Perspectivas económicas, ¿transición hacia otro modelo?

“Estamos en una crisis política y eso tiene consecuencias en lo económico”.

Publicada por: el maumaitreb@gmail.com @Mariang_ab

Venezuela vive su peor trance económico en los últimos 50 años, así lo demuestran los indicadores, según el director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, quien califica como “grave” el drama venezolano.

Una década de bonanza que acentuó la dependencia del petróleo, sumado a un modelo de fuertes controles dio paso a una de las peores crisis, reconocida incluso por el Gobierno de Nicolás Maduro, que empero destaca su millonaria inversión social.

De acuerdo con Oliveros, el tipo de ajuste al que ha recurrido la administración de Maduro para enfrentar la caída de los precios del crudo no ha sido acertada. El bajón de la renta ha sido el detonante de una crisis de larga data, ante la que el Estado prefirió postergar los ajustes y esconder los desequilibrios.

El experto explicó en el foro Perspectivas Venamcham 2016. Venezuela busca soluciones, que en 2015 el Gobierno afrontó las deficiencias de su modelo con un ajuste estrictamente externo -o de balanza de pagos-. En este sentido, se preguntó si se busca reproducir esa experiencia en 2016, y si está el Ejecutivo en capacidad de replicarla.

Entre 2004 y 2015, el país con las mayores reservas de crudo del mundo recibió unos USD 750.000 millones, según cifras oficiales.

El precio del petróleo venezolano tuvo un pico de 103,42 dólares por barril en 2012, año en que las importaciones totalizaron 66.000 millones de dólares, de los cuales 52.600 millones correspondieron a compras no petroleras. Pero la cotización cayó en julio de 2014 de 98,98 dólares a 47,05 dólares al finalizar el año, reseñó la AFP.

“El año pasado el petróleo cayó casi 50%, eso tuvo una merma en la cuenta corriente donde se registran principalmente importaciones y exportaciones. La cuenta de exportaciones cayó. Sin embargo, el Gobierno hizo un esfuerzo por cobrar un poco más: incrementó los barriles que generan caja, disminuyendo los envíos petroleros a los países aliados”, dijo Oliveros.

La caída más fuerte en términos de exportaciones de Venezuela ha sido a Cuba. Cuba recibía en el año 2012 cerca de 96 mil barriles diarios, y en este momento está recibiendo menos de 45 mil.

A estas “soluciones” se adicionó la contracción de importaciones, la venta de activos, y una serie de endeudamientos para cerrar la brecha externa.

“El problema está en que ese ajuste no vino acompañado de correcciones internas, es decir, no hizo ajustes en precios relativos. Y el precio relativo de mayor distorsión en la economía venezolana es el tipo de cambio”, indicó.

Las malas decisiones en lo económico derivaron en una recesión de la economía venezolana, una inflación según el Banco Central de Venezuela de 181% (224% en cifras de Ecoanalítica), y una contracción del poder adquisitivo de 34%.

Para este año la inflación subyacente supera el 400%, una cifra solapada por la fuerte escasez de alimentos e insumos básicos.

LOS RIESGOS PARA VENEZUELA ESTE AÑO

Según Oliveros, la nación suramericana tiene ocho trimestres consecutivos de contracción, sin contar el primero de este año.

“Si comparamos la economía en 2003 y la agarramos en 2016 con nuestro estimado de contracción para este año, que está cerca de siete puntos del PIB, habremos perdido más de 20% de contracción de la economía venezolana. Estamos hablando de un ciclo de depresión”, sentenció.

Para el director de la compañía de asesoramiento económico con sede en Caracas, este año la nación suramericana corre el riesgo de entrar en una espiral hiperinflacionaria, sutil, pero “peligrosa”, pues la inflación tradicional está creciendo 10% cada mes, pero la subyacente asciende cerca del 20% -25% para febrero, según cifras de Ecoanalítica.

El precio más rezagado en Venezuela era antes la gasolina, ahora es el salario (…) Se está teniendo un proceso agresivo de empobrecimiento de la gente.

Por otra parte, el especialista considera baja la probabilidad de default, aun cuando Venezuela recibirá este año cerca de USD 22 mil millones, y solo en servicio de deudas se deben cancelar casi 15 mil millones.

“Es una decisión política del Gobierno, por múltiples razones, optar por privilegiar el pago de la deuda externa sobre otras cosas. Probablemente vamos a ver a un Gobierno capaz de recortar importaciones y seguir liquidando activos para cumplir con el servicio de la deuda externa, con todo lo que eso implica”, dijo.

“Un programa de ajustes se monta en 90 días (…) El problema de Venezuela es el pos ajuste: problemas de institucionalidad”, agregó.

