No dialogar es hacerle “el caldo gordo” a un Gobierno que nos tilda de violentos

“La oposición no tiene nada que perder ni nada que dar en el diálogo, todo lo contrario, tienen exigencias que van desde el respeto al derecho constitucional, la liberación de los presos políticos, la apertura de los cauces humanitarios, el retorno los exiliados, el respeto a la separación de poderes".

Publicada por: el anbar2526@gmail.com

Cámara y edición de video: Alex Urbina / Sumarium

(Redacción Sumarium).- “No es un invento de la oposición, tampoco es del Gobierno… y menos la liquidación para una vía constitucional como lo es el Referéndum Revocatorio”. El diálogo no es más que un mecanismo que sirve para ver “si se pueden lograr cauces institucionales”, que ayuden a salir de la crisis y salir de la crisis no necesariamente significa que el Gobierno “se quede ahí”.

Así lo ha asegurado Henry Ramos Allup, presidente del Parlamento venezolano y uno de los hombres más nombrados por el propio jefe de Estado, Nicolás Maduro, quien sostiene que el opositor se encarga de orquestar hechos violentos desde una Asamblea que desconoce.

Sin embargo, y pese a las apreciaciones que los altos jerarcas del Gobierno tengan de su persona, Ramos Allup sostiene que en cualquier país, en cualquier época y en cualquier circunstancia, siempre se marcan dos alternativas: “O entras en una guerra o tratas de conversar para ver si hay un sustituto pacífico e institucional para resolver los conflictos”. Por ello, asegura que como en la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) “no somos ni militares, ni guerrilleros, ni creemos en la violencia, ni tenemos armas, ni nos gusta ni queremos esa solución, tenemos que recurrir a forzar mecanismos institucionales para ver si podemos resolver los conflictos, eso no quiere decir que el hecho de dialogar los vaya a resolver y nosotros no podemos dar certificado de garantía”, aunque quisieran.

A juicio del político, el diálogo ni va a salvar al Gobierno, ni lo va a hundir, pero sí ayudaría a mejorar la crisis de la nación suramericana. No obstante, le es preocupante que algunos estén tratando de demonizar el diálogo, creyendo que eso asesina o liquida cualquier otra salida distinta al revocatorio. “No, son dos cosas distintas, además para nosotros el referendo revocatorio no es negociable”.

UNA INMENSA MAYORÍA PIDE EL DIÁLOGO

Ya no es solo un gran sector de la población venezolana que pide un diálogo entre las partes, que permita llegar a un acuerdo con el que se consiga solución a la dura crisis que atraviesa el país. “El Vaticano, el G7, la Comunidad Europea, la OEA, el Gobierno de los Estados Unidos, la ONU, Unasur”, son también los que le apuestan a este mecanismo, según el presidente de la AN. “La inmensa mayoría que no quiere matanza quieren que los conflictos se resuelvan en paz, eso es un desiderato no sólo del pueblo venezolano sino de cualquier país”.

En este sentido, destaca que si todas estas organizaciones internacionales están empeñadas en el diálogo, “¿qué va a decir la oposición? ¿No dialogo porque algunos rabiosos de parte y parte dicen que no se puede dialogar? Si nosotros haciéndole caso a los extremistas que posiblemente salen beneficiados con las situaciones de conflictos decimos que no dialogamos, le estás haciendo el caldo gordo al Gobierno que se ha gastado años y enormes cantidades en identificar a la oposición con la violencia, con la violación de la Constitución, con los disturbios y asesinatos, que no es así porque la oposición es pacífica, no violenta”.

EL DIÁLOGO NO ES LA ENTREGA DE LOS DERECHOS

En una exclusiva para Sumarium, el parlamentario, a quien se le ha achacado desde el Ejecutivo la jefatura de la MUD, dijo que es necesario “sentarse a dialogar, y dialogar no significa entregar los derechos que a tí te corresponden”. Todo lo contrario, “el diálogo es una forma de defender y hacer valer tus derechos constitucionales por encima de las asechanzas y las trampas del Gobierno”.

Uno de los temores de Ramos Allup, en caso de que no se dé un diálogo en el país por causa de la Unidad, es sin duda que el día de mañana puedan decir: “‘No se lograron las soluciones porque ustedes por miedo sucumbieron a la presión de radicalistas minoritarios y tuvieron temor a sentarse por no pagar el costo de hablar’”, dijo, al tiempo que agregó que “toda decisión política supone un costo” quieran o no.

Ahora yo me pregunto, si para salvar el referéndum… es necesario hablar con cualquiera, yo hablo con quien sea, además ya la MUD estableció las condiciones o las exigencias para dialogar y ese documento se publicó

Para el asambleísta, la oposición no tiene nada que perder ni nada que dar en el diálogo, todo lo contrario, tienen exigencias que van desde el respeto al derecho constitucional, la liberación de los presos políticos, la apertura de los cauces humanitarios, el retorno los exiliados, el respeto a la separación de poderes; razón por la cual, no entiende “por qué la gente está tratando de demonizar una vía a la que nosotros vamos a exigir que respeten nuestros derechos. ¡No lo entiendo!”.

“NO PUEDO DEMONIZAR A LOS INTERMEDIARIOS”

Una ola de críticas se ha levantado sobre la gestión del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, y otra sobre el mismo Ramos Allup, quien ha dicho que Zapatero ha tenido una medición bastante equilibrada en el proceso de diálogo.

“No puedo dejar de reconocer que han hecho un buen papel, él (Zapatero) y Martín Torrijos, porque me consta en lo personal, yo he hablado mucho con ellos, hay cosas que no se saben y no se publican, pero ellos han tenido la delicadeza de no decir nada aguantando las críticas y han hecho muchas cosas”, dijo el jefe del Parlamento.

De igual manera, asentó que no puede demonizar a cualquier intermediario. “Si lo reconoce la OEA, ¿qué podemos decir? Yo no puedo hablar bien de la OEA cuando activa la Carta Democrática para Venezuela, pero mal cuando respalda a los mediadores. En lo personal no me consta ni puedo inventar nada que se le pueda cargar en la cuenta a los expresidentes que están intermediando”, precisó Ramos, indicando además que “el día que yo vea que su intermediación es tal, lo diré”.

“Ellos lo que están tratando de hacer son diligencias para que se dé el diálogo”, en todo caso “los facilitadores no son jueces, no son árbitros, no deciden, no dicen quién tiene la razón y quién no, no ponen temas, no sacan temas de la agenda, no determinan el lugar, ni el día, ni la hora de los encuentros, eso forma parte del acuerdo de los eventuales dialogantes”, soltó el diputado.