Sigue el contrabando de combustible en la frontera pese a controles

Aseguran que el chip impuesto desde el año 2010 en el estado Táchira para comprar gasolina, no ha funcionado.

Publicada por: el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – El periodista Félix Gutiérrez Rodríguez publicó en el diario El Tiempo de Colombia que, según los transportistas de los municipios Pedro María Ureña y Bolívar, en el estado Táchira, pese al incremento del precio de la gasolina en Venezuela, continúa el contrabando en la frontera.

Asimismo, precisó que el litro de combustible que se adquiere en las estaciones de servicios en Venezuela, 1 bolívar el de 91 octanos y 6 bolívares el de 95 octanos, puede ser revendido en Colombia hasta en 6.000 pesos, lo que equivale aproximadamente en Bs. 1.800.

Agregó que independientemente de los controles que existen por parte de las autoridades venezolanas en la frontera para evitar el contrabando, la gasolina sigue llegando a Colombia.

Según indicó Jaime Rodríguez, transportista de carbón, el chip impuesto desde el año 2010 en el estado Táchira para comprar gasolina, no ha funcionado: “Se utilizó para acabar el contrabando de combustible, pero igualito siguen las irregularidades porque hay muchos que se aparecen con tres o cuatro chips“, explicó.

A CONTINUACIÓN EL TEXTO PUBLICADO POR EL MEDIO:

Ni el chip ni el reciente aumento del precio de la gasolina (en Venezuela) han acabado con el contrabando en la frontera entre Colombia y Venezuela.

Al menos eso aseguran los transportistas de los municipios fronterizos Pedro María Ureña y Bolívar, en el estado Táchira.

Tener el combustible más barato del mundo le ha salido muy caro al Gobierno venezolano y ha resultado un negocio más que redondo para los oportunistas de ambos lados. El litro de gasolina que se compra en toda Venezuela ahora a 1 bolívar (91 octanos) y 6 bolívares (95 octanos) se puede revender en Colombia hasta en 6.000 pesos, es decir, más de 1.800 bolívares.

Una ganancia enorme incluso si se compraba el litro a 83 bolívares en las bombas internacionales, donde funcionó el Sistema de Abastecimiento Fronterizo Especial de Combustible (Safec) hasta que cerró la frontera en agosto de 2015.

En Táchira, las colas de carros son más corrientes en las bombas de gasolina que en las principales vías de tránsito. Decenas de vehículos suelen esperar por horas un turno para llenar su tanque. Desde 2010, los vehículos llevan el TAG, un dispositivo especial que limita el número de litros que los particulares pueden comprar cada mes. “Se utilizó para acabar el contrabando de combustible, pero igualito siguen las irregularidades porque hay muchos que se aparecen con tres o cuatro chips”, explicó el transportista de carbón Jaime Rodríguez.

Las colas no han desaparecido. “A veces usted viene a las 6 de la mañana a echar gasolina y son las 10 u 11 de la mañana y no ha echado”, comenta Rodríguez, quien estaba obligado a pagar el combustible a precio internacional cuando trabajaba con su camión transportando carbón de Cúcuta a Ureña.

Ismael Párraga, otro representante del gremio de carboneros, explicó que muchas veces no podían abastecerse porque no faltaban los “torcidos” que iban y venían para recargar varias veces su tanque. Los guardias nacionales siempre estaban custodiando las estaciones de servicio tanto en la ciudad fronteriza de Ureña como en San Antonio.

“Aquí lo que falta es que el Gobierno venezolano haga una investigación que diga quién es quién, porque pareciera que todos somos contrabandistas”, insistió Párraga, que está de acuerdo con el reciente aumento del precio anunciado por el Gobierno, aunque “aquí hace mucho tiempo se paga la gasolina cara”.

Pese a los controles que ha instaurado el gobierno de Caracas en la frontera con Colombia, el combustible sigue llegando al país vecino.

El pasado miércoles, la Policía Fiscal y Aduanera en coordinación con la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia (Dian), la Policía Nacional y el Ejército detuvieron en Cúcuta dos camiones con 3.500 galones de hidrocarburos, calculados comercialmente en aproximadamente 74 millones de pesos (más de 21 millones de bolívares).

El general Gustavo Moreno aseguró que con estas acciones el Gobierno colombiano está cumpliendo con su compromiso de “luchar contra el contrabando de combustible, que es un insumo fundamental para el narcotráfico”.

Cuestionó el cierre que mantiene la Fuerza Armada Nacional Bolivariana en la frontera: “¿Cómo sale ese combustible hacia Colombia si hay tanto control desde Venezuela?”. Un total de 492.729 galones, calculados en 2.350 millones de pesos (más de 712 millones de bolívares), fueron incautados en la zona fronteriza por la Policía Fiscal y Aduanera en 2015. En lo que va de año, se han decomisado 19.140 galones de hidrocarburos, cuyo valor ronda los 148 millones de pesos (casi 45 millones de bolívares). “El pimpineo debe desaparecer de las calles. La ilegalidad no es una opción”, sentenció Moreno.