El revelador informe británico sobre la guerra de Irak

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Londres, Reino Unido. DPA).- El informe fue contundente: el ex primer ministro británico Tony Blair envió tropas a Irak en 2003, cuando gobernaba, antes de haber agotado las opciones pacíficas y sobre la base de información de inteligencia presentada con una “certeza no corroborada”. La investigación presentada hoy sobre la Guerra de Irak en Londres tiene 2,6 millones de palabras, la misma cantidad que tres libros de obras completas de Shakespeare. Los británicos esperaban desde hace siete años el informe. En él se confirma lo que muchos suponían o sabían desde hace tiempo: que el premier laborista cometió en ese entonces graves errores.

¿De qué se trata el informe?

Antes que nada, aborda la pregunta de por qué el Reino Unido se sumó a la invasión de Irak liderada por Estados Unidos en 2003 y derrocó a su entonces líder, Saddam Hussein. Tony Blair era en ese entonces primer ministro y George W. Bush era el presidente de Estados Unidos. La justificación oficial para la guerra fue que Irak contaba con armas de destrucción masiva. También se estudiaron la planificación del operativo, el equipamiento y las disposiciones para la etapa posterior a la retirada de los aliados de la región. Previamente ya hubo cuatro investigaciones menores sobre la guerra de Irak en el Reino Unido.

¿Por qué el tema es tan delicado?

Al igual que en otros países europeos como España o Alemania, la guerra de Irak fue muy controvertida en el Reino Unido. Algunos miembros del Gobierno de Blair renunciaron en protesta y millones de personas salieron a las calles a manifestarse. En tanto, se considera probado desde hace tiempo que las supuestas armas de destrucción masiva con que supuestamente contaba Hussein no fueron más que una excusa para sacarlo del poder. A los británicos les interesa saber, sobre todo, si Blair mintió y cometió errores. Muchas personas creen que el informe fue retrasado adrede para protegerlo. Hasta 2009, murieron 179 soldados británicos.

¿Mintió Blair?

De acuerdo con el informe no. Según John Chilcot, que dirigió la investigación, Blair debería haber cuestionado los informes de los servicios secretos. En lugar de ellos los tomó como pruebas, no acordó con su Gabinete, no agotó todas las posibilidades para una solución pacífica y prometió un apoyo incondicional a Bush ya ocho meses antes de la invasión.

¿Qué más dice el informe?

Nada muy bueno: las tropas británicas fueron a la guerra mal equipadas, la ocupación de las provincias iraquíes estuvo planeada de modo “completamente insuficiente“, el Gobierno subestimó las consecuencias y riesgos de la invasión y no puso a Estados Unidos bajo suficiente presión para que hiciera planes para la etapa posterior a la guerra. También indica que estaba claro de antemano que la región iba a ser desestabilizada y que la invasión podría fortalecer a la red terrorista Al Qaeda.

¿Cómo reaccionó Blair al informe?

Muy golpeado. Con la voz quebrada y lágrimas, describió lo difícil que le resultó tomar la decisión sobre la guerra y dijo que sólo quería lo mejor para su país. Añadió que el mundo era un lugar mejor sin Saddam Hussein y que los soldados no murieron en vano. Afirmó que asumía la “total responsabilidad” por los errores, pero que había actuado en buena fe.

¿Cómo reaccionaron los británicos?

Los opositores a la guerra y familiares de las víctimas se manifestaron antes de la difusión del informe en Londres. Para ellos, el informe fue la confirmación de que el Reino Unido no debería haber participado nunca en la invasión. Algunos familiares de soldados muertos llamaron terrorista a Blair y amenazaron con llevarlo ante tribunales.

¿Tendrá consecuencias el informe?

Jurídicamente no. Políticamente, el tema es delicado sobre todo para los laboristas. El partido estaba profundamente dividido políticamente sobre el tema de la guerra en 2003. Jeremy Corbyn, el actual jefe del partido, estuvo en contra de la intervención militar. Sin embargo, hoy evitó nombrar a Blair o referise a él como criminal de guerra, como esperaban algunos, y evitó una división aún mayor en el partido, ya golpeado tras las votación en favor del “Brexit“.