Ni “enchufado” ni niño rico… Adrián Solano se disculpa y cuenta su historia

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El esquiador venezolano Adrián Solano ofreció una entrevista a Contrapunto luego de su cuestionado papel en una competencia en Finlandia. Enfatiza que no tiene relación con nadie del Gobierno, pide disculpas por no representar dignamente a Venezuela; y espera en un futuro, lograr con méritos, que los compatriotas que lo ofendieron también se disculpen. Todo tiene una explicación: una historia, su versión, que bien podría ser un ejemplo del refrán que reza “no juzgues sin saber”.

Solano asegura que logró viajar a París, de donde fue deportado, gracias a su insistencia y trabajo. Tuvo varios empleos y su familia le dio todo para ayudarlo a comprar el boleto de avión. “Ver que mi familia me dio lo último que tenía, que en la casa no había un plato de comida pero con todo y eso me apoyaron porque creían en mí, fue lo que me impulsó. Y fue fuerte, porque nadie sabe cómo se me partió el corazón después de que, con tanto esfuerzo que compré mi pasaje, llegara a París y me dijeran que me tenía que devolver. Yo me endeudé, pasé tanto trabajo como para que esa gente allá me dijera que no me dejaban entrar porque lo que yo quería era emigrar, porque aquí estamos pasando hambre. Eso sí me dio vergüenza: que hablaran así de mi país y en el fondo saber que estamos viviendo esta desgracia”.

Agradece a una funcionaria francesa que le dijo que no estaba obligado a tomar el avión de regreso a Venezuela que le ofrecían. Por esa razón, dice, fue que perseveró y rechazó la propuesta de la inmigración de Francia. “Y así estuve cinco días, parándome a las 5:00 de la mañana para que me trasladaran del ZAPI al aeropuerto y me preguntaran: “¿Venezuela o Francia?”. Y durante cinco días seguidos dije “aquí me quedo”.

UNA COSA LLEVÓ A LA OTRA

“Debido a las denuncias de César Baena por Twitter, la cónsul se apareció en el aeropuerto el cuarto día, me explicó todo lo que estaba pasando y me convenció de que me regresara, pero como me había comprometido a ir al juicio, ella me aconsejó que dijera allí que me resignaba, que me quería regresar. Pero la abogada me recomendó que no lo hiciera, porque con la deportación sería considerado “persona no grata” en Europa y me negarían el acceso a cualquier país de la Comunidad por cinco años. Ya en el tribunal le expliqué a la jueza mi caso; tenía hasta un abogado que me contrariaba, pero el juicio duró como 10 minutos. Ese mismo día en la noche la jueza dictó sentencia y la abogada me dijo: ‘Ganaste, Adrián, puedes continuar tu viaje'”, detalló Solano a Contrapunto.

Explica que obtuvo el número de la funcionaria gracias a la angustia de su mamá al enterarse de lo que estaba pasando en el aeropuerto francés. “Ella se desesperó tanto que empezó a buscar números de la embajada de Venezuela en Francia. En una de las llamadas que le hice me dice ‘toma, anota este número, esta es la cónsul de Venezuela en Francia’. Cuando le pregunté cómo lo consiguió, me dijo que en Internet hay un número para casos de emergencia, y después de explicar mi caso finalmente pudo hablar con la cónsul”.

Así, Solano desmiente el primer mito, el de “enchufado”. “La llamé, y en 15 minutos se apareció en el lugar en el que estaba varado. Hasta ese momento yo solo sabía que se llamaba Glenna, pero no sabía su apellido. Cuando me rescató, me comentó que es la hermana de Diosdado Cabello y me dijo ‘vamos a resolver tu caso’ (…) Me hospedó en el “Hotel de la Juventud”, que nos cobró 35 euros por la noche, y a la mañana siguiente me pasó buscando y me llevó a la aerolínea. Allí me explicaron que mi próximo vuelo era el 12 de marzo, día en el que tenía previsto regresarme a Venezuela después de competir en Lahti, y que lo máximo que podían hacer era adelantar mi regreso para el 24 de enero. Por esa razón fue que estuve más días en París, y yo me imagino que la cónsul sintió la responsabilidad de ayudarme. Me dijo que, en vista de lo que yo había pasado, para que no perdiera el viaje me iba a mostrar la ciudad, para que al menos la conociera”.

“Yo pensé: Bueno, estoy en París, mínimo una foto en la torre Eiffel me tengo que tomar”, porque siempre de “carajito” uno se preguntaba cómo será conocer otro país, y ante esa oportunidad obviamente ni lo pensé”, agrega el esquiador.

Solano recalca que no tiene “ningún nexo con nadie del Gobierno”; y que a la única persona ligada al Gobierno a quien le agradece es a la cónsul: “Yo soy uno más que va al Mercal y pelea para que le vendan su bolsita del Clap. Y eso es lo que me molesta de toda esta historia, que aseguren que el Gobierno a mí me pagó o me está pagando algo. A mí no me molesta que se burlen de mí, porque, ¿cómo no burlarse? ¿Tú viste como me caí? ¿Cómo rodé? (risas)…”.

