Rousseff se planta: “No voy a renunciar, claro que no”

En la entrevista también habló del caso contra Lula Da Silva, salpicado por los escándalos de corrupción en Petrobras y empresas de construcción. Dilma ha llamado a Lula para que refuerce su gobierno, pero acciones legales han impedido que el deseo de la Presidenta se materialice

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela) – “No voy a renunciar, claro que no”. La cita es de la Presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, cuyo mandato pende de un hilo después de que un ex aliado promoviera en el Parlamento una iniciativa para destituirla.

“Impeachment” es la palabra de moda entre los adversarios de Rousseff en Brasil, una nación del Brics a la que la crisis económica le está trayendo serios quebraderos de cabeza y conflictos políticos.

“La oposición me pide que renuncie. ¿Por qué? ¿Porque soy una mujer frágil? No, no soy una mujer frágil. Mi vida no fue eso. Piden que renuncie para evitarse el trago de echar de forma ilegal, indebida y criminal a una Presidenta elegida. Piensan que debo estar muy afectada, que debo estar completamente desestructurada, muy presionada. Pero no estoy así, no soy así. Tuve una vida muy complicada para no ser capaz ahora de luchar por la democracia de mi país. A los 19 años fui a la cárcel de la dictadura y no era una cárcel fácil. Era muy dura. Yo luché en condiciones muy difíciles”, añade Rousseff en una entrevista concedida en su propio despacho a periodistas de varios países. Entre ellos estaba Antonio Jiménez Barca, de El País de España.

Del sitio web de este medio se toman las citas de la mandataria.

GOLPE DE ESTADO

La presidenta brasileña no ha dudado en calificar como un golpe de Estado la iniciativa parlamentaria para destituirla, y recuerda que Eduardo Cunha, un antiguo aliado, movilizó fuerzas en el Congreso en su contra después de que la Fiscalía General de la República encontrará que tiene 5 cuentas en bancos suizos y ordenara una investigación.

“Nosotros tuvimos golpes de Estado militares en nuestra historia. En un sistema democrático, estos golpes cambian de modo. Cada régimen tiene su tipo de golpe. La Constitución garantiza derechos y en un golpe usted subvierte esos derechos y pervierte el orden democrático. Y eso es peligroso. Sin base legal, este proceso es un golpe contra la democracia. Y las consecuencias de esto no las sabemos, porque no tenemos capacidad de prever el futuro”, sumó la Mandataria.

En la entrevista también habló del caso contra Lula Da Silva, salpicado por los escándalos de corrupción en Petrobras y empresas de construcción. Dilma ha llamado a Lula para que refuerce su gobierno, pero acciones legales han impedido que el deseo de la Presidenta se materialice.

“Eso es crear un problema donde no lo hay. Porque, vamos a suponer que viene al Gobierno para protegerse: qué protección tan extraña, la verdad, ya que un ministro no está protegido. Por el contrario, es investigado por la Suprema Corte Federal. Y los 11 jueces no son mejores ni peor que un juez de primera instancia. Lo que pasa con Lula es que iba a fortalecer mi Gobierno y los partidarios del ‘cuanto peor, mejor’ no quieren que pase eso. La historia es intentar que él venga. Ahora, les digo una cosa: o él viene como ministro o viene como asesor, de una manera u otra. Vamos a traerlo para ayudar al Gobierno. No hay cómo impedirlo”.