“Dios proveerá”, dijo Maduro, esperando que los precios del petróleo se recuperaran y llegaran los dólares para cumplir con millonarios pagos de deuda externa. Este año, Maduro tiene aún más motivos para apelar a su fe: entre vencimientos e intereses de deuda externa, el monto asciende a más de la mitad de sus reservas, según datos de Thomson Reuters.

FLUJO DE DÓLARES LIMITADO

Según Oliveros, el flujo de caja de Venezuela en dólares para 2016, proyectado con un barril en USD 30 es limitado: “Al Gobierno le falta 30 mil 700 millones de dólares”, sin incluir en el cálculo la deuda al sector privado. “Simplemente hay importaciones de alimentos, medicinas y cuidado personal”.

Ante este escenario, ¿es posible que el Gobierno siga quemando activos y recortando importanciones?

Pareciera que llegó a un límite, pero es posible que pueda recortar aún más las importaciones y “pasar 2016”. “El problema no es de orden económico”, advierte Oliveros, para resolver: “es de orden político y social”.

“¿En lo político y lo social le van a hacer viable al Gobierno ese recorte de importaciones?”, preguntó de forma retórica.

“Estamos en una crisis política y eso tiene consecuencias en lo económico”, sentenció, y sesgó: “Si esto sigue como va, muy poco impacto van a tener las decisiones políticas en los números económicos en 2016 (…) El destino y los números de 16 (2016) ya parecen estar cantados en términos de desempeño”.

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ASDRÚBAL OLIVEROS

“Este modelo se quebró. Aquí lo que hay es un dilema, el dilema que tiene el chavismo y con el chavismo lo tiene el país: o cambian o serán desplazados (…) Hay un tema de quiebre, ya la popularidad no se mueve (…) En Venezuela sí está ocurriendo una transición y puede cambiar hacia un modelo distinto”.

Maduro afirma que la inflación, la escasez y demás distorsiones son fruto de una guerra económica patrocinada por la derecha para sacarlo del poder. Por su parte, las fuerzas de oposición han denunciado que durante el chavismo la malversación de fondos asciende a unos 250.000 millones de dólares.

¿QUÉ HACER ANTE LA COYUNTURA?

1. Endeudarse. Aun cuando el experto advierte que los créditos son insuficientes frente al ritmo en que crecen los precios de los bienes, servicios y activos, aconseja “endeudarse” -a corto plazo- en la medida que se tenga acceso a préstamos. En este sentido, recomendó acudir a la banca pública, pues -en parte- controla la mayoría de los excedentes de liquidez.

2. Actuar con rapidez. “En Venezuela hay oportunidades, porque es una economía donde no funciona el mercado. Hay unas estructuras de arbitraje muy poderosas”. Se deben así, optimizar los tiempos de respuesta para aprovechar las oportunidades del mercado en esta coyuntura, si no, pasarán.

3. Garantizar inventario. Si los insumos suben por encima del 20% mensual, se deben adquirir con anticipación, de lo contrario se “destruye el flujo de caja” por la inflación.

4. Cuentas por cobrar. “En economías con este ritmo de inflación, cuentas por cobrar superiores a siete días son una espada de Damocles en el balance”. Se debe priorizar la compra en efectivo y optimizar el manejo de las cuentas por cobrar.

5. Cambiar parámetros de pago a trabajadores. Pagar bonos mensuales o por adelantado para no destruir la capacidad de respuesta de los empleados, y “ajustar” la parte variable del salario.

6. Exportar. “Si genero dólares tengo más capacidad para poder enfrentar la crisis: en Venezuela un dólar rinde más que en cualquier parte del mundo”. Además, flexibilizar la incursión en otros negocios y estrategias.

7. No descuidar la cuota de mercado.

8. Proteger la marca.

ABRIR EL MERCADO

Restar restricciones y asegurar la venta de unos 10 millones de dólares a la semana a través del sistema flotante significaría el fin del mercado paralelo, según el economista, quien insiste en abrir el mercado a los demandantes a través de bancos y casas de cambio.

De este modo, la tasa podría llegar a ser de entre Bs. 600 y 700 para lograr eventualmente que el dólar oficial y el paralelo se encuentren.

¿Y EL SECTOR PRIVADO?

En 2015, el sector privado recibió 65% menos de divisas/día, 47 millones/día frente a 135 millones en 2014. En enero, la cifra bajó a USD 16 millones/día. “Cada vez es menos la cantidad de dólares que recibe el sector privado”. Aun así, Oliveros aseguró que, como un hecho “inédito” en la economía venezolano, “está usando sus propios capitales”.

“La balanza de pagos del sector privado de 2015 cerró en superávit: hubo entrada de capital”, expuso.

Categoría: Economía Venezuela | Claves: Asdrúbal Oliveros