Se acabó el negocio de los “pimpineros”

La gasolina escasea en Cúcuta desde que Nicolás Maduro decidió cerrar la frontera

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Más de 3.000 familias de “pimpineros” se han quedado sin sustento tras el cierre fronterizo. Crédito: Luis Acosta/ AFP

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Un artículo publicado en El Espectador, asegura que Cúcuta era la ciudad colombiana que más se beneficiaba del contrabando de gasolina y sus más de 600.000 habitantes, habían podido disfrutar durante décadas del combustible más económico en todo el país cafetero.

Pero desde el inicio del conflicto fronterizo propiciado por el presidente Nicolás Maduro, el contraste es más que evidente: desabastecimiento de combustible, calles vacías, negocios improvisados abandonados.

“La gente viene a hacer cola desde las cinco de la mañana, pero muchos lo hacen para revenderla”, confesó un jubilado de 59 años a bordo de un vehículo, en medio de una fila de más de 100 carros y motos.

Los llamados “pimpineros” vendían la gasolina en las calles a un precio que rondaba los 3.000 pesos por galón (95 centavos de dólar), mientras que en la capital se consigue en 8.200 pesos por galón (2,58 dólares). Ahora, a una semana del cierre de la frontera, no existe la forma de contrabandear el líquido, al menos desde San Antonio del Táchira.

La única alternativa que tienen los “pimpineros” es comprar el combustible a quienes la obtienen de puestos autorizados para revenderla pero a 12.000 pesos por galón (3,78 dólares), aprovechándose de los que no disponen del tiempo para esperar en las colas.

NADA NUEVO

Una de las motivaciones del mandatario venezolano para cerrar el puente internacional Simón Bolívar, fue el contrabando de extracción de gasolina y de productos regulados venezolanos. Flagelos que existen en la región desde hace más de una década.

Según los gobiernos vecinos esta actividad es controlada por “bandas criminales paramilitares” que cuentan con una extensa red de distribución, incluso en el interior de la nación cafetera.

“Estamos mal porque el cierre de la frontera nos tomó de improviso y estamos en una situación tremenda; yo tengo tres hijos que mantener y apenas gano para comer”, explicó un cucuteño que ha dedicado gran parte de su vida a la reventa de gasolina.

El “pimpinero” no pudo ocultar su preocupación, porque desde el cierre de la frontera, unas 3.000 familias se han quedado sin el negocio “para sobrevivir”.

Categoría: Venezuela | Claves: Frontera con Colombia