Pacientes hacen malabares para alimentarse dentro de los hospitales

El desabastecimiento de insumos y alimentos golpea cada vez más fuerte a los centros de salud

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El desabastecimiento de alimentos e insumos médicos agravan cada vez más las condiciones en los hospitales del país. Los pacientes sufren las consecuencias ya que las instituciones no tienen cómo abastecerse ante la crisis que golpea al país, los mismos deben adaptarse a la situación y saciar el hambre con lo que consigan, estas medidas ponen en riego la salud de muchos internos.

Por la escasez y desabastecimiento el gremio de médicos se ha unido en una sola voz de auxilio: no hay comida.

Durante una visita realizada ayer al Hospital Vargas de Caracas, el presidente de la subcomisión de Salud de la Asamblea Nacional, José Manuel Olivares, aseguró que los enfermos tienen un mes sin comida. A propósito de la crisis humanitaria de salud, declarada en enero por la AN, Olivares expone que la falta de alimentos recrudece la coyuntura. Reseña El Universal.

“Los pacientes deben comprar todo, suero, jeringas y se deben practicar los exámenes de laboratorio fuera de la institución”, afirmó y aseguró que el Vargas, responsable de la “historia médica del país”, funciona al mismo nivel que un ambulatorio.

Ante todos estos hechos que atentan contra la integridad de los pacientes y las instituciones se han generado diversas protestas de médicos, pacientes y familiares a las puertas de los hospitales. El J.M. de los Ríos, El Algodonal, la Maternidad Concepción Palacios, el Vargas y el Pérez de León son las entidades que han tomado las calles para exigir una rápida solución y que se garantice el derecho a la salud.

Por otra parte, el Victorino Santaella, en Los Teques, no se escapa de esta realidad, los pacientes alternan sus comidas entre pasta con calabacín y arroz con melón, denuncian familiares.

“La situación está tan crítica que no se están respetando las dietas especiales que requieren pacientes con diabetes o hipertensión, a todos le sirven lo mismo y en porciones cada vez más pequeñas”, denunció una camarera que se amparó en el anonimato.

La misma situación se repite en todos los hospitales y las clínicas, estas tampoco se salvan del desabastecimiento puesto que en Los Altos Mirandinos exigen a los pacientes que compren comida, “antes era sopa, seco y postre, pero ahora si acaso te sirven gelatina porque es lo más barato y fácil de hallar”, dijo Irma Velázquez, enfermera de una clínica en Los Teques.

Los internos corren peligro debido a que existe un menú general para alimentar a todos los paciente, sin tener en cuenta las diferentes patologías. “Últimamente se están incluyendo más vegetales y hortalizas y no precisamente porque sean más saludables, sino porque es lo que hay”.

En la Maternidad de Carrizal no varía el panorama. Una fuente vinculada el hospital señaló que ni los trabajadores se escapan de la precariedad. Los milicianos que custodian la entrada, dijo, piden a los visitantes que les lleven comida.​