La vida bajo el domo de “El Helicoide de La Roca Tarpeya”

Quienes están presos por motivos políticos y proclaman su inocencia sienten que la opinión pública los olvida. Para la familia de Andrea y Dany, contar su historia es lo único que puede ayudar a que los venezolanos recuerden que hay personas viendo pasar sus vidas esperando justicia

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- El pasado 7 de agosto de 2015, funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana encontraron los restos de Liana Hergueta descuartizada en el interior de su automóvil en la calle principal de Los Manolos, Urbanización Las Palmas, en Caracas. Una semana después, el ministro de Interior y Justicia, Gustavo González López, reveló en una alocución televisada que un hombre, identificado como Carlos Eduardo Trejo Mosquera, había estafado a la dama, razón por la que fue denunciado previamente a través de las redes sociales.

Según la investigación revelada por el Ministro, José Pérez Venta había sido contratado para cometer el crimen, en complicidad con Samuel José Angulo. A pesar que el caso estaba policialmente cerrado, González López mostró imágenes donde aparecen Trejo Mosquera y Pérez Venta con varios líderes políticos de la oposición.

A partir de allí, todo cambió en la vida de Dany Abreu y Andrea González De León. Desde el 17 de agosto se encuentran en la sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, donde fueron llamados en un primer momento, a declarar en torno a su vinculación con los homicidas de Liana. Al día siguiente, la tía de Andrea llamó a su otra sobrina, Alejandra, (quien vive en España) para contarle lo que había pasado.

Crédito: Alejandra González

Andrea Susana González De León se graduó de bachiller en Humanidades en Tenerife, Islas Canarias. Estudió idiomas y finalmente optó por dedicarse a la repostería. Dany Gabriel Abreu es de padre canario y madre portuguesa. Se preparaba para presentar su tesis en la UCV y graduarse de ingeniero. Ambos se conocieron hace más de 15 años y, tras un reencuentro en Venezuela, comenzaron una relación.

LIANA, PÉREZ VENTA Y TREJO

Alejandra González creó el blog Libertadparadanyyandrea.blogspot.com. Allí relatan que a principios de 2014, en un “pancartazo” en San Antonio de los Altos, se conocen Liana y Andrea a través de una amiga en común. El grupo trabajaba en labores sociales como recolección de insumos y juguetes para casas hogares de los Altos Mirandinos. Parte de los donativos de primeros auxilios, Liana los entregaba a los campamentos de jóvenes de las protestas de 2014. Junto con Andrea y otras amistades, van hasta la Plaza Alfredo Sadel de Las Mercedes. Ese día, Tugomir Yépez les presenta a José Pérez Venta y Carlos Trejo.

Crédito: Alejandra González

Según cuenta Alejandra en el blog, Tugomir le pide a Andrea que lleve a Trejo hasta su casa para que se quedara unos días, lave la ropa y se bañe, ya que habían ocupado la carpa que él tenía. Pasa el tiempo y al ver que el huésped tenía un comportamiento extraño, Andrea le pide a Tugomir que le busque otra posada a su amigo. Cuando estafan a Liana, las damas contactaron a todas las personas que pensaron podían tener contacto con él, entre esos Perez Venta, quien al conocerlas en la Plaza les manifestó ser “coordinador nacional de juventudes ABP”. González y Hergueta le pidieron a Pérez Venta que las ayudara a localizar a Trejo y éste lo calificó de “quintero y ladrón”.

La amiga en común de Andrea y Liana indicó que nadie en su grupo sabía del contacto que mantenía Hergueta con Carlos Trejo, que incluyó la compra-venta de unos dólares. Durante su estancia en la casa de Andrea y Dany, el hombre les contaba historias de supuestas actividades políticas. En el blog afirman que llegó a decirles que tenía entrenamiento militar, el cual usaría para entrar a la casa de Diosdado Cabello, declaración que fue determinante para que la pareja decidiera cortar la relación con él. 

TUN TUN, ¿QUIÉN ES?

