Rajoy planteó acortar campaña electoral si repite elecciones en España

El objetivo al acortarla es evitar estar "atormentando a los ciudadanos" y reducir costes, señaló el ministro.

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(Madrid, España. dpa) – Quedan solo tres semanas para que expire el plazo en España para la formación de un nuevo Gobierno y ante la cada vez mayor probabilidad de que haya que repetir elecciones, el Ejecutivo de Mariano Rajoy, en funciones desde los comicios de diciembre, planteó hoy la posibilidad de acortar la campaña.

“Sería positivo” para el país y para los ciudadanos, dijo el ministro de Justicia en funciones, Rafael Catalá, al hacer la sugerencia durante un desayuno informativo. La medida tendría que tomarse con el acuerdo de todas las fuerzas parlamentarias.

Las campañas electorales españolas tienen dos semanas de duración. El objetivo al acortarla es evitar estar “atormentando a los ciudadanos” y reducir costes, señaló el ministro.

Este largo periodo electoral comenzó en marzo del año pasado, con las elecciones regionales en Andalucía (sur). En mayo hubo elecciones municipales en todo el país y en la mayoría de las regiones. El 20 de diciembre fueron las generales, cuyo resultado dejó al país en el bloqueo político en el que se encuentra.

En una primera sesión de investidura en marzo, el candidato a jefe del Ejecutivo nombrado por el rey, el socialista Pedro Sánchez, no logró los votos necesarios para ser proclamado. Si el 2 de mayo no hay presidente del Gobierno, el Parlamento será disuelto y España tendrá que celebrar nuevas elecciones el 26 de junio.

El Partido Socialista (PSOE), Podemos y Ciudadanos, que se reunieron la semana pasada, no lograron acercar posturas para un acuerdo que permita la investidura del socialista. Rajoy, al frente del Partido Popular (PP), quiere insistir ahora en su propuesta de un Gobierno de coalición con los socialistas presidido por él, aunque Sánchez lo rechaza.

La campaña electoral de las elecciones generales de diciembre costó 130 millones de euros al Estado español, sin contar con el gasto de los propios partidos en ella, que en su mayoría se sufraga con subvenciones públicas en función de los votos y la representación obtenida en los comicios anteriores.