Activación del Arco Minero, una medida capitalista tan agresiva como el fracking

Especialistas advierten del peligro ambiental de la activación del Arco Minero: " Está en peligro las reservas de agua del país"

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Caracas, Venezuela) – Oro, cobre, diamante, coltán, hierro y bauxita son algunos de los minerales presentes en el llamado Arco Minero, extensión al sur de Venezuela de 111.800 kilómetros que representa el 12% del territorio nacional y que es la vía de escape del Gobierno de Nicolás Maduro ante la crisis económica en la que está sumergido el país producto del modelo económico y la estrepitosa caída de los precios del petróleo.

Se habla de que en 25 años Venezuela pudiese obtener recursos por 100.000 millones de dólares bajo este proyecto que involucra a al menos 150 empresas internacionales, entre ellas Gold Reserve, transnacional canadiense que mantiene una querella contra el Estado Venezolano por la indemnización de 740 millones de dólares.

En palabras del Primer Mandatario Nacional “Venezuela pudiera colocarse por encima de 7 mil toneladas con la segunda reserva de oro del planeta tierra”. Pero ¿A qué costo?.

La preocupación más grande de la explotación minera de esta extensión terrestre, que equivale a dos veces el área del estado Zulia, es que allí se encuentran principales reservas forestales e hidrológicas que estarían en peligro y que comprometerían la sustentabilidad social, ambiental y de desarrollo del país.

Para muchos especialistas este decreto, que esta enmarcado como punta de lanza para la salida de la crisis actual, no se debe llevar a cabo bajo los términos planteados y debe ser llevado a consideración y consulta de los pueblos indígenas, que fueron excluidos, para contemplar la legalidad del mismo.

De no ser así, sería pan para hoy y hambre y sed para mañana.

EL GOBIERNO, LOS NUEVOS GARIMPEIROS

Para la especialista ecológica Evelyn Pallotta es necesario hacer una reflexión de cómo se va a llevar a cabo la reactivación del Arco Minero, ya que en el decreto presentado por el presidente Nicolás Maduro no está establecido, por lo que pone en riesgo factores ambientales y sociales de gran importancia para la nación.

Una de las mayores preocupaciones de Pallota es que con el arranque de este motor económico están en peligro las reservas de agua del país, recurso que a su juicio es el más importante que posee Venezuela, ya que es una de las fuentes más significativas del planeta.

Reactivar el motor minero es una respuesta descabellada ante la crisis del agua, porque tendría un impacto negativo sobre los recursos hídricos del país”, dijo al tiempo que agregó que en temas de “ambiente no hay límites físicos” y que el país está sufriendo ya las consecuencias de la minería ilegal en la región.

Esta es una medida capitalista. Es un divorcio del Gobierno con los grupos indígenas, originarios del país y también un divorcio entre su discurso y su acción. El gobierno habla mucho de sustentabilidad y socialismo, pero se hace otra cosa

En este punto criticó que se pasara por alto la consulta de las comunidades originarias que hacen vida al sur del país y aseguró que eso solo demuestra que el Gobierno busca obtener divisas porque “no supieron sembrar el petróleo ni desarrollar un modelo productivo adecuado que no sea basado en el extractivismo”.

“Al no tomar en cuenta estas cosas se crea en el país un macrodesequilibrio muy difícil de remontar en cuanto a tiempo, como en las secuelas que deja, que estoy segura son mucho más perniciosas que el supuesto beneficio económico que pueda presentar”, sentenció.

La Premio Europa al Desarrollo Sustentable afirmó que el Gobierno se está “focalizando en una actividad destructiva” que es calificada como una práctica netamente capitalista que puede igualar sus costos ambientales a otros mecanismos de extracción como el fracking.

“No lo puedes comparar frente a frente, porque son de naturaleza distinta, pero con todo y eso la minería es el peor de todos los métodos de extracción de recursos naturales”, precisó.

Por último, valoró como inconveniente la medida y pidió se reflexione sobre el tema: “Por la sequía de divisas, el gobierno no debe convertirse en garimpeiro, debe cumplir con la Constitución y la legalidad socio ambiental (…). Los impactos negativos de la reactivación del arco minero causan daños que no los puedes pagar, porque son irreversibles y no puedes restituir el ambiente, no importa el dinero que obtengas”.

ECONÓMICAMENTE ES POSITIVO

Desde el punto de vista económico, el especialista financiero Henkel García calificó de positiva la medida porque esto le permitirá mayores ingresos a la nación siempre y cuando se lleve a cabo una flexibilización del modelo.

“El que se extraiga productos y riquezas de la minería y que en eso estén involucradas empresas internacionales es positivo. Porque eso es una generación de recursos. El problema está en si tienes una economía completamente controlada como la actual que sea dependiente de las divisas que allí se genere para poder mantener el sistema. Si es así sería en detrimento del bienestar de los venezolanos”, sumó.

“Si esa explotación de la minería se llevase a cabo en medio de una economía con muchas más libertades económicas, tendría importantes beneficios al país”

García agregó que en la apertura del Arco Minero debe estar involucrado el capital privado venezolano, puesto que se instauraría un monopolio entre el Estado y empresas privadas internacionales.

“No entiendo porque siempre el capital privado venezolano es excluido, eso va en detrimento de los derechos de los venezolanos, porque deberían tener la oportunidad de participar en la extracción de minerales”, consideró al tiempo que elevó los beneficios financieros que traería a Venezuela si se ejecutase dentro de una economía con “mayores libertades”.

A juicio del director de Econométrica es necesario considerar y normar el plan de apertura para que los grandes capitales no absorban toda la actividad.

YA SUCEDIÓ ANTES

No es primera vez que el debate sobre la extracción de minerales en la zona sur del país invade la prensa. En 1997 con la caída de los precios del petróleo el presidente Rafael Caldera presentó un proyecto similar que se basaba en la explotación intensiva de la Reserva Forestal de Imataca, con el fin de pagar parte de la deuda externa venezolana.

Dicho proyecto fue impugnado ante el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) por diferentes grupos ecológicos y de derecho, bajo la premisa de preservar las reservas naturales venezolanas, en especial el agua.

La impugnación dio sus frutos y se frenó la ejecución del proyecto y abrió paso al establecimiento de los Derechos Ambientales dentro de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, así como la declaración del 80% del estado Bolívar en aras de la preservación de las reservas hídricas, forestales y la biodiversidad.

¿QUÉ HAY DETRÁS?

En una entrevista a Globovisión Alexander Luzardo, Doctor en Derecho Político Ambiental, denunció que detrás de la activación del Arco Minero se encuentra la reventa de concesiones. “Por lo general están metidos funcionarios públicos, civiles y militares”.

Explicó que este mercado ilegal “asignan concesiones a mansalva y después las revenden en las bolsas internacionales”.

Ante esta fuerte denuncia, Luzardo aseguró que hechos irregulares de este tipo fueron demostrados en el año 1997 y que en la actualidad no habrá diferencia.

“Tenemos la experiencia de diferentes casos y estamos haciendo seguimiento porque el afán minero que tiene el Gobierno es sumamente sospechoso”, recalcó al tiempo que solicitó que la Asamblea Nacional se ponga al corriente de dicha investigación, ya que se puede estar en presencia de la legitimación de capitales.

Para concluir, el especialista aseveró que se está “frente a una repartición del territorio en aras de influencia” que tiene como consecuencia “la privatización de la patria y del país en forma realmente preocupante y que pone en peligro un bien insustituible para la vida y el desarrollo como lo es el agua”.