El 17 de agosto de 2015 una comisión del Sebin llega a casa de Andrea y Dany y sin orden judicial, le piden que los acompañe para declarar sobre el caso de Liana Hergueta. Desconociendo el debido proceso, Andrea les entrega su teléfono, claves de correo y redes sociales para que realicen el vaciado. Luego de relatarle la forma en que conoció a José Pérez Venta y Carlos Trejo, notó que sus preguntas se centraban más hacia sus inclinaciones políticas. Alejandra afirma que su hermana no milita en ningún partido, que la joven respondió todas sus inquietudes y que luego llama a Dany para que también rinda declaración. Ese mismo día, en El Helicoide, conocen a Betty Grossy. Pasadas las 10 de la noche, los funcionarios sacaron unas colchonetas y les dijeron que les tocaba dormir ahí.

Betty Grossi también fue mencionada por José Rafael Pérez Venta en el video de la supuesta confesión grabada en el Sebin, acusándola de ser “su financista” para cometer acciones violentas durante las guarimbas de 2014, así como de ser la dueña del apartamento donde él vivía, lugar en el que fue asesinada Hergueta.

Joel García, abogado de Betty Grossi, afirma que su defendida conoció a Perez Venta y durante 9 meses mantuvieron una amistad. Junto a su novia, Karen Yépez, fueron al apartamento de Betty porque supuestamente lo iban a comprar. Tiempo después, Pérez Venta le pide el apartamento para ocuparlo durante 15 días, alegando que se iba a ir a Estados Unidos y no tenía donde vivir.

Alejandra González relata que durante las entrevistas, a su hermana y cuñado les hacían preguntas como si tenían contacto con los alcaldes de los municipios donde habitaban, y hacían énfasis en averiguar si participaban en marchas y concentraciones. A Betty trataron de vincularla con varios dirigentes opositores. Además, contó que cuando finalmente los reunieron en un cuarto se dijeron lo siguiente:

-Betty: tu eres la amiga de la sra. Hergueta?
-Andrea: sí yo soy..
-Betty: yo soy la dueña del apartamento.

Desde ese día, ambas mujeres duermen, comen y viven juntas en la misma celda.

El comisario jefe del Sebin, Carlos Calderon, y el comisario José Raga, estuvieron en esa primera entrevista que transcurrió sin mayor novedad. Dany y Andrea firman la declaración. Alejandra contó que los funcionarios alegaron que es “rutinario” el hecho de mantenerlos detenidos, ya que si salían, podían empañar la investigación filtrando información. El miércoles siguiente, ven a Diosdado Cabello en su programa “Con el Mazo Dando” diciendo que “Andrea Glez y su pareja están detenidos”.

Crédito: Youtube / Multimedios VTV

En la página Libertadparadanyyandrea.blogspot.com se expresa que un funcionario de inteligencia le informa a Andrea que Trejo y Pérez Venta la habían acusado de tener planes para atacar a Diosdado Cabello, (sin mencionar a su hija Daniela). González lo negó alegando no tener medios ni entrenamento para ello y le informa lo dicho por Trejo cuando lo hospedó en su casa. Dany deja claro que ni siquiera conocía a Pérez Venta y no entiende cómo los puede acusar de algo. Para ese momento, ni Dany ni Andrea sospechaban que ambos hombres eran “socios”.

En El Helicoide también se encuentra el dirigente estudiantil Alejandro Zerpa, miembro de Un Nuevo Tiempo, quien acudió al Sebin el mismo lunes 17 de agosto de 2015, luego de haber sido nombrado en un video por José Pérez Venta, quien lo señala de estar relacionado con hechos violentos ocurridos en 2014.

AISLADOS

Pedro González Jukisz, padre de Andrea, afirma que su hija, yerno y compañeros de causa, pasaron varios días aislados hasta que les leyeron los derechos del imputado, donde indican que la acusación es por terrorismo. “En esa primera semana, Andrea llegó a ver un artículo del diario Ciudad Caracas donde el Alcalde Jorge Rodríguez muestra una foto de la cédula portuguesa de Dany. Esa foto la tomó uno de los comisarios en el interrogatorio. Mi hija le dijo al comisario José Raga que no tenía miedo de la investigación penal, si no del tinte político que estaba manchando el caso” indicó González.

Crédito: Youtube

Según González Jukisz, al grupo se le prohibió la televisión para que no tuvieran información de lo que estaba pasando afuera. “El llanto de mi hija ponía nerviosos a los funcionarios. La oficina donde los tenían era una especie de cuarto ‘Gran Hermano’, con cámaras en todos lados para vigilar sus movimientos. Yo no podía creer que un alto funcionario como Tarek El Aissami, repitiera sin cesar una supuesta confesión de un asesino, violador, sicario y mentiroso compulsivo”, sentenció.

