El comentario de Vladimir Villegas para Nicolás Maduro

“El modelo fascista comunicacional es el que impide la crítica y acalla la disidencia. ¿Le suena familiar?”

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Video: Globovisión / YouTube

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium).- Este lunes el periodista Vladimir Villegas invitó a la reflexión al presidente Nicolás Maduro, en el comentario semanal de su programa. Tras ser acusado de “fascista” por el primer mandatario, Villegas le preguntó si “tratar de imponer un pensamiento único” es actuar apegado a la Constitución.

“La peor ofensa que se le puede hacer a alguien cuyos antepasados fueron víctimas del fascismo es pretender enlodarlo con ese calificativo”, aseveró al tiempo que instó al jefe de Estado deslindarse de todo lo que se parezca al fascismo si “tanto le preocupa” el tema.

Aseveró que aunque en el pasado fueron cercanos, “eso no quita que usted tenga su forma de pensar y yo la mía”. Además, Villegas reiteró la invitación al Presidente para que asista a su programa Vladimir a la 1 y entablar un “diálogo con respeto”.

A CONTINUACIÓN EL COMENTARIO COMPLETO

La peor ofensa que se le puede hacer a alguien cuyos antepasados fueron víctimas del fascismo es pretender enlodarlo con ese calificativo. Eso intentó hacer ayer el Presidente de la República al acusarme de andar en compañía de fascistas, o de acompañar un modelo comunicacional fascista.

No voy a refugiarme en la memoria de mis antepasados asesinados o perseguidos por los nazis con el objetivo de defenderme. Pero debo honrarlos de alguna manera. Hoy no hay otra que manifestar mi inconformidad con prácticas violatorias a los Derechos Humanos, algunas de ellas rayan en la crueldad, muy parecidas por cierto a las que el nazismo utilizó. Ojalá pudiera escuchar en privado los horrores que narran víctimas y familiares y que son moneda corriente en algunos de nuestros cuerpos policiales.

Calificar de fascista a un medio como Globovisión, Unión Radio o a las otras cien emisoras que no han recibido la extensión de su concesión, porque tratan de mostrar en forma equilibrada la realidad nacional esconde como objetivo impedir que se exprese la crítica, y que se escuchen voces distintas u opuestas a las del oficialismo. Tratar de imponer un pensamiento único y recluir en las catacumbas del silencio a la opinión pública que piensa distinto no es precisamente actuar con apego a la Carta Magna que usted y yo, junto a otros venezolanos firmamos.

Lo invito a la reflexión. Señor Presidente. Esa práctica de ver en cada protesta o en cada reclamo una conspiración, o en cada venezolano inconforme con las colas o la inseguridad a un traidor a la patria no lleva a nada bueno, y menos aún si se tiene la responsabilidad de dirigir a un país. Si tanto le preocupa el fascismo lo invito a deslindarse de todo lo que se le parezca, aunque ello se anide en el comportamiento de funcionarios que dicen actuar en nombre de la Constitución cuando conculcan derechos. Nada parecido o que se inspire en lo vivido por las víctimas del fascismo en Europa o en el Chile de Pinochet puede tener cabida entre los venezolanos. Desde el periodismo responsable y veraz intentamos contribuir para que esas prácticas sean cosas del pasado.

LA RESPUESTA POR TWITTER

Ayer ya Vladimir Villegas había respondido al primer mandatario que acusó de querer dañar la relación entre él y su hermano Ernesto.

“Fascista es su actitud cuando pretende dividir a dos hermanos porque piensen distinto” escribió el comunicador en su cuenta Twitter. “No ando con nadie que torture, incomunique y monte ollas como hace cierta policía política”, expresó.

Villegas le explica al mandatario a través de la red social que el fascismo “es botar empleados públicos que ejercen el derecho constitucional de exigir referendo. Es tratar de acallar los medios al no renovarles la concesión”, poniendo como ejemplo los casos de Globovisión y Unión Radio, que han cambiado su línea editorial aunque sin admitirlo públicamente.

“El modelo fascista comunicacional es el que impide la crítica y acalla la disidencia. ¿Le suena familiar?”, finalizó.