¿Por qué la Fanb no se rebela contra Maduro? Responde Leocenis García

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El periodista y expreso político, Leocenis García, condena que la oposición apueste a una rebelión de las Fuerzas Armadas que no se producirá en el país; y mantenga las protestas y la puerta a la violencia en las calles.

“Hay que comprender que el Ejército de Venezuela, el cual en 1998 era profesional, apolítico, obediente y no deliberante; estaba al servicio del Estado y de sus instituciones, y no de una persona o un partido; el cual objetivamente existía en 1998, no existe”, afirma García en su texto donde resalta que la actuación partidista de la Fanb es hoy constitucional.

En este sentido, cuestiona: “Una pregunta que debemos hacernos hoy los venezolanos es si objetivamente lo que se ha hecho y lo que se anuncia se hará significa un paso de avance o es un proceso involutivo. Cómo podemos seguir jugando la carta de una insubordinación militar que no llegará. Esto no es Francia, no es España. Aquí el árbitro no es el rey, no es el parlamento, es el ejército”.

A su juicio, la solución a la crisis venezolana pasa por construir un acuerdo con los militares. “Hay que dialogar, para que todos; ellos y nosotros, encontremos salir de esta cloaca que es el país. Porque los militares están claros que este modelo fracasó”, recalca.

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Desde hace algunos días, casi cincuenta, desaparecieron los políticos de profesión de la escena pública; en cambio unos jóvenes de partidos como Primero Justicia, Voluntad Popular, y UNT, empezaron a liderar la calle.

Pronto, se hizo evidente que la oposición había sido puesta al servicio de unos jóvenes, valientes, quién puede negarlo, que pensaban que la vía era la resistencia cuerpo a cuerpo contra el Gobierno, en la calle.

Hace sesenta días, esas intenciones, eran en el mejor de los casos un salto en el vacío lleno de interrogantes sin respuestas claras. Su única esperanza era que el bluff que estaban jugando resultara cierto y en verdad estuvieran, como ellos decían, en capacidad de paralizar el país, y provocar actos de insubordinación y rebelión en unidades de la Fuerza Armada, que acudirían masivamente a la Francisco Fajardo a ponerse a sus órdenes para salvar al país, y apresar a Reverol y Benavides.

Nada de eso ha pasado, y los muertos llegan a 60, aunque la cuenta dicen algunas ONG, es más elevada.

Lo que siguió todos los sabemos, durante casi sesenta días, millones de twe diarios, bombardearon a los venezolanos con mensajes de apoyo aquella rebelión ciudadana. No creo que algo semejante haya ocurrido en ninguna parte. Los medios, silenciaron todas las voces que reclamábamos una vía de acuerdo político, que obligara a Maduro y sus acompañantes a rendirse por la vía electoral, sometiéndose al pueblo.

Nada. Había que entrevistar a los más incendiarios, el país, ardía, y lo que necesitaba, era gasolina. Se puso en marcha una estrategia de puertas abiertas a todo aquel que quisiera venir a expresar su apoyo a una insurrección.

Pero nada ha pasado. Ni nada pasará. ¿Por qué?

Para mí el ejemplo, más claro es el de este coronel de la GN, zuliano, al que un grupo de periodistas le exigen respeto en una manifestación hace dos dias en Maracaibo y contesta: “Me limpio el culo con la prensa” y cuando acto seguido, estos periodistas de Panorama, le increpan: “La Fiscal General ha ordenado protección para los periodistas”, el coronel se sonríe y grita: “Que me mame el huevo la fiscal”.

Entonces: ¿De dónde viene ese poder que aquel coronel, cree tener, al extremo que la Fiscal le produce risa, y morbo? La respuesta es sencilla.

Para el examen de la situación en la cual está el Ejército de Venezuela, hay que comprender que el Ejército de Venezuela, el cual en 1998 era profesional, apolítico, obediente y no deliberante; estaba al servicio del Estado y de sus instituciones, y no de una persona o un partido; el cual objetivamente existía en 1998, no existe.

Ha sido destruido.

La Constitución de 1999, que sí, sí debe ser cambiada, autorizó crear una Fuerza Armada inorgánica, invertebrada, al servicio del Presidente y su parcialidad política; formado por milicias populares, cuyo objetivo explícito es “defender la revolución” con armas de sus enemigos, los venezolanos que son adversarios de ésta y que son calificados y ahora enjuiciados por ultraje a la Fuerza Armada y traición a la patria.

Todo eso es constitucional. Y está amparado por esa constitución que ahora la oposición defiende. Y no quiere que sea reformada. Yo no soy político, y en consecuencia, no sé si este es o no un momento para una constituyente, lo que sí tengo claro, es que tarde o temprano debemos llegar ahí, y esta constitución debe ser derogada, completamente.

El Ejército que hoy tenemos, está enfrentado y ve como sus enemigos a los venezolanos que se opongan al desatino del socialismo, enmascarado en ese preámbulo de que Venezuela es un Estado de Justicia Social, y se ve obligado a matar y a morir por ello. Constitucionalmente.

Como muestra de esta corriente, vemos como se trata hoy a los generales Baduel y Vivas, a quienes se les acusa de ultraje a la Fuerza Armada por haberse opuesto al socialismo.

Una pregunta que debemos hacernos hoy los venezolanos es si objetivamente lo que se ha hecho y lo que se anuncia se hará significa un paso de avance o es un proceso involutivo. Cómo podemos seguir jugando la carta de una insubordinación militar que no llegará. Esto no es Francia, no es España. Aquí el árbitro no es el rey, no es el parlamento, es el ejército.

Lo que ha habido en Venezuela es un aumento de la militarización del Estado en todos sus niveles y ramas, por la ocupación por militares activos de más y más cargos en la administración pública, los institutos autónomos y las empresas del Estado, de manera simultánea con su cargo y autoridad militar.

A mí me causa una risa, cuando Borges, Guevara, y otros, hacen llamados a esta FANB a insubordinarse. ¿Pero, hombre, contra quién?. ¿Contra ellos? Es que la FANB, es el gobierno.

Todo lo que significa las milicias populares, separadas y desarticuladas de la Fuerza Armada, creadas para combatir a los enemigos -reales o imaginarios- de su revolución, obedientes a una persona y a los mandos de los militares retirados de su partido, es un pleonasmo, no necesita explicaciones. Pero, cómo vamos a lograr cambiar eso, ¿cagándonos en sus tanquetas? No.

Hay que construir un acuerdo con ellos, hay que dialogar, para que todos; ellos y nosotros, encontremos salir de esta cloaca que es el país.  Porque los militares están claros que este modelo fracasó.

Basta de mentiras de quienes apuestan por la violencia, así no vamos a vencer. Como tampoco Chávez venció. Hagamos lo que él, destruyamos este sistema con sus armas: el voto, la constituyente y el diálogo político.

Quienes alcanzan el poder con demagogia terminan haciéndole pagar al país un precio muy caro. Las elecciones no resuelven por sí mismas los problemas, pero son el paso previo y necesario para su solución.

La Fanb es un partido político, Padrino López el jefe de fracción. Si nos los tratamos con las armas de las política, estamos perdidos. Hasta dónde se, por cierto, esas armas no son las piedras.