Desde inicios de siglo, los roces entre Empresas Polar y el chavismo

Desde los Gobiernos de Hugo Chávez y hasta el de Nicolás Maduro, los roces entre la principal corporación alimentaria venezolana y la administración del Estado no han cesado.

Empresas Polar y el chavismo han mantenido una antagónica relación. Crédito: Banca y Negocios / Archivo
Publicada por: Andrés Herrera el andreduardo@gmail.com @AndrEduardo

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Varios galpones de Empresas Polar ubicados en la zona industrial de La Yaguara, Caracas, fueron ocupados este jueves por fuerzas del Estado venezolano bajo amenaza de expropiación inminente, para “construir viviendas”. Pero este no es el primer roce entre el Gobierno chavista y la más grande corporación de alimentos venezolana. Seguramente tampoco será el último.

Ya en diciembre de 2002, durante la huelga general contra las políticas del entonces presidente Hugo Chávez, que acababa de crear y aprobar por decreto 49 sensibles leyes y había tomado políticamente el control de la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa), Empresas Polar se sumó a la medida de protesta que duró dos meses.

El capitán de navío José Aguilera Contreras llegó a decir en un programa televisivo del chavismo, de corte radical, que mientras Hugo Chávez estuvo en la isla de La Orchila, meses antes de la huelga general y durante los sucesos de abril de 2002 que lo apartaron brevemente del poder, un avión estadounidense pretendía sacar del país al mandatario.

La aeronave, según dijo el militar 10 años después, sería propiedad de los empresarios venezolanos Gustavo Cisneros, dueño de Venevisión, y Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar. Esta información no ha podido ser confirmada por fuentes independientes y las ramas de negocios de los dos empresarios son muy distintas entre sí.

LAS EXPROPIACIONES

En 2005, Chávez ordenó la expropiación de silos, galpones, áreas de almacenaje, patios de maniobras, terrenos, locales y maquinarias de Empresas Polar en el estado Barinas. En las instalaciones se producía harina de maíz precocida y varios tipos de aceites.

Posteriormente, en 2010, el mandatario emitió el famoso decreto N° 7.395 en donde se ordenaba, entre otros aspectos, la adquisición forzosa de los galpones de Empresas Polar ubicados en la Zona Industrial 1 de Barquisimeto, con el objetivo de construir “viviendas populares dignas para el pueblo larense”… Sí, también en plena zona industrial.

Asimismo, el discurso gubernamental durante todos los períodos de Hugo Chávez estuvo enfocado en atacar a la empresa privada venezolana y muy especialmente a Empresas Polar, por lo que siempre existió el rumor de que la empresa sería expropiada en su totalidad, como se hizo con muchos negocios privados que están hoy -en su gran mayoría- en condiciones muy inferiores a cuando estaban en manos privadas.

“CONFERENCIA DE PAZ”, “GUERRA ECONÓMICA” Y “SABOTEO”

En el Gobierno de Nicolás Maduro las cosas no han cambiado. Aunque Mendoza se reunió en el Palacio de Miraflores con el jefe de Estado en el marco de una “Conferencia de Paz” promovida por el Gobierno en 2014, los hechos dan cuenta de que las conversaciones no rindieron frutos.

La corporación, según ha comunicado en varias oportunidades, presenta serias fallas en sus líneas de producción por la escasez de materia prima y la negativa del Estado a venderle suficientes dólares para importar los insumos que necesita. Por su lado, el Gobierno la acusa de “conspirar” en una supesta “guerra económica” y de desviar su producción regulada hacia Colombia, a pesar de que todos los despachos de este tipo de mercancías son controlados por el Gobierno a través de guías de movilización.

Maduro también tiene un calificativo despectivo y predilecto para referirse al presidente de Empresas Polar en actos públicos televisados y en cadenas obligatorias de radio y televisión: pelucón. Con ese mismo adjetivo, el mandatario suele lanzar advertencias al empresario y hablar de sus presuntas aspiraciones de ser presidente de la República, además de acusarlo de hacer un permanente “saboteo” a la mancillada economía venezolana, totalmente controlada por el Estado.

En tal sentido, el más reciente paso dado por el Gobierno, de expropiar galpones de Empresas Polar -y otros comercios- en una zona industrial del oeste de Caracas no puede ser tomado como un hecho aislado y menos aún como la última acción contra el mayor conglomerado de alimentos criollo.

Las relaciones entre Empresas Polar y el chavismo se ven, por el contrario, sumergidas en la permanente tensión que reina desde inicios de siglo.