Sostiene lo evidente para todos los que lo “stalkearon” en sus redes sociales: “Sí, fui chavista. Creo en el socialismo y me parece algo grandioso, pero no me parece lo que estamos viviendo ahorita en Venezuela. Esto de que la gente esté pasando trabajo, esté pasando hambre, pone los criterios en otro plano. Te hace pensar en qué es lo que realmente quieres”.

NO HUBO PREPARACIÓN

Solano viajó “en desventaja” a la localidad de Lahti en Finlandia para competir en el Campeonato Mundial de Esquí Nórdico un mes después de su fallido viaje a Suecia, con escala en París; y tras perder un mes de práctica en nieve, gracias a la ayuda del finlandés Aleksi Valavuori.

“Lahti 2017 tuvo una particularidad, y es que el presidente de la FIS quiso integrar países que tradicionalmente no practican ese deporte. Sinceramente desconozco por qué dejó participar a un venezolano que nunca en su vida había tocado la nieve, pero lo cierto es que quería darles cabida en ese deporte a otros países. Lo que pasó también es que otros países que, al igual que Venezuela, no tienen ese clima, como Colombia, Brasil o Ecuador, están mejor económicamente, y sus representantes pudieron reunir, irse a Europa unos seis meses y entrenar como era debido. Aquí para nosotros fue imposible. Allá, en Finlandia, el comité organizador corrió con los gastos de todos los participantes”, detalló.

“El mismo día que llegué a Finlandia, competí. No me dio chance de pensar nada. Apenas llegué, me presentaron al coach de César y del equipo en general, y yo le dije que tenía miedo de matarme por ahí. Eran unas pendientes muy empinadas y el frío me estaba congelando. Él lo que me dijo fue: ‘Hijo, si usted llegó hasta aquí y es tan empeñado como ha demostrado hasta ahora, usted lo va a hacer’. Cuando llegamos a Lahti fuimos directo a la pista, y no me había ni cambiado cuando ya me estaban llamando por los parlantes. Adrián Solano, Adrián Solano, se escuchaba. (…) Yo me presenté en la pista con la ropa que cargaba puesta, la del viaje, y veo a César con cara de circunstancia. Le pregunté qué pasó y me dijo que soy el primero en salir. Y no solo que soy el primero, sino que salía en cinco minutos. Me cambié frente a las cámaras, me puse el traje y solo escuchaba “let’s go!”. Yo estaba ‘cagadísimo’, quería gritar: ‘¡Ya va! Déjenme asimilarlo…’, pero no me dieron chance ni de ponerme los bastones”.

“En el pico más alto, antes de bajar, me puse pálido. Hubo alguien, nunca supe quién fue, que me gritó: “¡Vamos, dale! ¡Venezuela!”, y eso fue lo que me impulsó a lanzarme. Iba volando, se me partió el bastón y con todo eso no me detuve. (…) Cuando veo que estoy llegando de último, que se me ve esa cara de exhausto, me dieron ganas de llorar. Estaba triste. Pero en eso veo aupándome al ganador de la competencia (…) El presidente de la FIS me felicitó en persona. Alguien le traducía y me dijo que estaba orgulloso de mí. Esa gente no tuvo ni un solo insulto, mientras que aquí hasta me han amenazado de muerte. Ni siquiera César y los otros dos venezolanos que culminaron la carrera sin caerse, con buen tiempo, recibieron mensajes de apoyo. Todo lo contrario: en sus redes solo han recibido insultos por ayudarme. Está bien que se burlen de mí, pero a ellos deberían felicitarlos”, detalló Solano al periodista Jhon Ramos de Contrapunto.

Interrogado por su mensaje para los venezolanos que lo insultaron es tajante: “Les ofrezco mis disculpas por no ser una representación digna de Venezuela en una competencia mundial como lo fue esta. Es lo más justo, aunque realmente sí hubo una representación digna, porque no fui solo yo el que compitió por Venezuela. Pero así como les pido que me disculpen por mi actuación personal, también les pido a los que me han insultado que me ofrezcan sus disculpas cuando este Adrián Solano, que en su primera vez se cayó 30 veces, el día de mañana no se caiga”.

SOLANO EN TRES REFLEXIONES

Asevera que “claro” que seguirá compitiendo: “Yo voy a aceptar estas invitaciones que me hicieron y voy a entrenar duro para que, cuando me toque volver a representar a Venezuela, no digan “ahí llegó el peor esquiador del mundo”, sino que digan “ahí llegó uno de los mejores del mundo, y de paso es de Venezuela, donde no hay nieve”.

Dice que no aceptaría ayuda del gobierno de Maduro. “No por orgullo, sino porque no quiero dinero de nadie vinculado con la política venezolana. No quiero que mi nombre se vincule más a la política. Cuando logre otras metas, que sea porque le ‘eché pichón’ y aproveché el apoyo de la gente que creyó en mí desde un principio; no por nadie que primero me ignoró y luego sí me quiso ayudar para llevarse los créditos”.

“Y al personaje de la oposición que dijo que yo soy un ‘enchufado’, le digo que mi familia y yo somos un libro abierto. Que investigue y venga a ver la mansión del niño rico que fue a gastarse los reales en Finlandia”.

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Categoría: Venezuela | Claves: Adrián Solano