Moratoria de deuda de Pdvsa amenazaría exportaciones

Maduro haría lo imposible por cumplir con las obligaciones de Pdvsa, incluso rematar lo que queda de las reservas internacionales y condenar a millones de venezolanos a pasar hambre.

Moratoria de deuda de Pdvsa amenazaría exportacionesCrédito: busaca.com
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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– Analistas coinciden en que un eventual incumplimiento de los bonos de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) propinaría un golpe devastador a la economía venezolana, al poner en riesgo no solamente los activos que la empresa estatal aún tiene en el exterior, sino también su capacidad de exportar crudo, producto que genera el 95 por ciento de los dólares que ingresan al país.

De acuerdo con Antonio María Delgado, en su artículo para El Nuevo Herald el gobierno de Nicolás Maduro ya entró en default con el sector privado, y los mercados señalan como una posibilidad que declare una moratoria sobre la deuda soberana el año que viene si no mejoran los precios del petróleo.

Pero, expone Delgado, Maduro haría lo imposible por cumplir con las obligaciones de Pdvsa, incluso rematar lo que queda de las reservas internacionales y condenar a millones de venezolanos a pasar hambre.

MORATORIA

“Sería el fin. En el momento en que haya una moratoria de deuda de Pdvsa se cae absolutamente todo, incluyendo el propio gobierno”, dijo a El Nuevo Herald desde Londres Diego Moya-Ocampos, analista senior para América Latina de IHS Global Insight.

Otros expertos, por su parte, coinciden en que una moratoria de deuda de Pdvsa podría llegar a tener consecuencias mucho más severas que las que en el pasado tuvieron países como Argentina y Ecuador, dadas la inmensa dependencia de la economía venezolana de su industria petrolera, y la posibilidad de que los esfuerzos de los tenedores de deuda de congelar los activos de la compañía en el exterior, terminen paralizando sus exportaciones de crudo.

La amenaza de que eso ocurra es ahora discutida en los mercados financieros internacionales, donde ya algunos bonos venezolanos se negocian al 30 por ciento de su valor facial.

“Venezuela y Pdvsa probablemente pagarán sus obligaciones hasta el primer trimestre del 2016, con la amortización (de la emisión) VE16. En ausencia de reformas estructurales, los siguientes pagos van a depender de los precios del petróleo y de la disposición de China de mantener, o de incrementar, su nivel de exposición en Venezuela”, advirtió un informe de Barclays Capital, unidad del banco de inversión Barclays.

EL MERCADO PETROLERO Y CHINA

Según Alejandro Grisanti, uno de los autores del informe de Barclays Capital, el que Venezuela logre pagar sus obligaciones va a depender “del mercado petrolero y de China, pero no de cualquier desembolso chino”. Asimismo, señaló que el último anuncio realizado por Maduro sobre la disposición de Pequín de invertir otros 5.000 millones de dólares en la industria petrolera del país, no aleja el riesgo de una moratoria de deuda.

A su juicio, lo que se necesita es una inyección directa de liquidez, de grandes proporciones, que el gobierno pueda manejar a sus anchas para pagar deuda y para importar los alimentos que requiere el país para comenzar a paliar la escasez.

“Seguimos creyendo que Venezuela y Pdvsa pagan sus obligaciones en el 2015, y que posiblemente paguen también el vencimiento del bono soberano Venezuela 16, que es en febrero del año que viene. Pero van a tener dificultades para honrar los compromisos o las amortizaciones que tienen a finales de octubre y de noviembre del 2016”, sentenció Grisanti.

Son 3.100 millones de dólares en obligaciones de Pdvsa que vencen en la última semana de octubre y a principios de noviembre del 2016.

Estimaciones del mercado indican que las obligaciones de deuda derivadas de las emisiones de bonos de la República y de Pdvsa suman cerca de 10.200 millones de dólares el próximo año, y unos 5.900 millones de ellos corresponderían a la estatal petrolera.

