Rescataron a pescadores en el Zulia, “otro día allá y no la contamos”

-Ochos pescadores fueron sometidos por seis piratas que robaron su embarcación y los pescados.

-Tuvieron que cantar y protegerse uno con otro para no morir.

- Unas 36 horas pasaron los ocho pescadores en el pozo petrolero UD-113 al norte de La Salina PDVSA, en Cabimas.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela). El fin se semana los vecinos del barrio San Luis no descansaron por la desaparición de ocho pescadores que zarparon desde la playa El Pililo, en San Francisco, a las 4.00 de la mañana y no regresaron. Se presumía que habían sido atacados por piratas del Lago.

Unas 36 horas después, fueron hallados con vida, levemente deshidratados, con la piel enrojecida y manchas de petróleo en su ropa. Así lo reseña el diario zuliano La Verdad, quien explica que los hombres fueron sometidos por seis piratas que les robaran las embarcaciones y los pescados.

Óscar Júnior Soto (31), Luis Guillermo González (35), Luis Néstor Cárdenas (23), Jonathan Quintero (27), Yonardy Soto (26), Adrián Enrique Soto González (25), Francisco José Mavárez (46) y Ángel Benito Cabrera Soto (51), fueron encontrados en el pozo petrolero UD-113 al norte de La Salina PDVSA, en Cabimas, y relatron que tuvieron que cantar y protegerse unos con otros para no morir.

HORAS DE DESESPERACIÓN

“Tomamos agua de la playa para sobrevivir”, contó Yonardy Soto. Uno intentó atrapar un bagre con las manos para comer, recordó. “Creíamos que moriríamos. Otro día allá y no la contamos”, expuso.

Reseña el diario zuliano que a Luis Guillermo le dio una crisis de nervios al ver que las embarcaciones pasaban y no los veían. “Los hijos míos, solo pienso en los hijos míos” le repetía insistentemente a sus compañeros. Ángel Benito Cabrera, mejor conocido como “Tonco”, recurrió a canciones de Armando Armas para calmarlo.

Contabilizaron 10 lanchas. Cada vez que daban la vuelta, manchaban su ropa con crudo. Ninguno los vio. 

Ayer al mediodía, Luis Guillermo “se lanzó al agua quería llegar a otra plataforma, desde allá podrían verlo. No aguantó y gritó: ‘Sáquenme que me desmayo’. Lo rescatamos y lo regañamos. Nos dijo: ‘Tengo que acabar con esto. No aguanto más'”, contó uno de los pescadores.

Luego, Francisco Mavárez se lanzó al agua y nadó unos 500 metros hasta una boya, desde donde hizo señales a la lancha de la Guardia Costera, que finalmente los rescató. Los llevaron al muelle, los revisaron los médicos y les diagonosticaron deshidratación leve. Los montaron en una patrulla y a las 4.00 de la tarde y se reencontraron con sus familiares.

LOS HECHOS

Los pescadores zarparon a las 4.30 de la tarde del municipio San Francisco hasta Lagunillas y pescaron durante cuatro horas unos 90 kilos de peces entre róbalo, curvina y lisa.

A las 10.00 de la noche se dividieron la carga entre las embarcaciones El Pilo 3 y El Pilo 5 y empezaron el viaje de regreso, contó Jonathan Quintero.

Cundo iban en medio de las aguas de Punta Gorda escucharon unas 10 detonaciones. Quintero aseguró que aceleraron y les volvieron a disparar. Creyeron que escaparían, pero los tenían muy cerca.

Los seis desconocidos, todos con medias en las cabezas, los sometieron con cuatro escopetas y dos revólveres. Los lanzaron al piso de las lanchas y condujeron hasta la plancha.

Recorrieron el Lago por cuatro horas aproximadamente, luego los obligaron a bajarse en el pozo y allí los abandonaron. Desde lejos, los pescadores vieron a los piratas desmontar los motores de las lanchas, pasar los pescados a otras lanchas y llevarse las redes para, finalmente, dejar a la deriva a El Pilo 3 y El Pilo 5. Perdieron al menos cuatro millones de bolívares en el asalto.

Categoría: Venezuela | Claves: sucesos