“Iván Simonovis sigue siendo víctima de persecución y hostigamiento”

En el 2010, el exmagistrado Eladio Aponte Aponte decidió sin lugar el recurso de casación que introdujo la defensa

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Youtube / 2001

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Bony Pertíñez, esposa del comisario Iván Simonovis, exjefe de Seguridad Ciudadana del Área Metropolitana de Caracas, expresó que su familia sigue siendo víctima de persecución y hostigamiento por atreverse a pedir la libertad y el respeto de los derechos humanos de su marido.

En una entrevista al Diario 2001, señala que luego de 12 años tras la condena de Simonovis, su casa permanece custodiada por funcionarios del Sebin y afirmó que en su familia no vieron con buenos ojos cuando en la mesa de diálogo calificaron a los presos políticos como “personas detenidas”, sin embargo valoran el esfuerzo de la MUD por luchar por un cambio en el país.

Pertiñez expresa que Iván Simonovis lleva 12 años preso, dos de arresto domiciliario de una condena de 30 y afirma que desde hace dos años el Sebin tiene las llaves de su casa.

Iván tiene prohibición actual de usar las redes sociales, hacer proselitismo político y la obligación de entregar el informe de su salud cada tres meses. En caso de incumplir estas condiciones le pueden revocar el arresto domiciliario y tendría que regresar a la cárcel. Igualmente, si él se mejora de sus condiciones médicas tiene que regresar a cumplir la pena de 30 años.

Para Pertiñez, el comisario fue “injustamente” condenado por haber girado instrucciones el 11 de abril en complicidad correspectiva, eso quiere decir que no se logró individualizar la responsabilidad de nadie, “y como no se logró demostrar en el juicio quién fue el responsable, la juez dijo que eran responsables todos”, expresó.

Aseguró que dos de los seis funcionarios de la Policía Metropolitana que están presos ya tienen la pena cumplida y no les dan la libertad. En caso de ser beneficiado por una medida de régimen abierto, Simonovis recibiría cierta libertad para que la persona se vaya integrando a su entorno social, pero los esfuerzos de la defensa en este aspecto han sido infructuosos.

Bony Pertiñez afirma que para ella fue “muy difícil” que Iván fuese considerado como preso político debido a su profesión de policía. Sus hijos recurrieron al éxodo por razones educativas y de seguridad, pero sienten que de alguna manera abandonaron a Iván. Sin embargo, dice, “siempre están presentes”.

Su hija Ivana le hizo una carta a Nicolás Maduro cuando era el canciller, y al día siguiente el entonces ministro de Relaciones Exteriores salió públicamente con el comité de víctimas del 11-A amenazándola “por haberse atrevido a pedir la libertad de su papá”.

La familia Simonovis Pertiñez recibe tratamiento profesional de estrés post-traumático.

En la entrevista, Pertiñez asegura que tras la promulgación de la Amnistía de 2007, la propia Luisa Ortega Díaz le dijo que ese instrumento era solo para los pistoleros del Puente Llaguno. En el 2010, el exmagistrado Eladio Aponte Aponte decidió sin lugar el recurso de casación que introdujo la defensa de Simonovis, lo inhabilitó políticamente, le quitó la custodia de sus hijos y todas sus condecoraciones. “Iván no pude votar ni ser electo, para que después Aponte Aponte mandara una carta notariada desde Miami diciendo que sentía mucho el daño que le había causado a mi familia, pero que él no se somete a la justicia venezolana” sentenció.