Los privilegios de la Pantoja en la cárcel

Encargados de módulo de la prisión han solicitado a la Dirección el traslado de Pantoja a otra prisión.

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) El 1 de junio pasado, el mismo día en que accedió a su primer permiso penitenciario, Isabel Pantoja desayunó en la prisión de Alcalá de Guadaíra, pero no lo hizo como las otras internas, sino en un lugar vedado a las presas. Tampoco lo hizo sola, sino acompañada de la directora y el subdirector del centro, de quienes se despidió con dos besos, según testigos presenciales.

Estas declaraciones las han hecho funcionarios de la cárcel y han sido recogidas por El Mundo. Según la publicación, se sienten cohibidos y presionados por la Dirección cada vez que intentan obligar a Pantoja a cumplir las normas que rigen para el resto de reclusas.

Asimismo, otras fuentes a las que ha tenido acceso el diario español, aseguran que han evidenciado cómo Pantoja se enfrenta a los funcionarios de la cárcel y cómo la Dirección pide a los trabajadores que justifiquen cada una de sus decisiones en lo que respecta a la condenada, que cumple 24 meses de cárcel por blanqueo de capitales.

“Es escandaloso, se ponen de parte de ella, la Dirección nos prejuzga constantemente”, dice un funcionario. “No tenemos autoridad ninguna y el resto de presas lo ve”, añade.

La situación ha llegado al punto de que una mayoría de los 15 encargados de módulo de la prisión, según fuentes contrastadas del propio centro, ha solicitado a la Dirección el traslado de la delincuente a otra prisión.

“Tememos que pueda pasar algo, las otras presas ven el trato de favor y al principio la adoraban, pero ya hay un mal rollo considerable. Esto es una cárcel, hay agresiones, hace año y medio le dieron una paliza a la jefa de servicio. Estamos jugando con fuego”, dijo uno de los trabajadores.

EVIDENCIAS DE PREFERENCIA

A Pantoja, por ejemplo, ya no se le permite salir a coser con el resto de internas en previsión de posibles roces, “aunque en realidad ella no cose, se lo hacen otras presas”, dice una fuente de la propia penitenciaría.

El pasado 5 de junio, el día de su regreso a prisión, la cantante volvió con tres bultos, cuando sólo podría ingresar con uno. Además, en lugar de llegar por Ingresos, donde se halla el SIA (Sistema de Identificación Automática), lo hizo por Comunicaciones, “de forma absolutamente irregular, única interna que hace eso”, agrega.

Asimismo, la inspección preceptiva se le realiza en su propia celda en vez de a su entrada en la cárcel, “de forma totalmente anómala”.

En el módulo A, donde cumple condena, todas las celdas son dobles, excepto la suya, con una única ocupante.

Aunado a esto, Pantoja cita a la Dirección verbalmente cada vez que quiere y no por escrito, como el resto de las reclusas.

Según el diario, la Dirección envía por escrito un documento igual a todos los funcionarios que se niegan a dar privilegios a Pantoja de los que no gozan el resto de presas. Crédito: El Mundo.

CASTIGOS

Según fuentes del presidio, conformado por unas 180 reclusas y medio centenar de funcionarios, al menos una interna se ha ganado “una parte” (que puede dejarle sin permiso de salida) por llamar a Pantoja “privilegiada”.

Explican también estas fuentes que varios de los funcionarios que la tratan han puesto puntos negativos a la interna (malas notas en el módulo de respeto, de normas menos rígidas), pero ninguno se ha atrevido a ponerle un parte por temor a represalias.

Instituciones Penitenciarias se limitó ayer a negar tajantemente a El Mundo que Isabel Pantoja ostente privilegio alguno en el centro penitenciario de Alcalá de Guadaíra.

Categoría: Mundo | Claves: Alcalá de Guadaíra Isabel Pantoja