Cómo el Índice del Pollo a la Brasa expresa la inflación venezolana

A falta de datos, el padre del indicador del pollo en brasas lo tiene claro: “El pollo da una fotografía del país muy importante”.

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

Crédito: Luis Carlos Díaz

(Caracas, Venezuela. Redacción Sumarium) – Ante la negativa del Banco Central de Venezuela (BCV) de publicar -a pesar de su propia Ley- los índices de inflación, escasez, producto interno bruto, entre otros indicadores macroeconómicos desde el año pasado, referencias informales dan cuenta del brutal aumento de precios que padece la economía interna venezolana.

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El periodista venezolano Luis Carlos Díaz, desde 2013, cuando ya tenía un año la más reciente y presente ola inflacionaria, comenzó a fotografiar periódicamente un aviso de precios de una venta de pollos en brasas en Caracas. En ese entonces costaba 199 bolívares (Bs), pero en la actualidad ya cuesta Bs 1.390 en el país con la mayor inflación del mundo, la misma que el poder intenta tapar con un dedo.

“Los venezolanos, como no tenemos indicadores oficiales, creamos nuestros propios indicadores, que tal vez no concuerdan con los agregados macroeconómicos, pero es lo más cercano a un registro de inflación cuando no se publican los datos oficiales”, explicó Anabella Abadi, economista venezolana, del grupo consultor ODH, en un reportaje publicado por el canal estadounidense Univisión.

Aunque Luis Carlos Díaz no es banco central, ni cuenta con el equipo, ni las bases de datos que el BCV maneja sin informar a la población sobre sus análisis, las fotos compartidas por el periodista con sus más de 85.000 seguidores en Twitter son algo así como un termómetro de referencia para algunos.

“Hay indicadores domésticos que pueden explicar grandes procesos”, afirmó Díaz.

Sus fotos del establecimiento conforman el Índice de Pollo en Brasas, que tiene hasta sigla: IPB. Para un venezolano con salario mínimo de 370 bolívares al día, el pollo entero –sin refresco ni hallaquitas para acompañar- le cuesta actualmente el sueldo de casi cuatro días de trabajo, contando los bonos de alimentación.

Cuando las autoridades del BCV publicaron los niveles de precio por última vez, en diciembre de 2014, la inflación era la más alta del mundo (68,5%), mientras fue de 2,9% en Colombia y 6,3% en Brasil. El Fondo Monetario Internacional estima que la inflación venezolana se situará en el 96,8% este año, mientras numerosos analistas afirman que ya superó los tres dígitos antres de la primera mitad de 2015.

“El pollo en brasas te habla del aparato productivo nacional, que sea tan caro es porque no se produce pollo”, sostuvo Díaz.

Y es que no solo se trata de la escasez de pollos para vender: faltan vacunas y comida para las aves; mueren de calor miles de pollos a causa de los cortes de electricidad en el centro del país, apuntó el canal estadounidense.

Asimismo, 70% de los bienes que llegan a los consumidores venezolanos, incluida la comida, son importados del extranjero, según datos del centro de investigación política Brookings, mientras cada día se incrementan las fallas en la venta de divisas por parte del Estado, que mantiene un férreo control de cambio desde 2003, además de una lista interminable de regulaciones económicas.

A falta de datos, el padre del indicador del pollo en brasas lo tiene claro: “El pollo da una fotografía del país muy importante”.