“Quiero más muertos”, gritó la mujer que decapitó a una niña en Moscú

No mostró signos de arrepentimiento, aunque en todo momento pareció consciente del lugar donde se encontraba y por qué la habían llevado allí rodeada de custodios. "Esta es la casa", le dijo a los policías.

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Gyulchekhra Bobokulova, de 38 años y madre de tres hijos, había llegado desde Uzbekistán, para trabajar en Moscú como niñera de Anastasia, una pequeña de tan solo 4 años que requería de cuidados permanentes motivado a un pequeño retraso madurativo.

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UNA SEGUNDA ESPOSA

En las últimas semanas y tras un viaje que realizó a Uzbekistán, las cosas habían cambiado con la niñera que siempre cuidó a Anastasia con gran dedicación. Durante el viaje, Gyulchekhra, se enteró que su marido había contraído matrimonio con una segunda mujer y esto la deprimió en forma brutal.

A su regreso a Moscú cambió su carácter y se sumergió en internet. Comenzó a rezar como nunca antes, aunque sin llegar al extremo de vestir velo.

Según el portal Infbae, este lunes la mujer “escuchó voces”, como ella misma dijo a los investigadores, ese mismo día prendió fuego la casa donde trabajaba, estranguló a la pequeña Anastasia, le cortó el cuello con un chuchillo de cocina y salió a la calle con la cabeza dentro de una bolsa roja.

“¡Alá es grande!” gritaba la mujer con la cabeza en la mano. Hasta los momentos los agentes no han encontrado vínculos de la mujer con agrupaciones terroristas. Todo apunta a un brote psicótico.

“Ahí la maté”, dijo al volver a la casa acompañada de un policía, mientras mostraba el cuerpo de la pequeña. Al salir nuevamente a la calle tuvo que ser protegida por los agentes de los vecinos que quisieron golpearla. “¡Mató a un niño, deben arrancarle la cabeza!”, le gritaron mientras subía al camión policial

NO HAY EXPLICACIONES PARA LO OCURRIDO

Vladimir y Ekaterina, padres de Anastasia, sostienen que no entienden lo que ocurrió ya que la mujer “se preocupó por la niña como si fuese un hijo propio”.

Sin embargo reconocieron el cambio de la niñera luego de conocer que su marido tenía una nueva esposa. “Ella no aceptó convertirse en segunda esposa de su marido”, aquel que tenía que mantener con su trabajo en Rusia”.

Ekaterina confiaba plenamente en Gyulchekhra. Más que esto, ella la consideraba su miembro de la familia. Todo el mundo la llamaba simplemente Gulya. Vivían en el mismo piso y tenían espacio para cada uno”, contó un amigo de los padres de Anastasia.

“NO ME GUSTA LA DEMOCRACIA, SOY TERRORISTA”

¿Cómo fue posible que luego de vivir tres años con la niña decidiese decapitarla, quemar la casa y proclamarse terrorista? Se preguntaron los padres de la niña.

“No me gusta la democracia. Soy una terrorista. Quiero que haya muertos”, gritaba la mujer según medios rusos. 
Categoría: Mundo | Claves: Moscú Terrorismo