La nueva polémica entre el chavismo y la oposición

Publicada por: el andreduardo@gmail.com @AndrEduardo

Logo de Antv, en su fachada. Crédito: Sistema Bolivariano de Comunicación e Información (Sibci) / Archivo

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El diputado Henry Ramos Allup, minutos después de haberse anunciado la amplia victoria de la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) en los comicios parlamentarios, declaró a la prensa sobre el futuro del canal televisivo del Poder Legislativo, la Fundación Televisora de la Asamblea Nacional (Antv). Inmediatamente, sus palabras fueron tomadas por un olvidadizo chavismo como una promesa de cierre del canal.

Lo cierto es que el diputado no habló de cierre; dijo que el canal va a “cambiar” y posteriormente especificó que los altos directivos serán removidos de sus cargos. Sin embargo, como si la campaña electoral no hubiera terminado, el oficialismo ha continuado con la misma estrategia que usó para obtener votos en las elecciones donde resultó estrepitosamente derrotado: el miedo.

Por las redes sociales, dirigentes, opinadores y analistas del chavismo se han esforzado en divulgar que la oposición despedirá masivamente a los trabajadores de Antv para cerrar la planta televisiva. Incluso, algunos -muy llenos de rabia- han dirigido mensajes contra los trabajadores de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) que votaron por la MUD: “Véanse en ese espejo”, dicen.

Ramos Allup, en sus primeras declaraciones a la prensa tras la victoria opositora, prometió hacer que los medios de comunicación social puedan volver a entrar a la Asamblea Nacional (AN) con sus cámaras y equipos periodísticos, algo que se podía hacer -y que se hace en todo el mundo- hasta que el chavismo lo prohibió.

Fue en ese momento cuando habló de Antv: “Lo primero que vamos a hacer, entre otras cosas, es abrir las puertas a los periodistas a la Asamblea como siempre fue el parlamento venezolano. Eso lo convirtió Diosdado Cabello en un chiquero cerrado donde solamente podía transmitir esa vergüenza que es el canal de la Asamblea Nacional. Bueno, eso va a cambiar, porque vamos a cambiar el canal de la Asamblea Nacional”.

Pero, ¿por qué lo tildó de vergüenza? Aunque el diputado no lo explicó en esa oportunidad, sí habló de otro canal del Estado, Venezolana de Televisión (VTV): “Estuvieron en el canal de Gobierno transmitiendo actos de promoción, ataques a la oposición y tratando de ayudar agónicamente a los candidatos del Gobierno”.

AL SERVICIO DE UNA PARCIALIDAD POLÍTICA

Y es que para nadie en Venezuela es un secreto que los medios de comunicación del Estado, que en su inmensa mayoría son financiados completamente con dinero público, dedican toda su programación y cortes publicitarios a servir de aparato propagandístico de la llamada “revolución bolivariana” y a atacar directamente todo lo que huela a disidencia. Esos ataques incluyen muchas veces materiales audiovisuales cortados y montados; escuchas telefónicas ilegales; palabras soeces que es ilegal pronunciarlas en el horario en el que las transmiten; ausencia del derecho a réplica; entre muchas otras irregularidades.

Ese paquete de medios incluye a Antv, canal que -además de todo lo anterior- en 2013 viró las cámaras hacia el techo del Palacio Federal Legislativo justo en el momento en el que varios diputados opositores eran agredidos a golpes y con objetos contundentes por parte de sus colegas chavistas.

También el hecho de que se usó Antv para hacer proselitismo a favor de los candidatos de la coalición chavista Gran Polo Patriótico (GPP) en las últimas elecciones fue una ilegalidad suprema, porque además de tratarse de un bien público que jamás debe ser usado para tales fines, se violó otra delicada normativa: la de la campaña electoral.

Sin embargo, impulsado por la tesis de que la oposición pretende “cerrar” uno de los medios mal gerenciados por el Estado, el chavismo salió al paso.

“SEA COMO SEA” Y “NOSOTROS SOMOS CHÁVEZ”

El presidente Nicolás Maduro declaró el lunes, rápidamente, su “solidaridad” para con la televisora, cuya directiva denunció un intento de despido masivo.

Posteriormente, algunos trabajadores de Antv, apoyados por personal de varios medios públicos, incluyendo VTV y Vive TV, han divulgado varios comunicados rechazando lo que consideran una amenaza a la “libertad de expresión”. Los mismos han sido acompañados por videos donde, como colmo del despropósito, lanzan consignas políticas usadas en la campaña electoral como “sea como sea, daremos la pelea” y “nosotros somos Chávez”.

Esto último parece demostrar que las gerencias de los medios de comunicación en manos del Estado pretenden seguir usando el dinero de todos los venezolanos para favorecer a una parte -hoy minoritaria- del espectro político.

Además, la reguladora Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) emitió un comunicado en el que dijo que sus trabajadores, a los que llamó “revolucionarios”, rechazan las declaraciones de Ramos Allup, pues éstas “desacreditan la dignidad profesional” de quienes en Antv trabajan. Cabe destacar que el texto estuvo acompañado por los “ojos de Chávez”, uno de los elementos de la tarjeta electoral del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv).

ACOSO A LA PRENSA

En tal sentido, llama la atención que ahora Conatel -y el chavismo en general- hable de libertad de expresión. Ese mismo derecho jamás fue defendido cuando el entonces presidente Hugo Chávez Frías decidió sacar del aire un canal con miles de empleados y más de 53 años de existencia, como lo era Radio Caracas Televisión (Rctv), por no comulgar con sus ideas políticas. De hecho, desobedeciendo una sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, aún hoy el oficialismo se niega a restablecerle la señal y los equipos que le quitó y nunca pagó.

El mismo Chávez se refirió muchas veces a medios de comunicación privados como “jinetes del apocalipsis” y mandó a sus dueños a “enrollarlos bien enrollados” y “metérselos por el bolsillo”, entre muchos otros exabruptos.

Durante los gobiernos chavistas, casos similares han ocurrido con emisoras de radio, que han sido sacadas del aire en medio de procesos poco transparentes; periódicos, a los que se le ha negado la venta de papel en medio de un férreo control de cambio y se suman gravísimas denuncias de organizaciones como Instituto Prensa y Sociedad (Ipys) sobre ventas forzadas de diversos tipos de medios de comunicación privados a manos vinculadas directamente al chavismo.

En todo caso, un hipotético cierre de Antv no ha sido propuesto por la oposición, pero desde el Gobierno se insiste en atemorizar con que ésta actuará exactamente igual a la actual administración pública.

Ante tal escenario, cabe preguntarse: ¿Es ético violar el marco legal para darle réditos a un partido? ¿Ha olvidado el chavismo quién despidió masivamente a trabajadores de Pdvsa por motivos políticos? ¿Ha olvidado las listas donde se ha dicho quién puede trabajar en una institución pública y quién no por las mismas razones? ¿Quién insulta la dignidad de quién?