Se necesitan más de tres años de salario para pagar un entierro

Una familia cancela entre Bs. 527.754 y Bs. 637.754, sin contar la lápida y comprando una parcela de emergencia.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Redacción Sumarium) – En un cementerio del este, en Caracas, una parcela de emergencia cuesta 255.000 bolívares, mientras que una comprada con previsión, 520.000 bolívares. A esto se suma la apertura de la fosa, por lo que se paga 22.400 bolívares; el derecho a entierro que son 354 bolívares y la placa 62.720 bolívares.

De acuerdo con Amanda Gómez, en un artículo para El Nacional, en total, una familia cancela entre 527.754 bolívares y 637.754 bolívares, sin contar la lápida y comprando una parcela de emergencia. Para poder cubrir esas tarifas se requieren, respectivamente, 35 y 42,3 salarios mínimos, que está en 15.051,15 bolívares, lo que representa entre tres y tres años y medio de trabajo.

Por otra parte, algunas funerarias suben las tarifas cada mes y medio para cubrir las pérdidas de semanas anteriores. “Nosotros deberíamos aumentar cada quince días porque tenemos menos ingresos debido a los costos, pero no podemos hacerlo tan seguido porque perdemos clientela”, indicó el encargado de una funeraria en El Paraíso.

A esto se añade la falta de urnas. El presidente de la Cámara Nacional de Funerarias, Tomás Rodríguez, explicó que los fabricantes de ataúdes deben recurrir a productores privados de láminas de hierro pulido, que escasea, para obtener la materia prima.

El metal no es el único que presenta fallas en el suministro; a los fabricantes también se les hace difícil conseguir manillas y plástico. La situación los ha llevado a despedir a más de la mitad de sus empleados porque la producción bajó alrededor de 70%.

En un intento por abastecerse de materia prima, pagaron láminas de hierro por adelantado a Sidor a través de un consorcio. “Eso fue en octubre o noviembre, pero ahora nos van a devolver el dinero porque no nos dieron el material. Si antes con eso compraba cinco bultos de hierro, con la inflación puedo comprar uno”, expresó el dueño de una fábrica cercana a Caracas.

De acuerdo con Tomás Rodríguez, “se trata de un problema de salud pública y de salud mental. A nadie le gusta que muera un familiar, pero cuando ocurre tienen la expectativa de cubrir los servicios que ofrecen las funerarias. Hay mucha demanda y los servicios aumentan paulatinamente”.

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Categoría: Economía Venezuela | Claves: Crisis en Venezuela