¿Venderán el Acrópolis para saldar deudas?

En el verano de 2014, un proyecto de venta de paradisíacas playas en el Peloponeso y en las islas causó tal revuelo que al gobierno no le quedó otro remedio que dar marcha atrás.

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Atenas, Grecia. AFP)– Grecia se está viendo obligada a deshacerse de buena parte de su patrimonio, desde puertos a ferrocarriles, para saldar sus deudas pese a que las privatizaciones realizadas hasta ahora han sido un fiasco.

Apenas firmado el acuerdo sobre un tercer plan de ayuda internacional, el gobierno de Alexis Tsipras aprobó la cesión de 14 aeropuertos regionales al grupo alemán Fraport por 50 años, por 1.230 millones de euros y un alquiler anual.

Los aeropuertos de Mykonos, Corfú o Santorino, que cada verano reciben a millones de turistas en busca de sol y playa, pasan bajo pabellón alemán.

“Este fondo (de privatizaciones) que agrupa a las joyas de la corona griega va a permitir a otros países de la zona (euro) elegir los mejores activos para comprar”, resume Philippe Waechter, economista jefe de Natixis Asset Management.

El acuerdo que acaba de concluir Atenas con sus acreedores internacionales prevé un ambicioso programa de ventas de activos públicos que debería proporcionar 50.000 millones de euros en 30 años y servir para pagar la ingente deuda griega.

A partir de este año, Atenas tendrá que asegurarse de que entran en sus arcas 1.400 millones de euros, 3.700 millones el año próximo y 1.300 millones en 2017.

Los disidentes del gobierno de izquierda Syriza, reunidos bajo la nueva formación Unidad Popular, ven el comienzo de la “venta general de Grecia”.

“Se obliga a los griegos a vender las joyas de la familia”, asegura Charles Wyplosz, profesor en el Instituto de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra.

Ya está previsto que los puertos del Pireo y Tesalónica, pero también de la compañía de trenes y la gestora de la red pasen a manos privadas.

La empresa nacional del gas, también en venta, ya ha suscitado el apetito de los azerbayanos.

MALVERSACIONES

El gobierno griego ha prometido que no malvenderá sus activos pese a la urgencia. Pero no le quedará más remedio que relanzar los proyectos de privatización que había congelado a su llegada al poder a finales de enero.

En el verano de 2014, un proyecto de venta de paradisíacas playas en el Peloponeso y en las islas causó tal revuelo que al gobierno no le quedó otro remedio que dar marcha atrás.

Un poco antes tuvo que suspender la transferencia de 19 edificios que rodean la colina de la Acrópolis al Fondo encargado de las privatizaciones. La prensa vio en ello una amenaza para el Partenón, uno de los monumentos más importantes de la Historia de la Humanidad y símbolo del esplendor que vivió Grecia en otros tiempos.

Realizadas sin el menor control parlamentario, las privatizaciones han aportado hasta ahora 7.700 millones de euros, de los que 3.100 millones han llegado a las arcas del Estado, frente a los 50.000 que se preveían para 2016.

¿Cómo se evalúa el valor de las empresas griegas en un periodo de depresión económica donde el valor de las empresas cae?

En esta ocasión, el ministerio de Finanzas asegura que la “lógica y el funcionamiento” del Fondo de Privatización serán “totalmente diferentes”.

Pero para Charles Wyplosz, “¿cómo se evalúa el valor de las empresas griegas en un periodo de depresión económica donde el valor de las empresas cae?”

Alexis Tsipras considera que el organismo encargado de las privatizaciones, el Taiped, creado en 2011, ha “malvendido” los bienes públicos.

Las privatizaciones también se han visto salpicada por los escándalos. Tres antiguos miembros del consejo de administración del Taiped han sido acusados de malversación.

Uno de los responsables del Taiped tuvo que dimitir después de irse de vacaciones en un avión privado de un empresario al que acababa de vender la OPAP, la empresa de apuestas deportivas, la más lucrativa del país.

Algunos oligarcas también aprovecharon esta “liquidación” como el millonario griego instalado en Suiza Spyros Latsis, que fue el único candidato para comprar, en el marco de un consorcio, el gigantesco sitio de Hellenikon, que incluye el antiguo aeropuerto de Atenas.

En Corfú, los habitantes siguen indignados por la venta, hace dos años, de la península dehabitada de Erimitris al fondo de inversión estadounidense NCH Capital. Este lugar, donde los pinos llegan hasta el mar turquesa, es uno de los últimos preservados de esta isla muy turística. Pero el comprador ha previsto construir chalés de lujo, un hotel y una marina.

Categoría: Mundo | Claves: Crisis en Grecia Grecia