Este año, el gobierno de Maduro se ha visto obligado a rematar los activos del país en el exterior, incluyendo la deuda petrolera que Jamaica y República Dominicana tenían con Venezuela por el envío subsidiado de crudo a través de Petrocaribe, el empeño de las reservas internacionales del país en oro, la liquidación de los derechos especiales de giro del país ante el FMI, y un masivo endeudamiento adquirido por la filial estadounidense de Pdvsa, Citgo, luego que fracasara un intento inicial de venderla.

Pero el país ya se está quedando sin joyas para rematar, dijo Russell M. Dallen, socio gerente de Latinvest Group Holdings.

“Hay algunos que pensamos en el mercado, y estamos viendo algo de esto en la manera en que se comportan los bonos. Es posible que ellos entren en moratoria de deuda en los bonos soberanos y no en los de Pdvsa, como una medida intermedia, y que en vez de dejar que Pdvsa no pague, porque eso pone en riesgo sus tanqueros y las instalaciones de Pdvsa, podrían solo incumplir con los bonos soberanos, pensando que eso les daría a los activos de la petrolera algo de protección”, planteó Dallen desde Miami a El Nuevo Herald.

Es posible que ellos entren en moratoria de deuda en los bonos soberanos y no en los de Pdvsa, como una medida intermedia

Sería una estrategia basada en la tesis de que los activos de Pdvsa serían menos vulnerables a ser embargados por los tenedores de bonos de la República que por los dueños de la deuda de la propia empresa petrolera.

Pero sería una estrategia que terminaría siendo puesta a prueba en las cortes, como sucedió con la moratoria de deuda declarada por Argentina, proceso que aún se está ventilando en las cortes.

“También están las expropiaciones de las instalaciones en Venezuela de Exxon-Mobil, las expropiaciones de Conoco-Phillips, por un valor de 4.500 millones de dólares, las expropriaciones de Gold Reserve -que ya perdieron, y a quienes les deben 750 millones de dólares-, y Owen Illinois, que son otros 450 millones de dólares”, advirtió Dallen.

El gobierno bolivariano ya perdió algunos de esos casos en los procesos de arbitraje y es muy posible que algunos de ellos terminen traduciéndose en medidas de embargo contra los activos de Venezuela en el exterior para el próximo año.

Además, el Estado también le debe miles de millones de dólares al sector privado venezolano por dólares concedidos en licitaciones en el pasado, para operaciones de importación y por servicios suministrados a Pdvsa.

“SE VAN A COMER TODAS LAS RESERVAS INTERNACIONALES”

De acuerdo con Antonio De La Cruz, director ejecutivo de la firma Inter-American Trends, la deuda de Pdvsa sería una pelota petrolera que dejarían caer: “Ellos saben que no pueden dejar que PDVSA entre en moratoria de deuda. Si eso sucede, se les cae todo el modelo porque los ingresos petroleros podrían verse comprometidos”.

Pero los bajos precios del petróleo y el hecho de que el Estado ya no tiene muchos activos por vender en el exterior, le dejan pocas opciones. “Se van a comer todas las reservas internacionales”, dijo De La Cruz.

Si el mercado petrolero no mejora, van a dejar de vender dólares al sector privado, quizás con muy contadas excepciones

“Y si el mercado petrolero no mejora, van a dejar de vender dólares al sector privado, quizás con muy contadas excepciones”, añadió. Esto convertiría al Estado en el importador casi exclusivo del país, y este estaría abocado a importar solo alimentos para los mercados populares, perjudicando principalmente los suministros de alimentos a las tiendas frecuentadas por la clase media.

Tampoco habría cantidades de dólares disponibles para importar productos electrónicos o electrodomésticos, o materia prima para alimentar las fábricas que continúan operando en el país, destacó.

Un mayor acaparamiento de los dólares por parte del gobierno podría conducir a “una crisis social, pero ya no les quedan muchas más opciones”, dijo De La Cruz, y resaltó que la renta petrolera de este año apenas alcanzará unos 19.000 millones de dólares, monto que es apenas una fracción de los 30.000 millones de dólares en productos que fueron importados el año pasado.