¿ Quién fue el monseñor de “los sin voces”?

monseñor fue asesinado por un escuadrón de la muerte de "ultraderecha" el 24 de marzo de 1980 cuando oficiaba una misa

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas. Venezuela. Redacción Sumarium).- “El Santo de América” es beatificado este sábado entre una multitud creyente que lo alaban por haber sido “la voz de los sin voces”, pero ¿quién era realmente el monseñor Romero?.

Su vida y muerte:

– Romero nació en el seno de una familia humilde de Ciudad Barrios, departamento de San Miguel, el 15 de agosto de 1917. Era reservado y desde niño sintió la vocación sacerdotal. Fue ordenado a los 24 años en Roma e inició su labor pastoral en la región oriental de El Salvador.

– En 1943 sirvió como párroco en la Catedral de Nuestra Señora de La Paz y como secretario del Obispo diocesano monseñor Miguel Ángel Machado.

– En mayo de 1970 fue ordenado obispo.

– Predicaba las enseñanzas tradicionales de la iglesia. Conoció a dos de los principales exponentes de la Teología de la Liberación, como el padre Gustavo Gutiérrez Merino, peruano, y Leonardo Boff, brasileño, quienes le regalaron sus libros.

– Su lucha a favor de los más pobres en una polarizada sociedad salvadoreña de los 70 y 80 le significó a monseñor Oscar Arnulfo Romero una trágica sentencia de muerte pese a que había sido nombrado arzobispo de San Salvador con el visto bueno del gobierno militar y el poder económico.

– Tímido y de origen humilde consagró su vida a la Iglesia Católica en un período turbulento de la historia salvadoreña. Una figura del establishment, amigo de la élite y las fuerzas armadas, que la realidad de un país pobre, corrupto y violento lo transformó y lo llevó a optar por defender a los pobres y marginados.

– En 1975, la Guardia Nacional asesinó a cinco campesinos y monseñor Romero llegó a consolar a los familiares de las víctimas y a celebrar una misa. Los sacerdotes le pidieron que hiciera una denuncia pública, pero el prelado lo hizo en forma privada a su amigo el entonces presidente de turno de los gobiernos militares, coronel Arturo Armando Molina, refirió la agencia de noticias AP.

– Un mes después de su nombramiento como arzobispo fue asesinado el padre Rutilio Grande, de quien era amigo. Este hecho impactó mucho al arzobispo, quien haciéndose eco de sugerencias del clero accedió a celebrar una misa única en la Catedral, como un signo de unidad de la Iglesia y de repudio a la muerte del padre Rutilio.

– A partir de entonces el arzobispo Romero puso la Arquidiócesis al servicio de la justicia y la reconciliación. En muchas ocasiones se le pedía ser mediador de los conflictos laborales. Creó una oficina de defensa de los derechos humanos y abrió las puertas de la Iglesia para dar refugio a los campesinos que venían huyendo de la persecución en el campo. Todas estas fueron actitudes que la derecha nunca le perdonó.

– Romero todos los domingos condenaba desde el púlpito las masacres y asesinatos de civiles inocentes en las operaciones militares dirigidas contra una insurgencia izquierdista pero en las que caían muchos inocentes.

– En los años 80 escribió una carta dirigida para el entonces presidente estadounidense, Jimmy Carter, pidiéndole que cancelara toda ayuda militar a ese país.

– El domingo 23 de marzo de ese año, Romero pronunció su última homilía, considerada como una sentencia de muerte debido a la fuerte denuncia que realizó, donde exigía el cese de la represión y pedía por un “pueblo sufrido”.

Un disparo hecho por un francotirador impactó en su corazón, el 24 de marzo de 1980, cuando oficiaba una misa.