Riemma, la reina de los narcos que se hizo pasar por cuidadora de ancianos

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(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Para las autoridades italianas no fue fácil ubicar y detener a Carmela Riemma, mejor conocida como “la reina de los narcos”, gracias a su ingeniosa capacidad para mantenerse en el millonario negocio de las drogas y mantener su identidad en el anonimato.

Antiguamente futbolista, pasó a convertirse en la jefa de una exitosa organización que funcionaba como bróker en el tráfico internacional de Italia. Posteriormente, adoptó la imagen de una inocente cuidadora de ancianos llamada Stefania para ocultarse de la policía, en una anónima localidad al norte de Italia llamada Thiene.

“Era una de las más buscadas, y capturarla no fue fácil. Se hacía pasar por una anónima mujer de pueblo, honesta y piadosa. Había engañado a todos. Una perfecta embustera”, reveló Domenico Mollo, capitán de la unidad antidrogas de la Guardia de Finanzas de Nápoles y agente que dirigió el operativo que la capturó.

La primera fase de Riemma, reseñó El Confidencial, se remonta a los años 90, cuando participaba en un club femenino de futbol llamado U.S. Avellino. De allí se introdujo en el negocio del narcotráfico. “El primer rastro de ella que hay en los archivos criminales es del 2000. A partir de ese año, y por lo menos hasta 2007, estuvo al frente de una organización criminal que vendía droga en Italia, tras haberla comprado en Ecuador y en otros países de América Latina”, narró Mollo.

De acuerdo con el informe anual ofrecido por el Parlamento italiano del Departamento de Políticas Antidrogas de Italia, la importación de drogas proveniente de América Latina hacia Italia se incrementó considerablemente, específicamente de países como Ecuador y Colombia.

“Los narcotraficantes de cocaína que operan en Italia se han abastecido mayoritariamente de drogas provenientes de Colombia, transportando las sustancias a través de países como Ecuador”, dicta el documento.

En similitud con este informe, la historia de “la reina” inicia en un nexo con Ecuador a través de su hermano, Salvatore, que gestionaba el tráfico desde ese país. Sin embargo, fue detenido en el año 2000 y deportado a Italia para ser retenido en una cárcel de Nápoles, momento en que Riemma asume el liderazgo de la organización.

Asimismo, Riemma también habría tenido antecedentes en Venezuela, al verse involucrada en el año 2000 en el secuestro de una niña de 6 años, hija de un milanés que mantenía una deuda con la banda de la reina por aproximadamente 200 millones de euros, por una mercancía no pagada y proveniente del país suramericano.

Estos hechos terminaron por alertar a la policía italiana, que finalmente en el año 2004 emitió una orden de búsqueda y captura a la reina del narcotráfico.

Una de las aristas que hace particular la biografía de Carmela Riemma, es su éxito en el narcotráfico internacional con el nuevo método que está haciendo auge en Italia, el submundo de las organizaciones criminales independientes.

“La de Riemma era una organización muy eficiente que trabajaba independientemente de las más conocidas organizaciones criminales italianas, incluso de la Camporra napolitana. Y en la que ella se desempeñaba como líder y tesorera”, explicó Domenico Mollo. 

“Esa es una modalidad muy vigente entre los bróker que provienen y trabajan hoy en la zona de Nápoles. Operan con los mafiosos locales, pero no son parte integrante de esos sistemas”, agregó.

A pesar de manejar este método independiente, relacionándose con bandas locales pero sin pertenecer a ellos, Riemma logró tener gran protagonismo en el narcotráfico internacional, manejándose entre América Latina y los mercados de Italia, destacó Giuseppe Borelli, procurador adjunto de Nápoles y responsable de la investigación judicial.

Finalmente, el pasado 18 de agosto un operativo de la Guardia de Finanzas de Nápoles que días previos se había hecho pasar por turistas, la detuvo para llevarla ante la justicia, con una sentencia de 21 años y seis meses por narcotráfico.

“Vivía en una casita junto con otras cuatro personas, que ignoraban completamente su pasado criminal, y trabajaba como cuidadora de ancianos en una localidad cercana”, señaló Borelli.