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Preocupación mundial por las señales de fatiga de la economía china

La cosa podría quedarse en un simple resfriado económico. Pero hay razones muy preocupantes para pensar que el ajuste del yuan va a seguir en los próximos días.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial El Mundo)- Las principales Bolsas internacionales se vieron ayer lastradas por la decisión del Banco Popular de China de devaluar su moneda, el yuan. El regulador de Pekín rebajó un 1,62% el tipo de referencia respecto al dólar, sólo un día después de hacerlo otro 1,9%. El yuan se coloca así en mínimos frente al billete verde desde hace cuatro años. En nuestro país, el IBEX 35 se dejó un 2,44%, en línea con las pérdidas del resto de mercados europeos. Pero, más allá de los datos, cunde la preocupación por la suma de síntomas que confirman la fatiga de la economía del gigante asiático.

Tras un crecimiento sostenido de en torno al 10% del PIB anual durante las últimas décadas, China crece hoy apenas el 6%, un dato que envidiaría cualquier país occidental pero que puede resultar claramente insuficiente para una economía todavía emergente como la china. De hecho, los analistas sostienen que una subida por debajo del 5% no le permitiría generar el empleo en los megavolúmenes que requieren su sistema productivo y su tejido social. El mes pasado, importaciones y exportaciones cayeron más del 8% en términos interanuales, lo que hizo saltar todas las alarmas. Y de ahí que las autoridades financieras chinas hayan tomado ahora esta decisión claramente defensiva de devaluar su moneda, con el objetivo de intentar ganar competitividad exportadora.

Podríamos estar en la antesala de una crisis del modelo de capitalismo comunista

La cosa podría quedarse en un simple resfriado económico. Pero hay razones muy preocupantes para pensar que el ajuste del yuan va a seguir en los próximos días. Y ello sí acabaría gripando a la economía mundial. Por lo pronto, podría traducirse en una peligrosa guerra de divisisas regional -los mercados y las monedas de potencias exportadoras como Japón, Taiwán o Corea del Sur ya se han visto afectados por la decisión de su inmenso vecino-. Y en Europa tendría consecuencias directas en la recuperación, todavía demasiado frágil, después de la peor recesión de las últimas décadas. De hecho, en EEUU ya es muy probable que la FED retrase la subida de tipos prevista para septiembre, que hacía frotarse las manos a Mario Draghi por los efectos balsámicos para la competitividad del euro.

El milagro económico chino se ha sustentado en un crecimiento con claras limitaciones por su fuerte dependencia de la acumulación de capital y de la migración masiva de trabajadores desde las áreas rurales hasta las ciudades para emplearse en el sector manufacturero, lo que a su vez está provocando gravísimos desequilibrios sociales. Frente a las economías de los países desarrollados, donde el consumo es la principal palanca de crecimiento, en China es la inversión la que tira del carro. Pero ello ha terminando por provocar una sobrecapacidad de producción y un endeudamiento alarmantes, tanto de las administraciones públicas como de las empresas.

Veremos si los ajustes en marcha logran reactivar el comercio sin provocar a corto plazo mayores turbulencias.

El descenso histórico sufrido por la Bolsa de Shanghai a finales de julio fue, de hecho, un ajuste técnico porque los valores mercantiles habían tenido una espectacular revalorización que ya resultaba ficticia. Si a ello sumamos la bajada de las materias primas o la depreciación de los bienes manufacturados, podríamos estar en la antesala de una crisis del modelo de capitalismo comunista, con serias repercusiones económicas en todo el mundo, y que en la propia China podrían derivar en un estallido de descontento social. Veremos si los ajustes en marcha logran reactivar el comercio sin provocar a corto plazo mayores turbulencias.

Categoría: Opinión