Crédito: Youtube / Con El Mazo Dando

Alejandra González dice que el comisario Carlos Calderón “no da puntada sin hilo”. Afirma que en el interrogatorio, su hermana y cuñado le aseguraron que eran inocentes y que otro agente, simplemente conocido como “Ricochet”, fue quien grabó el testimonio de Pérez Venta. Según la familia González, Pérez Venta no conocía a Andrea más allá de las pocas conversaciones que sostenían vía Whatsapp o Twitter y que solo lo vio en persona el día de las donaciones en la Plaza Alfredo Sadel. De ella solo sabía el dimutivo de su apellido, “Glez”, como acostumbran a escribirlo en España.

Alejandra González sí vio el video y acudió a la Guardía Cívil española para añadir esas declaraciones a una denuncia que había hecho el 22 de Agosto por la desaparición de su hermana. Tuvo que ver varias veces el material audiovisual para darse cuenta de lo que conideró “acusaciones inverosímiles”. “Mi hermana es repostera y nada tiene que ver con Marco Rubio o Álvaro Uribe, mucho menos puede tener algún interés en acabar con la vida de nadie. El Aissami habla de 500.000 dólares que les proporcionaron dichas personas y los presidentes de los diarios españoles que tacharon a Cabello de narcotraficante. Sin embargo, en la inspección a las cuentas de los muchachos no encontraron, ni de lejos, esa cantidad de dinero u otra similar”, sentenció.

La hermana de Andrea asegura que no existen mensajes de texto o de e-mail que indiquen que financiaban o que querían atentar contra la vida de alguien, solo los referidos a la estafa de Trejo a Hergueta. Continúa relatando que no existen registros de llamadas, armas o algún tipo de prueba que se pueda tomar como indicio del supuesto plan para atentar contra la vida de la hija de Diosdado Cabello. Alejandra González afirma que su hermana y su cuñado son presos políticos “porque están detenidos sin pruebas, sin justificación y por capricho de cuatro políticos a los que no le gusta que hayan personas que votan por la oposición y que están dispuestos a inventar lo que sea necesario para lavar la imagen de su partido”.

“Andrea y Dany no fueron agredidos físicamente en los días de desaparición forzada. Al grupo no le dieron oportunidad de asearse o lavarse los dientes durante seis días. No había papel en el baño. Mi familia en Caracas iba a diario, pero a los muchachos no les permitieron visitas ni llamadas telefónicas. El carro de Dany permanecía afuera de El Helicoide y aún así, seguían negando su presencia y si les dejaban ropa o comida, no se las entregaban”, afirmó Alejandra.

Cuando la familia se enteró de la detención, el padre de Andrea sufrió un preinfarto. Su abuela entró en depresión y el abuelo, quien tiene demencia senil, comenzó a deteriorarse más por el impacto de la noticia.

Relata Alejandra González que a Betty Grossi le vino el período “y aún así no la dejaron bañarse…se ponía papel periódico en lugar de toallas sanitarias ya que desde el primer día se manchó su pantalón. Cuando les dieron permiso de ducharse, lavó la ropa y no tuvo más remedio que ponérsela de nuevo mojada. Como dormían en una oficina con aire acondicionado, pasaba mucho frío hasta que un funcionario le llevó una cobija”.

En el pasillo adjunto se encontraba Carlos Trejo esposado a una reja con un colchón en el piso. Frente al baño que usaban las mujeres estaba esposado Samuel Angulo, el cómplice de Pérez Venta en el abuso sexual y homicidio contra Liana Hergueta. Alejandra contó entre lágrimas que en varias oportunidades, mientras su hermana se bañaba, interrogaban al hombre y ella escuchaba como un Sebin en entrenamiento le preguntaba acerca del crimen.

