Macri promete ayuda pero pide paciencia para reunir los fondos necesarios

De mantenerse los cielos despejados, el caudal de los ríos bajará la próxima semana y comenzarán las tareas de reconstrucción.

Publicada por: Redacción Sumarium el redaccionsumarium@gmail.com @sumariumcom

(Buenos Aires, Argentina. EFE) – En Concordia, la ciudad más afectada por las históricas inundaciones que golpean el noreste argentino, el presidente, Mauricio Macri, prometió hoy ayuda para reconstruir las zonas anegadas, de las que 20.000 personas permanecen evacuadas y reciben alimentos, agua potable y asistencia sanitaria.

“Sepan que no están solos”, dijo Macri al inicio de su primera rueda de prensa al frente del comité de crisis constituido por el Gobierno para supervisar la emergencia.

El mandatario, que se vio forzado a interrumpir sus vacaciones en el sur del país para atender la emergencia, destacó la coordinación entre las autoridades nacionales, provinciales y locales y agradeció a los argentinos los numerosos gestos de solidaridad mostrados desde todos los puntos del país.

Inundaciones obligan a Macri a interrumpir sus vacaciones

En menos de 72 horas, la organización Red Solidaria ha recibido 55 toneladas de donaciones, en especial ropa, agua potable, pañales y productos de limpieza.

Otras ONG, agrupaciones políticas juveniles y medios de comunicación locales, entre otros, también han aportado su grano de arena para aliviar a las miles de familias que han tenido que pasar las fiestas navideñas lejos de sus hogares.

En los centros de evacuados de Concordia, los vecinos más veteranos relatan ante las cámaras que es la cuarta, quinta e incluso sexta vez que el agua les arrebata todo lo que tienen, aunque la mayoría no recuerda una crecida del río Uruguay como la actual, la peor en más de 50 años, que ha dejado a un cuarto de la ciudad inundada.

Con el objetivo de minimizar futuras crecidas, Macri prometió que construirán “soluciones más permanentes” en cuanto el agua se retire, como represas y acueductos que eviten la acumulación del agua en casos de tormentas.

Por el momento, el cese de las precipitaciones ha estabilizado la crecida de los ríos en todo el noreste argentino y evitado nuevas evacuaciones.

De mantenerse los cielos despejados, el caudal de los ríos bajará la próxima semana y comenzarán las tareas de reconstrucción.

El mandatario, del frente conservador Cambiemos, se comprometió a costear el 66 % de la construcción de viviendas para los damnificados y no descartó recurrir a financiación en el extranjero de ser necesario.

Según Macri, la gestión anterior, encabezada por Cristina Fernández, “se gastó hasta lo que no tenía”, por lo que pidió paciencia para reunir los fondos necesarios.

Además, instó a los argentinos a cuidar el medioambiente “consumiendo la menor cantidad de energía posible, consumiendo menos agua, reciclando basura”.

“Esta crecida, estas lluvias tienen que ver con esto, que hemos descuidado el medioambiente”, dijo Macri durante la conferencia de prensa.

Según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina, desde 2007 hasta 2014, la provincia de Entre Ríos, la más afectada por la crecida de los ríos, perdió más de 85.000 hectáreas de bosques nativos.

Greenpeace advirtió hoy que la deforestación ha agravado las inundaciones que no solo castigan Argentina sino también Brasil, Paraguay y Uruguay, con un total de al menos 140.000 evacuados en la región.

“El aumento de las precipitaciones y la significativa pérdida de cobertura boscosa en Argentina, Brasil y Paraguay, que se encuentran entre los diez países con más deforestación de todo el mundo, no permitió la natural absorción del agua”, dijo la ONG ecologista en un comunicado.

Según datos de la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina, desde 2007 hasta 2014, la provincia de Entre Ríos, la más afectada por la crecida de los ríos, perdió más de 85.000 hectáreas de bosques nativos.

Además de Entre Ríos, otras cuatro provincias se ven afectadas por las inundaciones, Chaco, Corrientes, Formosa y Santa Fe, entre las que se reparten cerca de 10.000 evacuados y autoevacuados.