Ventajas de la lectura

Es alentador que sean los chicos y los adolescentes los que den el ejemplo a los adultos, y lean y comenten lo que leen

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Editorial La Nación).- Cada Feria del Libro que termina deja enseñanzas de todo tipo para sus realizadores y para los visitantes. Esta edición número 41 no fue distinta y, contra lo que muchos creen, demostró que los chicos hoy en la Argentina leen más que los adultos.

En efecto, los editores de libros infantiles y juveniles saben que, gracias a las redes sociales y a YouTube, la lectura y la crítica de los libros dirigidos sobre todo a los adolescentes están experimentando un bienvenido reverdecer, en especial con el fenómeno de los booktubers(esos adolescentes y jóvenes que graban personalísimas reseñas de libros en video y las suben a YouTube para que sus seguidores las comenten).

Y la mayoría coincide también en señalar otro fenómeno si se quiere más sorprendente, pero que suele pasar inadvertido: que son muchos los adultos que hablan de la importancia de leer, pero que ellos mismos no leen habitualmente o no son lectores.

Sin embargo, el rol de los padres, el acompañamiento y el ejemplo que los adultos puedan brindar también en esta actividad es esencial. Según recientes experimentos del Centro de Estudios Cognitivos y Neurobiológicos de Standford, la lectura aumenta el flujo de sangre hacia el cerebro, especialmente en la zona encargada de la atención y realización de actividades complejas, y por ello mismo es tan importante y tan saludable que se les lea a los chicos un cuento por la noche, antes de irse a dormir, en lugar de que se acuesten mirando televisión o la tablet.

Por supuesto, esto requiere un esfuerzo doble de parte de los adultos: dedicar un tiempo a seleccionar qué libro se va a leer y el tiempo suficiente para hacerlo. Pero lo que se logra con este ejercicio cotidiano es la facilidad para estructurar el pensamiento, favorecer la concentración, ampliar el vocabulario y reducir los errores de ortografía, e incentivar la imaginación y la creatividad.

En un editorial anterior, titulado “Acostar a los chicos leyéndoles un libro”, señalábamos las enseñanzas al respecto de dos grandes educadores que estuvieron casi contemporáneamente visitando la Argentina, el pedagogo italiano Francesco Tonucci y el filósofo español José Antonio Marina, quienes habían coincidido sobre el papel fundamental del hábito de la lectura desde la más temprana edad.

Es cierto que en nuestro país hay muchas familias que, por encontrarse en situación de vulnerabilidad, no pueden tomar conciencia de la importancia que tiene un libro. Allí entonces el papel del Estado es una vez más indelegable: los distintos planes de fomento de la lectura en las provincias están haciendo un trabajo lento pero continuo, que debe ser destacado, lo mismo que la actividad de numerosas ONG, entre las cuales está la Fundación Leer, que desde 1997 realiza sus inigualables maratones de lectura -cada año congregan a más lectores de todas las edades- y que ya lanzó la convocatoria para la 13a el 18 de septiembre próximo.

En esta época de cambios acelerados que estamos atravesando -algunos muy positivos y otros no tanto-, es alentador que sean los chicos y los adolescentes los que den el ejemplo a los adultos, y lean y comenten lo que leen. Compartir con ellos sus lecturas y sugerirles otras también será una de las mejores maneras de educarlos y aprender con ellos..

Categoría: Opinión | Claves: Editorial La Nación