En esos días, los rumores e informaciones iban y venían a través de las redes sociales:

EL “DEBIDO PROCESO”

No fue sino hasta el 27 de agosto de 2015 que trasladan a Dany Abreu, Andrea González, Betty Grossi y Alejandro Zerpa a tribunales. La jueza se declara incompetente y no ratifica la privativa de libertad. El 3 de septiembre los presentan en otro tribunal donde los privan de libertad durante los 45 días de investigación. Ese día, Dany pudo ver a su mamá en la audiencia de presentación. Dany y Andrea se entrevistaron con su abogado, Guillermo Heredia, tres meses después.

Betty Grossi y Alejandro Zerpa fueron imputados por financiamiento al terrorismo. Dany Abreu y Andrea González por terrorismo. En la audiencia de acto conclusivo, los abogados defensores aseguran haber visto las boletas de excarcelación. Sin embargo, fueron acusados por los fiscales Alexis Cova y Jimmy Goite ante el Tribunal Cuarto de Control con Competencia en Casos Vinculados con Delitos Asociados al Terrorismo a Nivel Nacional. Meses después, el 27 de enero de 2016, en la audiencia preliminar, la jueza María Magdalena Díaz les dio pase a juicio.

El abogado defensor de Betty Grossi, Joel García, expresó que aún esperan por la fecha de apertura del juicio, y asegura que los medios y órganos de prueba con los que cuenta el ministerio público “nunca podrán convencer a un juez autónomo e imparcial que ellos son terroristas o financian a terroristas”. Agregó que “no puede un juez condenar con el testimonio de una persona que estando bajo amenazas y coacción, los señale como autores de esos delitos, como es el caso del asesino Pérez Venta”. García recordó que luego de aprehendidos, el tribunal dictó órdenes de aprehensión, es decir, “dio la orden para detuvieran a los ya detenidos”.

La jueza María Magdalena Díaz fue la misma que le dictó privativa de libertad contra Coromoto Rodríguez, escolta de Henry Ramos Allup, luego de una desaparición forzada de persona

Según Pedro González, el expediente de su hija y yerno tenía 22 anexos. Algunos elementos fueron excluidos por petición de la fiscalía ya que no tenían nada que ver con ellos. Aseguró que “el resto son actas policiales, vaciado de los teléfonos, movimientos de cuentas bancarias y el testimonio de un testigo protegido que resulta que dio las mismas declaraciones de Andrea cuando llegó al Sebin. A José Pérez Venta se le hizo una evaluación psiquiátrica donde tres especialistas coincidieron que es un sociópata – mentiroso compulsivo”.

Alejandra opina que ésta “es una lucha de David contra Goliat… El Gobierno, con todo el poder y los medios atacando a dos familias que poco o nada podíamos hacer para defendernos. Intentamos contactar con cuanta personalidad se nos pasó por la cabeza, pero nadie nos prestaba atención; era como si todos hubiesen asumido que los muchachos eran culpables. Sus fotos y nombres estaban por todos los medios en Venezuela y en España, sin haberse hecho un juicio y sin más pruebas que las declaraciones de un estafador, ladrón, violador, torturador, asesino y descuartizador”.

La familia González consiguió que varias ONGs vieran el expediente. A partir de ese momento, “comenzamos a acostumbrarnos a las injusticias, a saber que no tenemos herramientas para luchar contra ellas y que estamos a merced de lo que el Gobierno decida hacer” afirma Alejandra. El cónsul español ha acudido a las visitas y a las audiencias de los muchachos; además, ha visto el expediente, tiene contacto con el abogado y ha sido intermediario durante las visitas de los eurodiputados.

En una oportunidad, Andrea fue a rendir declaración junto a su abogado, Guillermo Heredia, respecto a una investigación aparte que se le abrió a Pérez Venta y a Trejo. La fiscal que llevaba el caso les manifestó que González estaba en una lista que tenía Pérez, y ellos presumían era gente que pretendía asesinar. La primera persona de esa lista era Liana Hergueta. Alejandra afirma que su hermana y compañeros de causa no son los únicos que están presos por el testimonio de Pérez Venta. “Araminta González es un ejemplo”, agregó.

LA VIDA BAJO EL DOMO DE “EL HELICOIDE DE LA ROCA TARPEYA”

La mitad de la familia está fuera del país. Los que siguen en Venezuela, cuentan que Dany da clases de programación y estudia. El resto del tiempo se le va en preparar proyectos para cuando salga en libertad. También lee y ve series. Amigos que visitan a la pareja (quienes prefirieron no revelar sus nombres) relatan que las mujeres tienen menos movilidad que los hombres dentro de El Helicoide, por lo que Andrea no puede ir a las clases. Una compañera de celda le enseña a tocar guitarra. Las féminas solo ponen un pie fuera de su cuarto los días de visita y cuando salen al sol.

