“Hoy, hay un gobierno que no quiere a los venezolanos”

Para Moisés Naím, autor de El fin del poder, las elecciones parlamentarias en Venezuela son la "clave" para un viraje en la política que rige el país.

A su juicio, existe la "esperanza" de que "la oposición tenga un desempeño enorme".

Para el economista y escritor Moisés Naím, "el poder es hoy más fácil de obtener, más difícil de mantener y más fácil de perder". Crédito: La Tercera.
Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium)– En 2013, Moisés Naím publicó El fin del poder, la obra se ha traducido a 22 idiomas­ y fue best seller en 10 países; también fue ­seleccionado como mejor libro del año por el Washington Post y el Financial Times, reseña El Nacional.

Dos años después de publicar este material, Naím explica al diario de distribución nacional en su versión web, que “el poder es hoy más fácil de obtener, más difícil de mantener y más fácil de perder”, pero aclara que “sigue habiendo muchísima gente e instituciones con un inmenso poder, eso no ha cambiado, lo que lo ha hecho es la forma de obtenerlo, utilizarlo y mantenerlo”.

En este sentido, expone que la historia de Venezuela de los últimos 16 años es una perfecta evidencia de la tesis central de El fin del poder:

“Aparece alguien improbable que viene de un mundo diferente al de la política tradicional y se enfrenta exitosamente con los megajugadores de siempre: AD, Copei y las élites tradicionales. Este micropoder los desplaza y se vuelve un poder que crece y después se pierde. No hay duda de que Chávez en sus últimos años, independientemente de su enfermedad, había perdido poder: tenía menos opciones, menos apoyo internacional, menos simpatía, menos dinero, menos influencia geopolítica”, plantea.

¿HERRAMIENTAS DE CONTROL SOCIAL?

Sobre este tema, el escritor plantea que una población que depende de los favores y dádivas del Estado “es más fácil de controlar” que una que no necesita de él para sobrevivir: “Hay millones de venezolanos cuya vida cotidiana depende de que le lleguen regalos del gobierno”.

Para Naím hay varios controles, por un lado, las clases más pobres que de alguna manera “el gobierno controla” porque dependen de él, y por el otro, “el control que es tener a la población distraída buscando comida para la cena, medicinas, repuestos para los carros o leche para los niños”.

En este sentido, agrega que nadie puede creer que el gobierno puede mantener a una población hambreada, desabastecida y reprimida por mucho tiempo, y afirma que “esa tecnología -que sabe cómo se reprime y se mantiene a una población en pasividad-, está siendo operada en Venezuela por agentes cubanos desde La Habana”.

LA CARGA CUBANA

De acuerdo con Moisés Naím, Cuba está “saqueando a Venezuela junto a los chavistas y eso va a continuar”.

A su juicio, las negociaciones de Cuba y Estados Unidos son consistentes y racionales, mientras el Gobierno de la isla sigue “saqueando a Venezuela tanto como se deje y se pueda”.

“Una de las razones por las que Cuba negoció es porque al ser los mejores informados sobre la verdadera situación de Venezuela, se dieron cuenta de que no podían seguir contando con el país por mucho tiempo por el caos y colapso económico”, apuntó.

EL INICIO DE LA ERA CHAVISTA

Naím rescata que durante el inicio de la política chavista, millones de venezolanos tuvieron más acceso al consumo gracias a los masivos subsidios del gobierno. También que “se puso a los pobres y a la desigualdad en el centro de la conversación y como prioridad” de las políticas públicas. Sin embargo, señala que “nada de eso fue sostenible” y que dependía de los altos precios del petróleo.

“A un país desabastecido donde los niños no toman leche, lo condenas a unas taras perpetuas. Lo que vemos es que mientras el mundo tuvo un extraordinario progreso social, tecnológico y conquistas de todo tipo, Venezuela lo único que tiene que mostrar es una década en la cual a muchos venezolanos el gobierno les regaló la posibilidad de sobrevivir sin trabajar”, sostuvo.

ABANDONAN EL PAÍS

“Soy optimista porque creo que en Venezuela ha habido una fuga de capital financiero y humano que en algún momento va a estar disponible para reconstruir el país”, dice el escritor sobre la cantidad de venezolanos que han optado por irse del país ante la coyuntura social, política y económica.

A un país desabastecido donde los niños no toman leche, lo condenas a unas taras perpetuas.

“Soy invitado frecuente de grupos de venezolanos alrededor del mundo y en todos lados veo venezolanos talentosos que están pensando en cómo volver y qué van a hacer cuando lo hagan. El país no tendrá la capacidad de atraerlos a todos, pero todavía en Venezuela hay mucho talento que no quiere vivir de esta manera y quiere un país mejor”, añadió.

¿CÓMO RECUPERAR EL CAMINO?

“No hay fórmulas mágicas, y depende de mil cosas, pero sobre todo del liderazgo del país y de la capacidad de la población para reconciliarse”, es la respuesta de Naím a esta interrogante.

Sobre este específico, apunta que la reconciliación significa hacer las paces con quienes han cometido abusos inenarrables contra el país y los ciudadanos, y que “sin ella no habrá paz y sin paz no hay prosperidad”. Asimismo, indica que el país no se va a reconstruir mientras esté dividido.

ELECCIONES PARLAMENTARIAS

“Son clave”, opina Naím. “Cabe la esperanza de que la oposición tenga un desempeño enorme”, aun sabiendo que “el gobierno va a hacer todas las trampas posibles y a usar los ventajismos”.

En este sentido, aplaude el hecho de que, a su juicio, la oposición ha sido “admirablemente democrática, no violenta, no terrorista, y participativa”.

Sobre estas elecciones, se ha dicho que podrían significar el viraje de la actual política económica y social que rige el país.

Los actores políticos de oposición han señalado reiteradamente que urge hacer cambios en materia económica y de seguridad para comenzara a fortalecer las necesidades básicas del ciudadano. Pero, para el autor de El Fin del Poder, mientras en Venezuela no haya seguridad y la gente no pueda salir a la calle sin que su vida corra peligro, “es inútil hablar de economía”.

“En la Venezuela de hoy hay un gobierno que no quiere a los venezolanos”, sentenció.