“Se acabó el cuento de ‘El Marite’, eso era un antro”, asegura Iris Verela

"Desconozco que ellos (pranes) tengan autoridad, que allí se ejerza algún tipo de liderazgo, rechazo, desconozco y niego las cosas negativas".

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Tras intervenir el Retén El Marite, ubicado en Maracaibo, la ministra de Servicios Penitenciarios, Iris Varela admitió el centro de arrestos se había convertido en un lugar de operación de la delincuencia organizada en el Zulia, a lo que calificó “la historia de terror”.

A continuación la entrevista completa realizada por el periodista Ángel Mendoza Zabala dePanorama.

—¿‘El Marite’ es el primer retén que pasa a manos del ministerio?
—Sí, es el primero.

—¿Cómo se va a aplicar ese modelo de nuevo régimen penitenciario, en un centro de arrestos y detenciones preventivas?
—Lo que pasa es que ya deja de ser un centro de arrestos y pasa a ser uno penitenciario, o en todo caso un recinto, un centro de reclusión para procesados y penados. Cuando ya terminemos los traslados, la requisa y la inspección de las áreas, ya sabremos dónde vamos a ubicar a cada persona que tenga que estar allí. Ya nosotros conocemos ‘El Marite’, ya hemos venido en dos ocasiones por situaciones que se han suscitado allí, yo conozco las instalaciones, he hablado con la población. El hecho de que pase a la administración del gobierno nacional, ya implica que deje de ser un retén y pase a ser una cárcel nacional.

—¿Qué viene después de la requisa?
—La adecuación. Hay el compromiso del gobernador de entregar las instalaciones remodeladas. Traemos el personal, que está entrenado en régimen penitenciario, y comenzamos a aplicar las normas. Ya el solo hecho de que sea evacuado, implica que ‘El Marite’ sea enterrado en el pasado de violencia que no vamos a repetir.

—¿-Además del uniforme, ni tener cierto tipo de pertenencias, qué más involucra ese ‘nuevo régimen’?
—Se levantan a las 4:00 am. Se toca la diana, hacen la cama, salen a un pase de número, le sirven el desayuno, bajan a formación, leen las órdenes de servicio y van saliendo a las actividades: culturales, estudio, trabajo, traslado a tribunales, servicio médico. No se les puede obligar, pero si no se anotan para las actividades, no pueden salir de la celda. Ha dado tan buenos resultados que hasta eliminamos el consumo de cigarrillos. En la noche hay un toque de silencio, a las 9:00 pm. Todo el mundo encerrado en la celda y cero ruido.

—¿En qué cárcel ha sido más difícil aplicarlo?
—En todas…

—Y, ¿en cuál cárcel ha dado mejores resultados?
—En todas. Lo más impresionante es cuando la familia llega y los encuentra de una nueva forma, les cambia hasta el color de la piel. Es como que tengas a alguien abandonado a su suerte y de pronto le brindes alguna atención.

—Hay una figura, casi mitificada, que es la de los líderes negativos, o los “pranes”…
—Yo no reconozco eso. No le doy beligerancia a organizaciones criminales. No puedo dársela. Desconozco que ellos tengan autoridad, que allí se ejerza algún tipo de liderazgo, rechazo, desconozco y niego las cosas negativas. Ciertamente, cuando nosotros comenzamos, encontramos las mafias organizadas dentro de los centros penitenciarios. No porque funcionan por sí mismas dentro del recinto, sino porque hay funcionarios corrompidos que ayudan a que eso exista. Te puedo decir que con 90% de nuevo régimen, y con 72 cárceles intervenidas, incluyendo a ‘El Marite’, ahí manda, quien debe mandar, el Estado. Por supuesto, allí hay gente que no le gusta ese sistema, no te voy a decir que con el nuevo régimen todo el mundo feliz y contento y, vamos a sincerarnos. Hay personas que cometieron un delito y creen que eso no amerita un castigo y que pueden seguir haciendo lo que les dé la gana. Dentro de las cárceles, la mayoría de las personas reconocen que cometieron un delito. Eso es muy importante, lo que hay que aprender es la psicología de los grupos que se tienen allí, y entender que no todos tienen comportamiento delincuencial porque hay delitos culposos y dolosos. Ante nosotros, el privado de libertad es igual. Un privado de libertad.

—¿Hubo un caso en Barinas, del matrimonio de un reo, que incluso salió la boda reseñada en la prensa, y se hizo dentro del penal?
—Y por eso se sancionó al director del centro. Se aplicó la sanción porque se podía casar, pero no era ninguna vedette, ninguna personalidad para salir en la prensa. Fue un periódico que cobró 60.000 mil bolívares por la reseña.