“El Sebin solo cuenta con un oficina convertida en celda (de menos de 50 metros cuadrados) para las 30 mujeres presas. Andrea a veces les da clases de inglés a sus compañeras. Antes hacía ejercicio y manualidades, pero el hacinamiento le ha reducido las opciones, confinándola a estar la mayor parte del día en el colchón donde duerme, come, ve televisión, lee y vive”, expresa Alejandra González.

Según el relato de Pedro González, su hija, yerno y todos presos de El Helicoide pasan hasta 20 días sin recibir agua directa de la tubería. En la madrugada llenan envases con una manguera o cuando piden que les lleven una cisterna. “A raíz de esto, usan botellones plásticos como urinarios y bolsas con periódico para hacer sus necesidades. Dany estuvo 8 meses en una celda sin baño. La luz 110 se dañó, ya que el recinto no está diseñado para el uso que hoy se le da”. González agregó que tanto las reparaciones eléctricas, como los camiones de agua, son costeados por los propios privados de libertad.

Los familiares cuentan que el Sebin les brinda tres comidas al día, pero necesitan electricidad para cocinarla porque en oportunidades llega cruda. Las condiciones sanitarias son mínimas. Las chiripas conviven con los presos en la cama, almohadas y comida, ya que no hay sitios apropiados para la basura. De vez en cuando los roedores hacen acto de presencia.

El tema de las visitas se ha convertido en un “lujo” para algunos. “Hay presos comunes que tienen 2 años sin recibirla y tampoco les entregan la ropa, comida, artículos de aseo personal o medicinas que sus familias les hacen llegar. Los paquetes simplemente desparecen” expresó una de las amigas de Andrea. Convenios y tratados internacionales dicen que los presos tienen derecho a una hora de luz solar al día. Sin embargo, la familia denuncia que los presos del Sebin tienen, con suerte, menos de 20 horas de luz natural al mes. Pero las mujeres no las pueden aprovechar completas, ya que por día pueden salir máximo en grupos de siete. “Hay días que ninguno sale al sol porque está lloviendo, o porque no tienen suficiente personal de guardia para cuidar al grupo que logra ver la luz natural. Mi hermana no puede quejarse del hacinamiento ni de nada, porque corre el riesgo de perder algún beneficio mínimo como la cocina”, expresa Alejandra.

Enfermarse es otro lujo en El Helicoide, indicó Pedro González, agregando que pasan días hasta que le llevan un médico a cualquier preso enfermo. “En una oportunidad, mi hija pasó varios días con fiebre y el doctor que la atendió no la examinó debidamente. Además la sala de odontología es la que usan los reclusos para dar o recibir clases por iniciativa propia”.

ANDREA Y DANY

El recinto fue diseñado inicialmente para ser un complejo comercial y cultural. Desde que allí funcionan las sedes del Sebin, PNB y hasta un preescolar, han remodelado las instalaciones para tales fines. Dar o recibir clases, jugar dominó o ejercitarse en el gimnasio solo le es permitido a los presos del área de calabozos, los verdaderos calabozos. Allí es donde vive Dany Abreu.

En la planta de abajo pasan sus días recluidas Andrea González y Betty Grossi. En esa área no tienen movilidad por los pasillos. Eran oficinas que habilitaron como celdas. Las paredes y techos no les garantizan un sueño reparador, ya que pueden escuchar por las noches los interrogatorios. Andrea llegó a contarle a su hermana que el sonido de las descargas eléctricas, la cinta adhesiva y hasta el olor del insecticida que rocían dentro de bolsas plásticas son habituales, por lo que sin querer, viven la tortura en una especie de segundo plano. “Las mujeres oyen cuando los funcionarios se reúnen para tomar alcohol y hasta sienten temor de lo que les pueda pasar. Mi hermana ha denunciado esta situación con los comisarios superiores pero hacen caso omiso. Incluso, llegó a ventilar en el tribunal el caso de una joven que fue abusada sexualmente durante su interrogatorio y que comparte celda con ella, pero eso no pasó de un corto revuelo mediático”, sentenció Alejandra.

