de las personas de menos ingresos tiene una alimentación deficiente
La investigadora además señala que alrededor de 80% de los encuestados manifestó sentir estrés por no poder pagar o conseguir alimentos.

Los estudios de Maritza Landaeta y Herrera para la Encovi muestran que 11,3% de los encuestados están en situación de hambre, 39% de los que realizan menos de tres comidas al día pertenecen a los sectores más pobres y 8,4% de las personas de menos ingresos tiene una alimentación deficiente.

Según otras encuestas de consumo citadas por la Fundación Bengoa, la distribución de macronutrientes en la dieta de todos los estratos es satisfactoria, aún cuando se observa mayor consumo en las familias con mayores ingresos. Los alimentos que proveen la mayor proporción de calorías en la dieta son las harinas de trigo, maíz, arroz y pasta, lo que explica la persistencia de desnutrición calórica en la población más humilde.

Así como existen personas en situación de hambre, la otra cara de la moneda de la “doble carga nutricional” se expresa en que en 2014 las familias de menores recursos consumían 2386 kcal por día mientras que los de mayores ingresos comían entre 1934 y 2300 por persona. Según un estudio realizado por el Instituto Nacional de Nutrición, se encontró que más de la mitad de los adultos en Venezuela tienen sobrepeso y por ende mayor riesgo de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares.

DATOS

** Según la FAO, Venezuela es uno de los 72 países que han alcanzado el primer Objetivo de Desarrollo del Milenio de la ONU, que era reducir a la mitad el porcentaje de la población con hambre.

** El Banco Central de Venezuela no ha emitido las cifras mensuales de inflación o escasez de alimentos durante 2015.

** La Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi), elaborada por la Universidad Simón Bolívar, la Universidad Católica Andrés Bello y la Universidad Central de Venezuela destaca que hay 1,7 millones de hogares en pobreza extrema y 1,8 millones en pobreza no extrema. María Ponce, investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello, y parte del equipo del estudio de la pobreza de esa universidad explica que aunque la Encovi alerta sobre las tendencias existentes en las condiciones de vida del venezolano, no puede ser comparada con la tradicional Encuesta de Hogares por Muestreo.

“La comparación entre la encuesta de Hogares por muestreo, que incluye 14.000, y la Encovi, que solo maneja 1000, es forzada. Por eso nosotros decimos que la Encovi alerta sobre ciertos aspectos. Ninguna universidad ni nadie tiene el músculo para hacer una encuesta de 14.000 hogares en todo el país. Es un trabajo titánico y costoso. Hay una opacidad enorme de las cifras, no tenemos manera objetiva de probar que se cumplen o no las metas”, puntualiza.

** El investigador social Luis Pedro España, que firma el apartado relacionado a la pobreza de la encuesta, señala que en dos años de recesión se ha retrocedido “lo que se había mejorado gracias al boom petrolero”. De acuerdo al estudio, en 2014, 48% de los hogares estaban en la pobreza, frente al 45% que existía en 1998.

Asimismo, dentro de sus conclusiones figura el hecho de que la situación social actual se aproxima “a la que tuvimos en nuestros peores años (1989, 1992 y 2003)” y además alerta que las consecuencias sociales de la recesión apenas comienzan.

** De acuerdo a informaciones del mismo Cendas, se necesitan 4,7 salarios mínimos para poder comprar la canasta básica, que en junio de 2015 se ubicó en 32.023,51, cuando en 2010 con dos salarios mínimos para la época (Bs. 2.530) se podía adquirir la misma canasta básica. La existencia de distintos tipos de cambio y una tasa paralelo dificultan la estimación de cuántos dólares ingresa un venezolano al día.

** De acuerdo a la Fundación Bengoa, el progresivo aumento de la canasta alimentaria normativa y los precios al consumidor indican un incremento en la pobreza extrema y ponen en riesgo la seguridad alimentaria, “que a su vez se ve comprometida entre otras cosas por el bajo nivel educativo de las madres, que en aproximadamente un 30% son jefas del hogar”, tal como lo expresan en su sitio web.

Categoría: Venezuela