Lo ocurrido con el RR era una “muerte anunciada” y agudiza crisis en la MUD

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El Historiador y analista político Antonio Sánchez García conversó con Sumarium Radio sobre lo que le espera al proceso opositor tras el anuncio del CNE de convocar la recolección de firmas para el referéndum entre el 26 y 28 de octubre y anunciar la posible celebración del mismo para fines del primer trimestre de 2017.

Para Sánchez García este comunicado no es ninguna sorpresa pues desde hace muchos años ha sostenido que a un régimen dictatorial con pretensiones totalitarias, no se le puede quitar del medio mediante “urgencias electorales”, pues se repetiría la tragedia que se vivió con el primer revocatorio, que fue trampeado desde el primer momento, que fue un fraude continuado y llevado a cabo cuando ya las condiciones eran las mejores para el régimen y luego simplemente trampeado de una manera aviesa. Por que razón no iba a suceder lo mismo aunque de distinta forma es algo que le asombra que no haya sido considerado ni por Henrique Capriles, ni por PJ ni por los restantes miembros de la MUD, que siguen desconociendo la naturaleza dictatorial, totalitaria y castrocomunista del régimen. Pero en su opinión el anuncio del CNE es un “golpe al higado” porque inclusive cuando se observó el colosal entusiasmo de la gente que salió el 1 de septiembre a marchar se pensó que respaldar que se efectuara el revocatorio podía conducir al régimen a la conclusión de que lo mejor era permitir que se convocara, “pero vemos que están en un plan suicida, empeñados lanzarse al abismo y que han llevado al país al borde del precipicio”.

Según el analista “hoy somos infinitamente más fuertes que en el 2004. Hoy tenemos por lo menos el 85 por ciento de respaldo, a diferencia del 2004 que teníamos máximo un 50 o 60 por ciento. Hoy tenemos a un régimen absolutamente a la deriva, sumido en una crisis brutal que no le permite inclusive hacer ofertas, crear misiones y recomponer el cuadro de su respaldo. El problema, por lo tanto, no es tanto la fuerza con la que contamos que hoy es descomunal, sino la agudización de la crisis de la dirigencia.”

Sánchez García recordó lo ocurrido en el 2014 cuando la simple decisión y el llamado de un líder carismático, muy entregado, decidido como Leopoldo López puso al gobierno entre las cuerdas y obligó a la movilización militar hacia los estados fronterizos para frenar una rebelión que comenzaba a adquirir una dimensión ucraniana, que conmovió incluso a la opinión publica mundial. Pero esta movilización, opina, fue traicionada por una parte de la dirección política de la MUD, que consideró que no era conveniente llegar a ese punto de no retorno y que había que insistir por la vía electoral. Ciertamente se logró obtener la mayoría de la Asamblea Nacional en diciembre 2015, pero esa mayoría fue olímpicamente desconocida y aplastada por el régimen, y todas las promesas con las que se logró movilizar a la población, inclusive al chavismo, fueron dejadas de lado: los seis meses que prometió Ramos Allup para salir de Maduro, la liberación de de los presos políticos y ahora el referéndum revocatorio.

Finalmente Sánchez García concluye que “si en Venezuela no existieran tantos intereses contrapuestos; si Henry Ramos no tuviera como único objetivo ser candidato presidencial en el 2019, y si los miembros de PJ no tuvieran también entre sus objetivos llegar al 2019 más fortalecidos, no estaríamos en esta situación. Ellos tienen años por delante, pero la tragedia venezolana no tiene años por delante”. Para él resulta insólito que con un régimen absolutamente desprestigiado a nivel mundial se haya boicoteado esa maravillosa iniciativa del Secretario general de la OEA Luis Almagro y 32 ex Presidentes que convocaban a la mayoría de los gobiernos de la región a aplicar la Carta Democrática. “Fue un error garrafal cometido por nosotros. Y lo mismo puede decirse del referéndum revocatorio que era una muerte anunciada pues cualquier medida que se respalde electoralmente era claramente inviable con un régimen que se sienta sobre la Constitución“. De manera que para el historiador “la actual crisis debe enfocarse en la crisis interna de la dirigencia opositora en la cual hay dos sectores claramente diferenciados”.