Miraflores toma el control de su perímetro

En las inmediaciones del Palacio se instalaron ocho cámaras de seguridad. Asimismo, hace una semana comenzó a funcionar una alcabala de la Guardia Nacional.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela). Reseña El Nacional que desde que Nicolás Maduro asumió el poder, en el perímetro de seguridad del Palacio de Miraflores se han impuesto nuevas reglas.

El 28 de mayo salió un Decreto presidencial de expropiación en la Gaceta Oficial N° 40669 que afectaba a los hoteles Ausonia y Edwards, ubicados en la parroquia Altagracia y con 45 años de operaciones. Desde entonces, no se ha presentado algún funcionario del Gobierno a negociar o explicar la medida.

El texto argumenta que la causa de la medida es para “utilidad pública o social” y que los bienes ahora son patrimonio de la República Bolivariana de Venezuela.

“Antes de Chávez y Maduro no habíamos tenido problemas con ningún gobierno. Ahora hasta para alquilar las habitaciones frente al Palacio es un problema porque si ven algo sospechoso en las ventanas llega el Sebin o Casa Militar a ver quién está hospedado”, explicó una empleada. 

Las normas en el hotel Ausonia, cuando alguien se hospeda en el piso 8 con vista a Miraflores y al Cuartel de la Montaña, son no tomar fotos desde las ventanas ni asomarse por tiempo prolongado. Esas habitaciones no están operativas a menos que llegue “gente del gobierno” a solicitar hospedaje, explican los trabajadores.

Hay otras normas verbales que se imponen desde el palacio presidencial: los ocho hoteles del perímetro (Ausonia, Edwards, Maddison, Edén, Piñango, Camino, Manaure y Arbet) deben esperar todos los martes la llegada del sargento La Cruz, quien busca las copias de los libros de huéspedes que se llevan al Saime, como lo exige la Ley de Extranjería y Migración, en su artículo 25.

Si el cliente es extranjero, los gerentes deben sacar fotocopia del pasaporte con la visa y si tiene cédula amarilla dos copias con su foto para entregarlas al sargento de Casa Militar. Desde allí se decide cuántos días puede una persona hospedarse en estos hoteles. La autorización, por lo general, no excede los tres días.

CONTROL

En las inmediaciones del Palacio se instalaron ocho cámaras de seguridad. Asimismo, hace una semana comenzó a funcionar una alcabala de la Guardia Nacional. Las cámaras abarcan también las avenidas Urdaneta y Baralt, y no hay ningún anuncio sobre un plan de seguridad.

Por otra parte, cada año los que viven en las residencias detrás del Palacio son censados por algún militar de turno que les pregunta quiénes viven, desde cuándo, qué hacen y dónde trabajan.

Sin embargo, para los dueños de comercios, el censo es algo nuevo.

Desde el jueves 18 de junio funcionarios de la Guardia Nacional acudieron con fiscales de la Alcaldía de Libertador a cerrar negocios que tienen permiso de expendio de licores sin argumentar la razón.

Alrededor de 20 dueños de negocios acudieron con sus papeles a la alcaldía y allí les informaron: “Ustedes están al día con sus impuestos, pero esto es petición de Casa Militar que nos pidió el favor de apoyarlos con los cierres”, contaron los dueños.

“En Miraflores nos dijeron que no saben quién tomó la decisión, pero al parecer no quieren que se venda más licor en la zona”, expresó un comerciante a El Nacional.

‘Se supone que deberíamos estar protegidos, pero ahora estamos más vigilados’, dijo un vecino y otro añadió: ‘Esta cuadra es insegura como toda Caracas’.
Categoría: Venezuela | Claves: Palacio de Miraflores