¿Qué le depara a Cuba tras la muerte de Fidel Castro?

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Sumarium).- El periodista Fernando García de La Vanguardia realizó un análisis de lo que le depara a La Habana tras el fallecimiento de su histórico líder y afirma -entre otras cosas- que la muerte de Castro pone fin de una “absurda guerra fría”, que ya se había desarticulado con el acuerdo que firmaron Raúl Castro y Barack Obama. Sin embargo, sugiere calma para aquellos que piensan que la isla se enrumbará hacia una democracia pluripartidista y hacia una aceleración de los cambios económicos que se vienen impulsando desde 2008.

García considera que la transformación de la política cubana es un terreno “más resbaladizo” que el ámbito económico. A pesar de que Raúl Castro prometió abandonar el poder en 2018 y dejarle las riendas a una generación más joven, todos los analistas prevén que la sucesión será confiada en el vicepresidente primero del Gobierno, Miguel Díaz Canel, un ingeniero de 56 años de edad y notorio dirigente del Partido Comunista cubano; pero no se descartan, las luchas por el poder entre los militares y la vieja guardia del partido.

En este sentido, el mayor obstáculo para el avance de cualquier reforma política o económica en La Habana son en los sucesores de Castro.

De igual manera, García opina que la gran mayoría de los ciudadanos en este momento le dan más prioridad a resolver su situación cotidiana particular, que a la organización de una transición política, a pesar del evidente clamor por la libertad. Al tiempo que la oposición permanece mínimamente articulada y la disidencia fragmentada.

La absurda economía cubana continúa dependiendo demasiado de la maltrecha República Bolivariana de Venezuela, que es donde prestan sus servicios el 70% de los alrededor de 50.000 profesionales de sanidad (la mitad médicos y el resto asistentes de distintos grado) que proporcionan a Cuba su mayor fuente de ingresos en divisas: entre 7.000 y 9.000 millones de dólares anuales frente a, por ejemplo, los alrededor de 3.000 millones provenientes de un turismo internacional cada vez más pujante, eso sí, gracias al deshielo diplomático y económico pactado en diciembre de 2014 con Obama.

Al menos hasta hace un par de años -ahora todo esto es mas incierto-, la nación gobernada por Nicolás Maduro proporcionaba a Cuba más de 100.000 barriles diarios de petróleo en condiciones de bicoca, con los que además el Gobierno de los Castro hacía negocio al revender un 20% y obtener así más de 700 millones de dólares. Pero Venezuela no está para fiestas, y Castro lleva años diversificando sus relaciones comerciales con la vista puesta sobre todo en China, Rusia y determinados países europeos, sin dejar de estrecharlas con Canadá ni de mantenerlas con España.

García también adelanta que la Cuba sin Fidel no será muy diferente a la nación que venía siendo desde su retiro del poder hace una década.

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Categoría: Mundo