Semenya gana oro y reavivó la polémica sobre los atletas intersexuales

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(Río de Janeiro, Brasil. AFP)- La sudafricana Caster Semenya se colgó su primer oro olímpico, este sábado en los 800 metros de los Juegos Olímpicos de Rio-2016, siete años después de darse a conocer con su título mundial en Berlín-2009 y, sobre todo, de la gran polémica sobre su sexo.

“Quiero dedicar este oro a mi equipo. Han hecho un trabajo fantástico. Es un gran sentimiento el que tengo, simplemente fantástico. No lo puedo creer”, afirmó la ganadora.

La sudafricana quedó por delante de la burundesa Francine Niyonsaba (1:56.49), que se colgó la plata, y de la keniana Margaret Nyairera Wambui (1:56.89), que fue bronce.

“Soy medallista olímpica, la primera de mi país desde 1996 (cuando Venuste Niyongabo ganó el oro masculino de 5.000 metros). Es un honor para mí y mi país. Es historia”, dijo por su lado la burundesa Niyonsaba, tras ganar la plata.

Niyonsaba tomó el control de la carrera en el inicio de la última vuelta, pero ya en la entrada de la curva final, a 200 metros para el final, Semenya había pasado al primer lugar y su enorme aceleración final le permitió dejar claramente retrasadas a sus rivales.

TÁCTICA DE SEMENYA

“Fue una carrera fantástica con un gran elenco de corredoras, por lo que mi táctica consistió en ser paciente”, declaró Semenya.

Es la segunda medalla olímpica para Semenya, que fue plata hace cuatro años en Londres, igual que había sido en 2011 en el Mundial de Daegu, Corea del Sur.

En la cita olímpica de hace cuatro años estuvo flanqueada por dos atletas rusa, Mariya Savinova, ganadora, que reconoció después haberse dopado en su carrera, mientras que Ekaterina Poistogova, bronce, puede ser suspendida de por vida, según recomendó en noviembre de la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

Pero si hay un momento que marcó la carrera de Semenya fue el Mundial de Berlín de 2009. Allí ganó con contundencia a sus rivales y los medios se lanzaron a un debate sobre su aspecto masculino y su sexo real.

Su calvario se prolongó casi un año, que se vieron acompañados de repetidos exámenes médicos, hasta que fue autorizada a competir por la Federación Internacional de Atletismo (IAAF).

Semenya, atleta intersexual cuyos niveles de testosterona se acercan a valores masculinos, llegaba a los Juegos de Rio como principal favorita a la victoria en la doble vuelta de pista, después de llegar con el mejor crono del año, conseguido con 1:55.33 en la reunión de la Liga de Diamante en Mónaco. En la final olímpica lo rebajó en 5 segundos.