—En el caso de la corrupción de los funcionarios, ¿cómo erradicarla?

—Sembrando valores, y castigando a las personas que cometan delitos. En el ‘David Viloria’ (Lara), que es una cárcel con nuevo régimen, vivimos una situación difícil en Semana Santa…

—Con un hecho de violencia…
—En ‘David Viloria’ hubo nuevos ingresos, llegaron unos que quedaron en observación. Los dejamos en un área especial para ver su conducta y decidir donde los vamos a ubicar después. Son personas que vienen con una carga de conducta antisocial, y bueno, no querían estar allí. Se encontraron con un personaje de esos corrompidos, un custodio, y nos damos cuenta por las cámaras y porque un privado contó lo que estaba pasando. El viernes antes de Semana Santa, el 18 de marzo, apareció un recluso con una granada, con eso sometieron a los otros custodios y les quitaron las escopetas de servicio. Ese custodio ingresó esa una granada y una pistola en un tobo, que no se revisó, por el tema de la confianza. Después, ese custodio se presentó ante el jefe de régimen y dijo que tenía una contingencia familiar, se fue, y guardó su carro en un hospital. Incluso, hay otro involucrado porque ingresó un teléfono. Esos dos funcionarios están privados de libertad.

—Y por eso habrá, en ‘El Marite’, escáneres corporales y de vehículos…
—Claro, ya después de la requisa, viene la reparación de las rejas, si hay huecos, si hay construcciones informales, y ahí sí se empiezan a traer a las personas. En principio, los que estén en las comisarías. Lo ideal es que ingresen, en las primeras de cambio, a gente que no haya estado ahí, por si han dejado cosas escondidas, caletas que no encontremos, que entierran en paredes y pisos.

—¿El nuevo régimen garantiza que no se repitan los llamados “autogobiernos” en las cárceles?
—Claro. Es que no hay posibilidad. El régimen es el “exterminio” de los pranes. Desde mi punto de vista, es lo que debería ser un sistema penitenciario. Lo hemos expuesto en Mercosur, en la Celac, y lo digo responsablemente: no hay en el mundo un sistema penitenciario mejor que el que estamos implantando en Venezuela. En Tocuyito (Carabobo), tenemos la mitad con nuevo régimen, Tocorón (Aragua), igual, en Lara, dos cárceles con nuevo régimen.

—¿El nuevo régimen no permite que los familiares lleven comida a los reos?
—Solo comida para cuando van de visita, y para comer de una vez, nada de grandes cantidades. Porque todo lo convierten en negocio. Si nosotros dejamos que eso entre, lo empiezan a vender, a negociar. Dinero, tampoco puede entrar. Nosotros tenemos una proveeduría afuera. Si un familiar compra, por ejemplo, una galleta, tiene que devolver el empaque. Si no cumplen con eso, no se les vuelve a vender.

—¿Cómo es el sistema de visitas?
—Uno no puede darle derechos adquiridos a los presos. Si hay 200 reos y vamos a darle visita diaria, entonces después que adquieran ese derecho y la población penal crezca, y debas reducir la visita, se crea un problema. Son dos visitas al mes: una familiar y una conyugal. Si no tiene cónyuge, recibe otra visita familiar. Son máximo, tres visitantes por privado de libertad. No entran embarazadas, ni niños. Y son dos llamadas telefónicas al mes. Entonces queda, una visita familiar, una llamada, una conyugal, y otra llamada, y así hasta el mes siguiente. La visita se establece por turnos: sábado y domingo. Si la capacidad máxima son 2.000 reclusos, la divido entre 8, la sumatoria de sábados y domingos que tiene el mes. Cada día tiene dos turnos: mañana y tarde. En la mañana, para 125 reclusos, y en la tarde para 125 más. Hay visita para niños: saco a los reclusos a un área especial y los niños no entran al recinto.

—De todos los temas que se han tocado sobre ‘El Marite’, el anuncio de los inhibidores de llamadas es el que más impacto ha causado por el tema de los delitos que, presuntamente, se cometían desde el retén. ¿Cómo funcionará ese sistema?
—Yo no hablo de los sistemas de seguridad de las cárceles porque no le voy a decir al hampa cómo lo voy a combatir. Pero, ya aquí se acabó el cuento de ‘El Marite’, eso era un antro, lo que pasó ahí, todo el cuento de terror y violencia, pasó a la historia.

—¿Le va a cambiar el nombre?
—Claro. Eso lleva una carga tal de cosas malas, que hay que cambiárselo.

—La meta es el 100% del régimen penitenciario…
—Absolutamente. Hacia allá vamos.

Categoría: Venezuela | Claves: Retén El Marite