“No es verdad que la gente se va a morir de hambre”, dice Luis Vicente León

El presidente de Datanálisis aseguró que no hay hoy un índice de sensibilidad social que indique que la población venezolana esté al borde de una explosión. "Eso no quiere decir que no explote, la gente puede no tener esos índices y explotar mañana, pero hoy no los tiene".

“No es verdad que la gente se va a morir de hambre”, dice Luis Vicente LeónLuis Vicente León afirmó que el "bachaqueo" ha impactado positivamente en el nivel de ingreso de la población más pobre. Crédito: Alex Urbina/ Sumarium
Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- ¿Qué pasará cuándo no haya tanta mercancía ni productos para abastecer el mercado? ¿Explotará el sistema y la gente se morirá de hambre? ¿Vendrá la hambruna? Estas interrogantes fueron respondidas con un rotundo “no” por el analista Luis Vicente León.

El presidente de la empresa de investigación de mercado Datanálisis analizó este lunes el grave problema de escasez en Venezuela, que según su último estudio llegó a 60.7% en mayo pasado sólo en Caracas, “mucho menor que en el interior del país”, y proyectó que debido a la baja asignación de dólares al sector privado para importar materias primas o productos terminados el problema se agravará, pero no generará “hambruna”.

En mayo la escasez llegó a 60.7% sólo en Caracas, según una encuesta de Datanálisis.

“Lo que va a terminar pasando es que la mercancía va a entrar al revés, es decir por contrabando de introducción y no de extracción, la comida y otros productos esenciales van a venir por Cúcuta y carísimos y el mercado va a inundarse de productos de contrabando, esa es la historia que ocurrió en otras partes del mundo donde se implementó el mismo modelo económico”, explicó.

“No es verdad que la gente se va a morir de hambre”, insistió. “Ahora, si se abre el mercado, vamos a tener precios infinitamente más altos que los actuales en el mercado regular, pero probablemente más baratos que los precios en el mercado negro que está creciendo cada día en abastecimiento, y muchísimo más baratos que lo que vas a terminar teniendo como resultado del contrabando de introducción cuando no hayan productos para abastecer el mercado regular y el mercado negro”, argumentó.

Para el analista las ofertas que el Gobierno ha hecho en resolución de los problemas de alta inflación, escasez y desabastecimiento son “totalmente negativas” porque significan más control. “Si fortaleces los controles de cambio y de precio, agravas los problemas que son principalmente por el control de cambio y control de precios”, dijo.

¿POR QUÉ NO HAY UN ESTALLIDO SOCIAL?

A pesar de la grave situación económica que atraviesa Venezuela, Luis Vicente León aseguró que no hay hoy un índice de sensibilidad social que indique que la población venezolana esté al borde de una explosión. “Eso no quiere decir que no explote, la gente puede no tener esos índices y explotar mañana, pero hoy no los tiene”.

El analista explicó que esto se debe a que el “bachaqueo” ha impactado positivamente en el nivel de ingreso de la población más pobre, el estrato “E”, donde “una redistribución de ingresos” explica “el porqué ese sector no se siente más empobrecido de manera dramática, todavía, y el porqué en sus casas no hay sentimientos de protesta radical”.

León detalló que en general el ingreso familiar en Venezuela cayó 18%, pero la disminución no se ve en los estratos “A” y “B”, los más ricos, porque estos reciben complementos en dólares y tampoco en el estrato más pobre, el “E”, donde el salario se mantiene estable porque “la clase alta y media está pagando al estrato más pobre por el bachaqueo, es decir saca de su bolsillo para pagar un impuesto directo a la población más pobre, lo que hace estable su ingreso”.

“Esa redistribución de ingresos sirve de estabilizador social”, agregó el analista, pero en el plano político-electoral, a diferencia de las misiones sociales, no genera popularidad para el Presidente de la República. “Genera estabilidad social, pero no votos”.

En abril, según la última encuesta pública de Datanálisis, el presidente Nicolás Maduro tenía una popularidad de 28%.