Dany Abreu y Andrea González se ven los dos días de visita a la semana. Jueves de 11 a 3 de la tarde y Domingos de 11 a 5. A veces, él logra bajar por unos segundos, de resto no tienen contacto. Tampoco tienen contacto con Carlos Trejo ni José Pérez Venta, a pesar que ellos pueden caminar más libremente por el Sebin. Dany nunca conoció a Pérez Venta, pero a su familia les preocupa que el asesino de Liana Hergueta se lo encuentre en algún pasillo o en el patio. Alegan no saber qué puede pasar por la mente de un sociópata.

Betty Grossi se ha convertido en el principal apoyo de Andrea dentro del Sebin. Según el relato de su familia, “dentro de todo el daño que le hicieron, lo unico bueno fue encerrarla con Betty, una mujer de fe inquebrantable. con amor por sus hijos, familia y prójimo”. Andrea y Dany han hecho amistad con algunos presos políticos que han ofrecido su apoyo incondicional y creen en su inocencia.

LA VIDA DESPUÉS DE LA CÁRCEL

La compañía que tenían Andrea y Dany quebró. Si salen de la cárcel tienen pensado volver a empezar. Pero ahora son concientes que los planes son solo ideas, ya que las cosas pueden cambiar de un día para otro. “Ella quiere hacer voluntariado con animales. Le gustaría llegar hasta Nepal y dice que el entrenamiento que ha recibido en El Helicoide la hará sobrevivir en cualquier situación” afirma su padre. “Los culpables ya no son las cabezas del gobierno, sino los que están abajo, quienes ejecutan las órdenes” concluye Pedro González.

Alejandra expresó su preocupación por lo que pueda pasarles luego de la publicación de este reportaje. Teme que puedan agredirlos, arremeter contra ellos o aplicarles algún tipo de castigo. También pide libertad para su hermana y cuñado. Afirma que cuando llegue la hora, “ninguna excusa salvará a jueces, fiscales y funcionarios de pagar por los delitos que han cometido. Quienes firman las sentencias injustas, son igual o más culpables que quienes dan las ordenes”. La vida de la familia González y Abreu consiste en levantarse a ver qué novedad hay o qué pueden necesitar.

Quienes están presos por motivos políticos y proclaman su inocencia sienten que la opinión pública los olvida. Para la familia de Andrea y Dany, contar su historia es lo único que puede ayudar a que los venezolanos recuerden que hay personas viendo pasar sus vidas esperando justicia. En una de las cartas, Andrea escibió:

Lo más triste de todo, es que estamos en manos de delincuentes institucionalizados. Estar en el Sebin es como estar secuestrado por las Farc. No tienes derecho a nada, sabes que son unos enfermos, son impredecibles… Yo creo que siempre hay que denunciar. Por la verdad murió Cristo y con la verdad ni temo ni ofendo. Estoy aquí por haber ayudado a mi amiga a denunciar al desgraciado que la robó

“Centro Comercial y Exposición de Industrias” era el nombre del proyecto en 1955 a cargo de la firma de arquitectura de Jorge Romero Gutiérrez. Hoy, bajo su domo, esperan juicio o pagan condena casi 300 personas. Dany Abreu convive en la zona de calabozos junto a Gerardo Carrero, Rosmit Mantilla, Nixon Leal o los hermanos Otoniel y Rolando Guevara. Abajo, la oficina convertida en celda donde Andrea pasa sus días, es la primera del área conocida como “control”. Los nombres de sus vecinos van desde Walid Makled, Manuel Rosales, Leocenis García y más recientemente, Joshua Holt, quien comparte habitación con Leyder Padilla Mendoza alias “El Colombia” y Claudio Diovani Jiménez alias “El Buñuelo”, lo que demuestra que “no hay horario ni fecha en el calendario” a la hora de clasificar a los privados de libertad. Si son acaudalados empresarios, azotes de barrio, ex funcionarios, culpables o inocentes, todos viven las mismas penurias bajo el domo de “El Helicoide de la Roca Tarpeya”.

Por: Ledba Sandoval

Crédito: Alejandra González

Crédito: Alejandra González

Crédito: Alejandra González