¿Qué pasó con la meta del Gobierno de tener inflación de un dígito en 2016?

“Al cierre de agosto 2016 y desde agosto de 2015 la inflación es de casi 453%".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El director de la Consultora Econométrica, Asdrúbal Oliveros, dijo recientemente que la inflación de Venezuela llegó a 452,5% calculada desde agosto de 2015 hasta agosto de este año, un dato que se suma a un escenario de recesión de 26,8 % desde el año 2012.

Justo en 2012 el entonces jefe del estatal Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Elías Eljuri, dijo a Reuters que Venezuela había fijado como nueva meta para alcanzar la anhelada inflación de un dígito entre el 2015 y 2016, según una reseña de El Universal ese año.

El Gobierno esperaba que el fomento de la manufactura, la industria y la agricultura ayudara a incrementar la alicaída producción interna, abasteciendo a los mercados locales y poniendo un freno a las crecientes importaciones, sin embargo, no fue así y hoy el país caribeño está sumido en una crisis financiera sin precedentes, alentada por la caída en los precios del crudo y la falta de producción.

De acuerdo con Oliveros, “al cierre de agosto 2016 y desde agosto de 2015 la inflación es de casi 453%, pero ahí se incluye una porción de productos subsidiados o regulados”. En este sentido, aclaró que cuando se calcula el índice de precio al consumidor en cualquier comercio donde no opera la regulación, el número sube a 1.108%.

El último número de inflación que ofreció el BCV fue para informar el índice de precios de todo el 2015 que llegó a 180,9%.

“Tenemos una aceleración de inflación muy fuerte la peor de nuestra historia, Venezuela es el país con la más alta inflación del mundo”, sostuvo Oliveros y agregó que “más allá del impacto que eso tiene en los negocios, el impacto lo siente la gente en su poder adquisitivo que no puede ir a ese ritmo”.

El gobierno de Hugo Chávez incumplió consecutivamente las metas de inflación fijadas en el presupuesto nacional, en medio de una expansión casi sin freno del gasto público y una economía consumista que intentó sortear fuertes controles de precios y de cambio vigentes desde el 2003.

A tres meses de terminarse el 2016, el Estado venezolano, hoy presidido por el frágil gobierno de Nicolás Maduro, a quien la oposición desea revocar, no ha podido cumplir sus expectativas y ahora lucha por acabar con una supuesta guerra económica orquestadas por sectores de la “derecha imperial”, a quien responsabiliza de la crisis que padecen los venezolanos.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) pronosticó en abril pasado que el PIB venezolano se contraerá 8% en 2016, después de haberlo un hecho 5,7% el pasado año, mientras que la inflación se calcula que superará el 480% al cierre de este año.

Entre tanto, sesga la agencia EFE, los venezolanos no consiguen buena parte de los productos de la cesta básica en los comercios y muchas veces deben recurrir a revendedores que ofrecen los artículos hasta 100 veces más caros que lo que marca el empaque.