Ricardo Sanguino, el “látigo” de Maduro en el BCV

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. AFP).- Ricardo Sanguino, nuevo presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), ha sido conocido como “el látigo” por aliados y rivales en sus 17 años de diputado del chavismo, pero expertos dudan que sus “latigazos” tengan efecto en la golpeada economía del país.

Designado este domingo por el presidente Nicolás Maduro, Sanguino llega a la jefatura del Banco Central en tiempos de grave crisis, con una inflación galopante -proyectada en 1.660% por el FMI para este año- y una aguda escasez de alimentos básicos y medicinas.

A los 73 años, el veterano economista, admirador de Eva Perón, asume la mayor responsabilidad de su carrera.

“Lo conozco muy bien. Es uno de los hombres más estudiosos y conocedores de la vida financiera, económica y monetaria del país”, dijo Maduro al nombrarlo en lugar de Nelson Merentes, cuya labor al frente del BCV estuvo rodeada de críticas.

Sanguino, militante del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv), coincidió con Maduro en el Parlamento en plena hegemonía del chavismo, y allí encabezó la Comisión de Finanzas por una década.

Fue uno de los principales responsables de la Ley del Banco Central, reformada por Maduro en diciembre de 2015 poco antes de que la oposición asumiera en enero de 2016 la mayoría de la Asamblea Nacional.

A través de poderes especiales, el mandatario socialista quitó a los diputados la facultad de aprobar los nombramientos de la directiva del ente emisor.

“CRISIS, ¿CUÁL CRISIS?”

Aunque nació en Caracas, Sanguino ha representado en el Parlamento al estado Táchira (oeste, fronterizo con Colombia) desde 2000, siendo reelegido en 2005, 2010 y 2015. Es la tierra de sus padres, originarios de Rubio, una población de 95.000 habitantes.

Desde su llegada al Palacio Legislativo, sus encendidos discursos y sonados enfrentamientos con diputados de la oposición le labraron su apodo “el látigo”.

“¿Crisis? ¿Cuál crisis?”, cuestionó en un discurso hace un año, acusando a opositores de “una guerra económica” para sabotear sectores básicos y justificar un golpe de Estado contra Maduro.

Cuando presidía la Comisión de Finanzas, le preguntó al diputado opositor Alfonso Marquina, quien iba a tomar la palabra en una sesión, si reconocía a Maduro como presidente. Ante la negativa de su rival, le apagó el micrófono, lo que derivó en un cruce a punto de llegar a las manos.

Es justamente su fidelidad al chavismo lo que genera dudas entre analistas consultados por la AFP, que piensan que su presencia en el Banco Central es un simple cambio de fichas políticas.

“NO IMPORTA”

“Sanguino no es un hombre al que le vea la fuerza para imponerse a Maduro y obligar a tomar las políticas necesarias. Soy pesimista”, dijo el economista Asdrúbal Oliveros.

A su juicio, no “es un problema de nombres” sino que el BCV perdió autonomía para dictar la vida monetaria y financiera del país.

Para el economista Ángel García Banch, la primera medida que debe tomarse es levantar el férreo control de cambio con el cual el gobierno monopoliza desde 2003 el acceso a divisas, lo que considera el origen de los desequilibrios económicos.

“Si no se libera el dólar, no importa quién sea el presidente del Banco Central. No son los personajes, es un asunto de concepción“, agregó.

No parece que Sanguino tenga la intención de revitalizar la autonomía del BCV, según sus declaraciones tras ser designado por Maduro.

“Los Bancos Centrales fueron creación del sistema mundial capitalista, creados con un concepto de autonomía, aún por encima de la función del jefe del Estado”, expresó Sanguino frente al mandatario, agradeciéndole “el honor” de ser escogido.