Opositores están “listos para derrotar al Gobierno” a partir del 1-S

"El país está en una situación crítica y el 80 por ciento de los venezolanos quiere cambio, esa es la voz de la mayoría", dijo el líder opositor Henrique Capriles

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Reuters).- Decenas de miles de opositores venezolanos se preparaban para participar el jueves en una multitudinaria marcha, convocada bajo el título la “toma de Caracas”, para exigir celeridad en el proceso de convocatoria a un referéndum para revocar el mandato del presidente Nicolás Maduro.

La opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) asegura que el árbitro electoral está dilatando el procedimiento ya que, si se realiza después del 10 de enero de 2017 y Maduro es revocado, no se celebrarían nuevas elecciones y sería su vicepresidente el encargado de culminar su mandato hasta el 2019.

La presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, dijo a principios de mes que la recolección de firmas necesarias para convocar al revocatorio sería a fines de octubre, lo que aleja la posibilidad de que la consulta se realice este año porque organizar el referéndum tomaría al menos tres meses.

“Esta toma no es un objetivo final sino el inicio de una nueva y definitiva fase”, sostuvo el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús Torrealba, al anunciar el martes que la oposición planea llenar tres arterias vitales de la capital.

“Esta no es una marcha cualquiera que terminaste y te vas para tu casa: de aquí vamos a salir con nuestra maquinaria partidista y social listos para derrotar al Gobierno en la conquista del 20 por ciento”, agregó en alusión al porcentaje requerido de votantes para convocar al revocatorio.

La oposición espera que al menos 1 millón de simpatizantes inunden pacíficamente las calles de Caracas entre las 8.00 hora local (1200 GMT) y las 14.00 horas. Desde principios del 2014, cuando se registró una ola de protestas que dejó 43 muertos, no ha logrado organizar marchas multitudinarias.

LOS PARTICIPANTES

Un grupo de indígenas recorrió a pie los casi 800 kilómetros que separan Puerto Ayacucho de Caracas, a donde llegaron la madrugada del miércoles, tras sortear varios escollos impuestos por las fuerzas de seguridad.

Asimismo un puñado de discapacitados llegó a la capital tras recorrer, en sus sillas de ruedas, unos 350 kilómetros desde la ciudad central de Barquisimeto.

En esos trayectos hacia Caracas, unas 23 personas fueron detenidas por autoridades regionales cuando se movilizaban por las vías en las últimas 48 horas, informó el miércoles Foro Penal, un grupo local de promoción de los derechos humanos. La mayoría de ellos fueron liberados horas más tarde.

En Caracas, la oposición reportó la detención de dos de sus dirigentes esta semana.

Previendo manifestaciones violentas, el Gobierno reforzaba las medidas de seguridad en las vías de acceso a Caracas y apostaba equipos antimotines en sus principales avenidas.

En las principales ciudades del mundo también fueron convocadas concentraciones para entre el jueves y el domingo.

¿OTRO 11 DE ABRIL?

Maduro, un ex chofer de autobús de 53 años, asegura que la marcha opositora terminará con un intento de golpe de Estado en su contra, fraguado por la oposición y Estados Unidos, como el 11 de abril del 2002 cuando una manifestación antigubernamental devino en un breve derrocamiento del entonces presidente Hugo Chávez.

Por ello, el sucesor del fallecido Chávez ordenó el arresto de opositores y convocó a sus huestes a concentrarse el jueves a pocas cuadras del palacio presidencial de Miraflores, en el centro de Caracas.

“Yo llamo y convoco al pueblo a las calles a defender la paz, la Constitución, la democracia, el derecho a la vida”, dijo Maduro el martes en la noche. “Vamos, unidos, a derrotar al golpe. No tengo dudas de ningún tipo: es un golpe terrorista”, agregó.

La popularidad de Maduro se ha hundido desde que asumió en el 2013 tras la muerte de Chávez, en medio de una aguda recesión económica, una inflación de tres dígitos y la escasez que tiene a miles haciendo enormes filas en busca de alimentos y medicinas.

Varios países de la región e instituciones como la Organización de Estados Americanos (OEA) están presionando para que el revocatorio se realice pronto, pero no han tenido éxito.

“El país está en una situación crítica y el 80 por ciento de los venezolanos quiere cambio, esa es la voz de la mayoría”, dijo el líder opositor Henrique Capriles. “Por eso el que quiere cambio debe demostrarlo el jueves”, añadió.