Las excentricidades y lujos del pequeño Nicolás

Según el testigo, el pequeño Nicolás le comentó que el Rey tenía una amante y había que "distraer la atención" y "poner el foco en otro lugar".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Los conductores y escoltas de Francisco Nicolás Gómez Iglesias, mejor conocido como “el pequeño Nicolás”, ofrecieron declaraciones sobre la vida de lujos, secretos y fiestas del joven imputado por estafa.

De acuerdo con El Confidencial, el 14 de agosto de 2014, luego de una comida que compartieron el alcalde de Ribadeo, Fernando Suárez, el presidente de Alsa, Jorge Cosmen, y Nicolás Gómez, el joven supuestamente le confesó a su conductor y mayordomo, Joaquín G.I, una vez que confirmado que Felipe VI no iría al encuentro, que toda la reunión era un estrategia “para despistar”.

Según el testigo, el pequeño Nicolás le comentó que el Rey tenía una amante y había que “distraer la atención” y “poner el foco en otro lugar”.

Joaquín fue contratado cinco meses antes del ese viaje a Ribadeo para la supuesta reunión y para hacer la tarea de escolta, chofer y mayordomo del chalé que tenía el joven en el barrio madrileño de El Viso.

LOS INVITADOS DE LUJO DEL PEQUEÑO NICOLÁS

El testigo también contó que por el chalé circulaba todo tipo de personalidades invitadas por Francisco Nicolás, entre ellas mencionó al expresidente de la patronal madrileña, Arturo Fernández; la empresaria Catalina Hoffman, dueña de los centros de día para mayores Vitalia y conocida por acompañar a Nicolás a la coronación de Felipe VI; el catedrático de Derecho Romano de la Universidad Complutense, Fernando Reinoso Barbero, “que siempre acudía en un Porsche”; “el dueño del Bingo de Torrelodones”; un chino que llevaba un BMW y que pretendía conseguir una cita con el Rey para montar negocios relacionados con el juego; o un ciudadano árabe al que Joaquín aseguró haber visto un cheque de 50 millones de euros y que quería instalarse en España porque estaba amenazado en su país.

Asimismo, aseguró que por la finca también acudían los padres de Francisco Nicolás y una prima para organizar fiestas, además de los amigos del joven entre los que se encontraban “el hijo de Emilio Aragón, el hijo del dueño de Font Vella, el hijo del dueño del BNP Paribas o el hijo del dueño de la bodega Marqués de Griñón”, entre otros.

“También acudía de vez en cuando Ángel Martín, propietario de la empresa que tenía ese chalet alquilado, Edhinor”, para “hablar de negocios con Francisco Nicolás”, relató el mayordomo, quien añadió a su declaración ante la Policía que se hizo cargo del pago a unas prostitutas que acudieron a la casa, “a pesar de que los servicios eran para Nicolás y sus amigos”.

Por otra parte, negó haber visto por el Chalé a personalidades vinculadas con el gobierno o el CNI, aunque sí tarjetas identificativas para vehículos de los servicios secretos, un supuesto informe de Zarzuela sobre los protocolos de seguridad de la Casa del Rey que describía “cómo se hacían las vigilancias” y otros documentos.

OTRAS REVELACIONES

Las llamadas de Casa Real eran habituales según decía Francisco Nicolás.

Joaquín y otros dos testigos describieron que Nicolás llevaba habitualmente documentación con membretes de la Casa del Rey, del CNI o de diferentes ministerios. Además, dijeron que con cierta frecuencia recibía llamadas de teléfono de gente que parecía tener altos cargos en la Administración General del Estado.

En concreto, según el mayordomo, en el mismo viaje a Ribadeo, Nicolás aseguró que le estaba llamando el Rey, comentario que escuchó también Antonio M. M., otro de lo testigos contratado como chofer para ese mismo viaje.

“Las llamadas de Casa Real eran habituales según decía Francisco Nicolás”, explicó Joaquín, quien añadió que el joven fue telefoneado en ocasiones por el secretario de Estado de Comercio, Jaime García Legaz, y por “una tal Pico”, en referencia a María Pico, la jefa del gabinete de la vicepresidenta del Gobierno, Soraya Sáenz de Santamaría.